Desde hace tiempo, Garmin ha sido marca de referencia en el mercado de los smartwatches deportivos. Sus relojes destacaban por el tamaño de sus pantallas y la proliferación de botones de control. Ahora, de un día para otro han decidido lanzar la Garmin Cirqa, una pulsera sin pantalla y con un solo botón de control que me ha sorprendido y que me deja una pregunta en mente: ¿locura o una jugada maestra?
Tras varias semanas de uso con ella en mi muñeca, hoy os cuento qué me ha parecido, cuáles son mis impresiones y si realmente merece la pena. No solo porque es algo diametralmente opuesto a lo que asociamos a Garmin, sino que su precio lo hace realmente interesante. Al menos sí cumple lo que promete.
¿Qué es la Garmin Cirqa y para quién está pensada?
Decir primero que la Garmin Cirqa no ha inventado la rueda, es decir, que la empresa no ha inventado este formato, ya que en el mercado ya hay otros modelos como WHOOP o más recientemente la Google Fitbit Air. Sin embargo, lejos de poder decir que son competencia de estas, realmente la marca ha buscado destacar ofreciendo un producto de gran precisión y rendimiento, que además no necesita suscripción.
La Garmin Cirqa está pensada para quienes están hastiados de pantallas, que no quieren estar pendientes de notificaciones, llamadas o avisos que les distraigan mientras entrenan. Un dispositivo con el que puedes dormir sin que te deslumbre una pantalla que se enciende o donde simplemente quieras un dispositivo de seguimiento deportivo premium, ligero y cómodo de llevar siempre encima.
Se trata de un dispositivo destinado a atletas y deportistas que requieran de un seguimiento detallado cuyas métricas puedan usar para sus planes de entrenamiento, pero que, en comparación con otros, no requiere de suscripción, aunque es cierto que tiene planes de suscripción que lo complementan.
Garmin Cirqa, especificaciones:
| Tipo | Banda de salud y fitness sin pantalla |
| Tamaño del módulo | 27 x 47 x 9 mm |
| Peso | Módulo de 14,8 g; completa 20,7 g (S/M) o 21,2 g (L/XL) |
| Materiales | Caja de polímero reforzado con fibra y correa de nailon tejido elástico |
| Tallas (muñeca) | Correa ComfortFit S/M para 120-200 mm L/XL para 145-240 mm |
| Accesorio de brazo | S/M para 200-320 mm L/XL para 280-450 mm |
| Otros sensores | Pulse Ox y acelerómetro |
| Conectividad | Bluetooth Low Energy y ANT+ |
| GPS | Sí (solo con GPS conectado) |
| Resistencia al agua | 5 ATM |
| Batería | Batería de ion-litio integrada hasta 10 días de autonomía |
| Carga | Cargador propio Carga completa en hasta 90 minutos. |
| Memoria | 128 MB |
| Control | Un botón y un LED multicolor |
| Funciones | Frecuencia cardiaca constante, medida cada segundo Frecuencia cardiaca en reposo Alertas de frecuencia cardiaca anómala (alta y baja) Frecuencia respiratoria Saturación de oxígeno en sangre con pulsioxímetro, opcionalmente durante todo el día y mientras duermes Aclimatación por pulsioximetría Edad fisiológica Body Battery Estrés durante todo el día Temperatura de la piel Estado de salud Hidratación Registro de estilo de vida Salud femenina Puntuación de sueño Sueño avanzado Variaciones en la respiración Detección de siestas Estado de VFC Predisposición para entrenar Frecuencia cardiaca máxima automática Tiempo de recuperación VO2 máximo (carrera) Solo con Garmin Connect+ – Respiración guiada – Garmin Coach de fuerza – Garmin Fitness Coach – Sesiones de cardio, fuerza, HIIT, yoga y pilates – Sesiones para usuarios de silla de ruedas |
| Aplicación | GARMIN CONNECT |
| Precio | 199.99 € |
Diseño y comodidad para usar como más gustes
En mi caso, Garmin nos ha enviado la Cirqa en color azul, aunque también la tenemos en color negro, malva y gris. La podemos adquirir en modelos pensados para muñecas S y M, que abarcan muñecas desde 120 a 200 mm o en el modelo L y XL, que lo hacen desde 145 a 240 mm.
Con un cuerpo rectangular con un peso de solo 14,8 gramos, este se une mediante un par de pasadores a una correa ComfortFit realizada en tela. Esta correa se ajusta usando un cierre de velcro, por lo que podemos ajustarla de forma milimétrica a nuestra muñeca.
Aunque no he podido probarlo, además de usarlo en la muñeca, la Cirqa cuenta con un accesorio que nos permite usarlo en el brazo. Estas correas se venden por separado y con ellas podemos usar la Cirqa como un pulsómetro de brazo.
Si incluimos el peso de la correa, todo el conjunto se mueve entre 20.7 y 21.2 gramos. Eso unido a la comodidad de su correa de tela hace que sea extremadamente cómoda de llevar. Por norma, hasta con el reloj más pesado terminamos por acostumbrarnos a llevarlo puesto con el paso del tiempo, pero es que con la Cirqa es algo casi instantáneo. Está ahí, pero apenas te das cuenta de su presencia.
Sin pantalla: cómo se usa en el día a día
Al no contar con los habituales botones de control que solemos ver en los relojes de Garmin, la forma de controlar la Cirqa varía bastante. En este dispositivo solo tenemos un único botón de control y un LED de estado. Este nos permite ver el estado de la batería, mostrando un color naranja si está baja y roja si es imperativo cargarla. Además, también nos puede servir de indicador de cuándo iniciamos una actividad.
Si queremos iniciar una actividad de forma manual y usando solo la Cirqa, pulsando el botón situado en el lateral, la pulsera vibrará y el LED parpadeará en verde, indicando que da comienzo la monitorización de la actividad. Para pararla hacemos lo mismo, solo que en esta ocasión el LED parpadeará en color rojo.
Como no podemos seleccionar una actividad de una lista desde la Cirqa, podemos usar la aplicación de Garmin Connect para configurar una actividad favorita, la cual será la que iniciemos cuando pulsemos el botón. Sí, no es la mejor de las funciones, pero es una limitación propia del mismo diseño de este tipo de dispositivos.
Otra de las formas de iniciar una actividad es hacerlo usando el móvil y la aplicación de Garmin Connect. Con ella podemos escoger qué actividad vamos a monitorizar, elegir una vuelta o pararla cuando terminemos. Personalmente, y dado que un problema me ha limitado en lo que a carrera se refiere, he probado la Garmin Cirqa casi siempre en gimnasio, por lo que este modo solo lo he usado para esos entrenamientos que se salían de mi rutina habitual.
Otra opción es fiarlo todo a la capacidad de la Garmin Cirqa para detectar qué tipo de ejercicio estamos haciendo y que sea ella la que escoja qué modo usar. El sistema de identificación automática de actividades funciona bien para actividades claras como correr, pero en otras no tanto. En mi caso, todo lo que conlleva entrenar en un gimnasio es HIT, ya sea una sesión de entrenamiento funcional, crossfit o una serie de repeticiones con pesas. Afortunadamente, desde la aplicación puedes corregirlo y con el paso del tiempo, su capacidad de acertar va mejorando mucho.
A tener en cuenta es que la Cirqa no cuenta con GPS integrado, por lo que en ejercicios de exterior que requieran incluir datos de GPS, usará la ubicación del teléfono, por lo que depende totalmente de la precisión de este.
Seguimiento deportivo, de sueño y recuperación
Según los medios especializados, en el interior de la Garmin Cirqa encontramos un sensor óptico PPG, posiblemente el Elevate Gen 4, con monitorización de la frecuencia cardíaca y pulsioxímetro, aunque este último viene desactivado y tendremos que activarlo en la aplicación Garmin Connect. Esto se hace para primar la autonomía, ya que el uso, sobre todo continuo, penaliza la duración de la batería.
Si bien tenemos otros sensores como de temperatura y de movimiento, carecemos de GPS, por lo que en este aspecto dependemos de dispositivos externos para su medición.
Todos estos sensores le sirven a la banda para poder detectar no solo nuestros entrenamientos, sino también para realizar un seguimiento de nuestra salud y descanso, incluyendo la detección de siestas.
En lo que a detección de parámetros de salud, aspectos como la frecuencia cardíaca han dado cifras muy exactas con respecto al medidor de banda pectoral que suelo usar en mis entrenamientos. Aunque sin embargo si he notado variación, concretamente a la baja, en el recuento de calorías. Algo similar me ha pasado en la detección del sueño, ya que siempre parece medir un poco menos de lo que mi reloj indica.
A la hora de realizar una actividad deportiva, Garmin es de las marcas que, una vez la pruebas, no puedes evitar usarla de referencia y compararla con otras. No voy a decir que sea tan preciso como mi banda de pecho, sobre todo en la rapidez en notar los cambios en mi entrenamiento cuando llego a esfuerzos intensos y puntuales, pero sigue siendo considerablemente mejor que la mayoría de opciones generalistas como Samsung o Huawei.
En el gimnasio es un Garmin de pies a cabeza, con la calidad y precisión esperada, pero que en exteriores pierde parte de su esencia. De siempre, la precisión de la ubicación GPS de Garmin ha sido un aspecto base en mi experiencia con sus dispositivos, por lo que carecer de ello es algo que he lamentado. Depender de otros dispositivos no es lo que más me guste, aunque entiendo que es uno de los precios a pagar para controlar el precio final del Cirqa.
Batería: ¿llega a los 10 días?
La marca promete una autonomía para el Cirqa de hasta 10 días. Al no depender de GPS ni pantalla, es una cifra que calca con precisión y que solo el uso del pulsioxímetro constante puede rebajar. Aun así, sigue siendo una cifra que queda muy por encima de la mayoría de dispositivos similares, por lo que el cargar este dispositivo se convierte en algo que suelo hacer una vez por semana, no por necesidad, sino más bien para olvidarme de tener que cargarlo en los días de entrenamiento.
App Garmin Connect y suscripción Connect+
Para configurar la Garmin Cirqa usamos la aplicación Garmin Connect, la cual podemos descargar tanto para iOS como para Android, contando además con una versión web que nos da acceso a las métricas vía navegador.
No se puede decir que sea la mas intuitiva de las aplicaciones, sino más bien todo lo contrario. Son muchos los datos que nos da, por lo que a veces puede resultar algo «demasiado» para los más amateurs, pero que para los deportistas mas Pro es un autentico disfrute ver frecuencias detalladas, velocidades, series, distancias medias, ritmos, calculo de estamina, oscilaciones en la carrera y un largo etcetera de datos.












Una función curiosa es la llamada Body Battery, algo que los habituales de la marca ya conocen y que usa los datos recogidos por los sensores para darnos un historial de nuestro estado general. Es una especie de métrica que nos va indicando cómo estamos de «batería» durante el día y cómo esta va bajando en función de la actividad y el paso de las horas. Lo podemos usar para ver cuándo estamos en mejor predisposición para entrenar o para calcular cuándo necesitamos tomarnos un descanso.
Usando la app de Garmin Connect no solo podemos ver como tenemos de cargadas las pilas, sino que también nos da consejos para descansar o cuanto tiempo necesitamos para recuperanos. Todo ello sin tener que recurrir a suscripciones, lo que deja por el suelo a competidores como Whoop. Eso si, si queremos podemos usar el servicio Garmin Connect+, el cual si tiene coste y nos da acceso a funciones con IA, nutirición y sus Garmin Run Coach, Garmin Cycling Coach o Garmin Triathlon Coach.
Veredicto: ¿merece la pena?
La Garmin Cirqa es una pulsera deportiva que no solo no aspira a ser como un smartwatch, sino que huye de ello. Su planteamiento es diametralmente opuesto y esto tiene sus pros y sus contras, algo que también depende de lo que busque cada usuario.
Para empezar con los pros, es un producto Garmin con todos los honores, con las capacidades de seguimiento deportivo y de salud que han hecho referencia a la marca. Su diseño y bajo peso hacen que pase casi totalmente desapercibido cuando lo llevamos, lo que no impide que aún así nos de una autonomía que es casi imposible que baje de la semana y que llega con facilidad a los diez días. No disponer de pantalla también nos supone alejarnos de distracciones en los entrenamientos, aunque nos impide un conocimiento al instante de datos que nos daría una pantalla.
En la parte de los contra tenemos la falta de GPS integrado, un pero que nos priva de una de las grandes bazas de Garmin, y de una aplicacióin que a peca de poco intuiotiva.

Si juntamos los pros y los contra, le añadimos un precio de 199.99 € y que es un dispositivo para un público que quiere dejar de lado el tener que llevar una pantalla en la muñeca, el Cirqa es un dispositivo que no quiere sustituir a tu reloj, sino ofrecerte otro formato que se adapte a unas necesidades y gustops especificos. Sin suscripciones y con unas prestaciones a la altura de un Garmin, el Cirqa es una opción que compite con el Fitbit Air en rendimiento y con el Whoop en precio, colocandose en un punto intermedio que le hacen la opción a recomendar en este segmento.











