¿La mejor cancelación de ruido? Probamos los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen)


Bose me ha dado la oportunidad de probar sus nuevos Bose QuietComfort Headphones de segunda generación, una oportunidad que, por supuesto, no he dejado pasar. Desde hace varias semanas, estos auriculares han sido mis compañeros tanto en momentos de ocio como en viajes o simplemente cuando quería desconectar escuchando alguna buena playlist.

Con la calidad de sonido reconocida de la marca, estos auriculares quieren destacar con una cancelación activa de ruido capaz de competir cara a cara con lo mejor del mercado, y es que no por nada Bose tiene la fama de ofrecer uno de los mejores sistemas de ANC del mercado. Se trata de un dispositivo destinado a esos usuarios que quieren unos auriculares con la reconocida cancelación activa de ruido de la marca, pero que no quieren o no necesitan realizar el gasto que conlleva adquirir lo más potente de la marca. Es la propuesta donde la marca quiere buscar ofrecer las mejores capacidades de su arsenal, pero con un precio algo más asequible, lo que posiblemente también le convierta en uno de sus modelos más atractivos.

Unboxing

El primer contacto con los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) lo tenemos con un empaquetado, donde la marca ha optado por colores alegres, casi veraniegos, con los que atraer nuestra mirada. En el frontal de la caja tenemos una imagen de los auriculares, con un detalle de las copas destacando el logo de la marca. En la reversa, lo que tenemos es una imagen de los auriculares con su estuche y un pequeño texto descriptivo, además de los sellos de su compatibilidad con Android, iOS y Spotify Tap. Nada de datos técnicos ni presumir de prestaciones, dando por sentado que si te compras estos auriculares es porque ya sabes lo que te dan.

Como ya hemos visto en modelos precedentes, Bose deja ver parte de las instrucciones de uso en el propio empaquetado; concretamente, lo hace en la parte interna, donde las solapas que protegen la funda de viaje sirven de lienzo para que nos muestren cómo usar los controles. No hay necesidad de malgastar papel con folletos que casi nadie lee, mientras que unas simples notas en la caja es todo lo que necesitamos para saber cómo controlar nuestros nuevos auriculares.

Su funda negra contrasta con el acabado blanco de los auriculares que nos han enviado, manteniendo un diseño ya conocido donde tenemos que plegar las copas del Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) para encajarlo en el estuche. Este tiene un interior suave para proteger su contenido, y un bolsillo elástico para que en él metamos los cables de carga y conexión cuando viajamos.

Es curioso que Bose haya decidido que el estuche no combine en color con los auriculares, algo posiblemente por una cuestión estética, ya que lo cierto es que el estuche se va a llevar todos los golpes y roces, por lo que si es de color claro, suele ser el que primero denota el paso del tiempo con marcas y manchas. El negro es un color mucho más sufrido, por lo que también dura más tiempo luciendo un mejor estado.

Un diseño para uso prolongado que no quiere engañar a nadie

La compañía lleva tiempo apostando por un diseño muy similar en todas las gamas, lo que ha dado como resultado una estética ya reconocible. No hace falta que veas el logo de Bose en las copas; ya desde lejos sabes que lo que estás viendo es un auricular de Bose.
Disponible en varios colores; en mi caso lo he podido probar en acabado blanco, o como dirían los más puristas, en un acabado blanco hueso. Eso sí, en este caso con un elemento de contraste tan llamativo como es el verde eléctrico que le han puesto en la parte interna de las almohadillas.

Lo que vemos es mucho plástico, de calidad, pero sin los acabados metálicos del modelo Ultra. De forma muy acertada, la compañía no ha intentado imitar esos acabados, sino que deja claro el modelo que tenemos entre manos. Lo hace con un diseño con una diadema de suave, pero firme, acolchado en su interior, donde los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) confirman su apuesta por la comodidad.

En esta generación contamos con unos auriculares con un peso de solo 230 gramos y unas copas que son capaces de girar y plegarse, lo que les permite adaptarse mejor a nuestra cabeza, pero que también facilitan que podamos colocarlas plegadas dentro de su estuche de transporte de forma que este tenga un tamaño más compacto y portable.

Mientras que en la parte exterior de las copas tenemos el logo de la marca y unas zonas microperforadas, en el interior nos encontramos con unas almohadillas más ovaladas que el modelo ultra, de forma que rodean nuestras orejas de forma más natural y por completo. Lo hace además con un grueso acolchado forrado de cuero sintético que aporta comodidad, sí, pero que también ha demostrado lograr ya de por sí una excelente cancelación pasiva de ruido. Bose es muy consciente de que no todo es software; si quieres una buena cancelación de ruido, esta tiene que comenzar por lograr primero un buen aislamiento pasivo.

En lo que respecta a los controles, aquí se ha ido a lo práctico, nada de sistemas táctiles o deslizamientos; aquí lo que encontramos son los botones físicos de toda la vida. Este sistema de controles nos permite un control preciso incluso con las manos humedecidas, ofreciendo a cambio un feedback muy claro en cada pulsación. Podemos controlar el volumen, cambiar entre los distintos tipos de cancelación activa o el modo transparencia. También podemos avanzar o retroceder en la lista de reproducción, o en caso de que nos llamen al teléfono, responder a la llamada.

Si bien me han gustado por su respuesta, lo cierto es que a algunos usuarios les pueden parecer menos cómodos que sistemas más «modernos», como son los controles táctiles o simplemente sistemas de diales. Aquí ya va un poco en cuestión de gustos, pero reconozco que en mi caso me sentía más a gusto con los controles de los Bose QuietComfort Ultra (2.ª generación) que eran una mezcla de físicos, deslizamiento y táctiles.

Sonido Bose con todas las de la ley

Desde ya hace unos años, mis auriculares suelen ser Bose. Cierto que en ocasiones uso otras marcas, sobre todo para analizarlos, pero a la larga siempre termino regresando a los brazos de Bose. Los motivos de esto suelen ser siempre los mismos: la calidad de sonido y la cancelación activa de ruido. Los Bose nos dan un sonido muy distintivo, por lo que cuando pruebas unos auriculares como estos, lo que esperas, no, mejor dicho, lo que exiges, es que el sonido sea digno de llevar el sello de la marca.

En los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) tenemos unos drivers que, en función de cómo los usemos, nos permiten obtener un audio sin pérdidas de hasta 24 bits / 48 kHz si lo hacemos con conexión por cable, pudiendo conectarlos mediante cable USB C a USB C o con el cable USB C a jack de 3.5 mm, ambos incluidos en el pack.

Si nos molestan los cables o simplemente no los tenemos a mano, los auriculares de Bose cuentan con conexión Bluetooth 5.4 multipunto con soporte para los códecs aptX sin pérdidas, SBC y AAC, aunque no tenemos soporte para LDAC, una pérdida de calidad que para los más sibaritas puede ser un punto a tener en cuenta.

Bose nos ofrece una serie de tecnologías destinadas a mejorar el sonido y la experiencia sonora. Para empezar, contamos con el audio inmersivo de Bose, el cual logra generar un espacio sonoro en movimiento que nos envuelve, pudiendo posicionar el sonido de forma que vaya siguiendo los movimientos de nuestra cabeza para adaptar la dirección del sonido. Si lo que preferimos es que el sonido nos provenga de un punto concreto, también contamos con audio inmersivo fijo, lo que nos permite movernos o mover la cabeza y que el sonido parezca provenir de un punto concreto de la estancia. Es como ir a un concierto y saber que, aunque tú te gires, el sonido sigue partiendo del mismo punto, lo que hace la experiencia más realista y natural.

Para esos momentos donde queremos disfrutar del séptimo arte, Bose ha incluido el que ha llamado Modo Cine, el cual hace algo parecido; es una versión optimizada del modo inmersivo, posicionando el sonido en la pantalla, al tiempo que da más protagonismo a los diálogos de los personajes. Se acabó perderte los diálogos por un sonido de fondo demasiado elevado o una banda sonora demasiado alta.

En lo que se refiere a la calidad de sonido, si bien contamos con diversos modos de ecualización, en mi caso he probado primero el sonido de la forma más plana posible para tener una percepción más fiel del sonido Bose. Así, no hace falta mucho tiempo usándolos para darte cuenta de que los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) son dignos representantes del sello. Su audio destaca por lo equilibrado del mismo y por un amplio escenario sonoro, donde los graves tienen cuerpo, pero siempre respetando el resto de frecuencias. Me ha gustado mucho la calidad y calidez de los medios, mientras que los agudos tienen una claridad muy destacada, aunque me parece que en ambos rangos no llegan a la pureza que nos dan los ultra. Hay matices que en estos no soy capaz de apreciar con la claridad que sí lo hago con los ultra, donde el sonido es más definido. Un aspecto que me gustaría destacar es la capacidad que tiene para separar los instrumentos, algo que sobre todo se aprecia en piezas orquestales.

Cancelación activa de ruido: un golpe en la mesa

En el momento de escribir estas líneas, lo hago mientras cruzo el Atlántico camino a Tenerife para asistir al evento de presentación de Vivo y su serie X500. Si miro por la ventana, puedo ver que a mi lado tengo los motores, ya que estoy justo una fila por delante de las alas. Una zona que suele conllevar un sonido notable, pero que en mi caso, ese sonido es cancelado por el sistema de cancelación activa de los auriculares de Bose. Esto se ha repetido en casa mientras escribo con mi teclado mecánico, en el metro y en cualquier otro lugar, y es que la ANC de Bose sigue demostrando por qué es sin duda mi preferida en este rango de precios.

Bose logra cancelar los sonidos que nos rodean de una forma precisa, aislándonos de los ruidos del exterior para que nos podamos centrar en el sonido. Lo hace tanto en los sonidos más graves como en los agudos, aunque es cierto que en ocasiones estos últimos pueden ser apreciables.

Como no siempre queremos aislamiento completo, el sistema de ANC de los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) cuenta con un modo transparencia que nos deja ser conscientes del sonido exterior. Eso sí, lo hace amortiguando los ruidos más agresivos con su tecnología ActiveSense, de forma que podemos escucharlos, pero sin que lleguen a alcanzar un volumen molesto.

Software

Bose mantiene la misma linea en el diseño de sus auriculares que de su software, con una aplicación que tenemos disponible para Android e iOS de forma gratuita. Esta aplicación nos guia en un recorrido para conocer las principales caracteristicas de los auriculares, pero también nos permite personalizar la experiencia.

Con la App de Bose podemos configurar el volumen, cambiar de modos e incluso elegir que fuente usar, pero sobre todo esta pensado para que podamos personalizar el sonido que nos ofrece. Para ello tenemos un ecualizador con varios modos prefijados, pero que también podemos ajustar al gusto en un sistema simple de tres bandas: Graves, Medios y Agudos. También nos permite habilitar el audio inmersivo y selección cual de ellos preferimos en el día a día, e incluso nos permite habilitar el botón de función para invocar al asistente que tengamos prefijado en el móvil.

Si eres de usar Spotify, los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) te permiten configurar el botón de función para iniciar la aplicación con solo un toque. Lo que se conoce como sistema Spotify tap.

En general es una aplicación muy bien diseñada, con una interfaz muy sencilla de usar y con las suficientes opciones como para adaptar la respuesta de los auriculares a nuestro gusto, pero sin excederse en un numero de configuración desmesurado que puedan llegar a confundirnos.

Autonomía

Los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) integran una batería que es capaz de darnos hasta 24 horas de autonomía con el sistema de cancelación activa de ruido, pero que decae a las 18 horas si somos de usar el sistema de audio espacial. Son cifras cumplidoras que se sitúan dentro de las cifras manajadas en este segmento, por lo que sin bien no destacan, tampoco defraudan. Nos llega perfectamente para varios días de trabajo o para cruzar el Atlantico sin que nos deje tirados a mitad de trayesto.

Conclusiones

Los Bose QuietComfort Headphones (2nd Gen) suponen un movimiento inteligente dentro del catálogo de la marca. No buscan reinventar la rueda ni competir en acabados de lujo, sino ofrecer exactamente la esencia del ecosistema Bose a un precio de 399€, muy inferior al del modelo Ultra.

Su principal fortaleza reside en mantener intactos los principales pilares históricos de la firma: una comodidad soberbia, audio de alta calidad y sistema de cancelación activa de ruido que continúa siendo el rival a batir en su franja de precio. La adición del audio espacial inmersivo y la conectividad de sonido sin pérdidas por USB-C terminan de redondear una experiencia acústica muy equilibrada. Son unos auriculares que podemos denominar como pragmáticos, robustos y tremendamente eficaces. Una opción de compra redonda para quien priorice el aislamiento acústico de primer nivel, la ergonomía en largas sesiones de uso y la firma sonora característica de Bose, sin necesidad de desembolsar lo que exige la gama flagship.

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Nota

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Pedro A.
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Editor Jefe, enamorado de mi familia y de la tecnología en cualquiera de sus formas, aficionado a la Sci-Fi y a mirar al cielo nocturno. Tratando de vivir la vida sin remordimientos.

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