Samsung Galaxy Z Fold8: Tras un mes con él, te cuento mi experiencia.

Conmigo, Samsung lo tenía fácil para lograr ofrecerme un smartphone plegable que mejorara mi impresión sobre la serie Galaxy Z. Lo reconozco. Y es que los últimos lanzamientos de la compañía me dejaban siempre la impresión de «pues sí, está bien», pero sin más. Su exceso de continuismo me parecía tedioso en un formato del que esperaba, sobre todo, evolución. Esto es precisamente lo que me han dado con el Samsung Galaxy Z Fold8, un dispositivo que llevo probado más de un mes gracias a la gente de Power Planet, poniéndolo a prueba como mi dispositivo principal, y viendo si tiene sentido este nuevo formato al que han llamado «pasaporte». Spoiler, tiene todo el sentido del mundo, aunque en ocasiones se vea desaprovechado.

Con este dispositivo, Samsung se adentra en el formato de smartphones «anchos», un nuevo formato que no se aplica solo a los plegables como el Fold8 o el iPhone Duo, sino que también lo encontramos en smartphones estándar como los Huawei Pura X View. La idea de este es ofrecer una pantalla más «cuadrada», más en sintonía con un formato 16:10 que el habitual 20:9, mientras que en los plegables deja en el interior pantallas con formato 4:3 apropiadas para multitarea y consumir contenido vertical sin descuidar el formato horizontal, en función de cómo lo orientemos.

Samsung Galaxy Z Fold8

Samsung Galaxy Z Fold8, especificaciones:

Diseño
Dimensiones: Plegado 81.9 x 123.9 x 9.7 mm
Desplegado 161.4 x 123.9 x 4.5mm
Peso: 201 gramos
Colores disponibles: Grafito, Blanco, Lavanda exclusivamente en Samsung.com y Pistacho
Software
Sistema Operativo: Android 17
Capa de personalización: One UI
Pantalla externa
5.5 pulgadas Dynamic AMOLED 2X
Resolución: WUXGA+ (1,248 x 1,972), 428ppi
Tasa de refresco adaptativa de 120Hz (1~120Hz)
Vision booster
Pantalla interna
7,6 pulgadas Dynamic AMOLED 2X
Resolución: QXGA+ (1,848 x 2,448), 403ppi
Tasa de refresco adaptativa de 120Hz (1~120Hz)
Vision booster
Procesador
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy
Memoria RAM
12 GB / 16 GB
Almacenamiento
256 GB / 512 GB / 1 TB
Cámaras traseras
Cámara gran angular de 50MP Dual Pixel AF, OIS, F1.8, Tamaño de píxel: 1.0μm, FOV: 85, 2X optical quality zoom
Cámara ultra-gran angular de 50MP Quad Pixel AF, F1.9, Pixel size: 0.7μm, FOV: 120˚
Cámara frontal
Cámara selfie de 10MP F2.2, Pixel size: 1.12μm, FOV: 85˚
Interior de 10MP F2.2, Pixel size: 1.12μm, FOV: 100˚
Batería
4.800 mAh Carga por cable: Hasta un 63% de carga en unos 30 minutos con adaptador de 45W y cable USB-C de 3A Carga inalámbrica rápida con 20W
PowerShare inalámbrico
Conectividad
5G, LTE, Wi-Fi 7, Bluetooth v6.0
Otros detalles
Sensor de huella en el lateral
IP48
Precio
a partir de 1.899 €

Formato pasaporte: El mayor acierto de su diseño

Cuando miramos un plegable de tipo pasaporte, lo primero que nos sorprende son sus medidas. Engaña, vaya si engaña. Más de una vez lo había visto en imágenes y pensado: «¿No es demasiado pequeño?». Pues no, realmente no lo es, para nada, y eso es algo que no tardas mucho en apreciar.

Plegado, el Samsung Galaxy Z Fold8 tiene una altura de 123,9 mm, que, si lo comparamos con el Pixel 11 Pro son casi 29 mm menos. Mientras que de ancho tenemos 81.9 mm contra los 71.9 mm del Pixel, 10 mm más. Eso en la mano representa que sí, se siente más ancho, más cuadriculado, pero curiosamente lo hace dando la sensación de ser un formato más compacto, ya que este ancho no es exagerado ni incomoda.

Al sostenerlo por primera vez en la mano, las sensaciones fueron raras y no me terminaban de convencer; mi mano se sentía demasiado grande para este teléfono y por momentos tenía la sensación de que este formato no era para mí. Me veía venir una nueva decepción de los plegables coreanos… pero en solo unas horas la cosa dio un cambio radical.

Posiblemente, el Fold 8 haya sido el teléfono que más rápidamente me ha hecho cambiar de opinión. Tras solo un par de horas con él, el formato pasaporte me ha convencido sin lugar a dudas, y no hablo aún del dispositivo desplegado, sino que me limito a la experiencia con el dispositivo plegado.

El Samsung Galaxy Z Fold8 no solo es cómodo en la mano, sino que tiene algo que solo los Flip habían logrado ofrecerme. Puedes llevarlo en el bolsillo del pantalón, sentarte, y aun así no te molesta. Su grosor plegado es de solo 9.7 mm y su peso es de 201 gramos, lo que hace que sea menos notoria su presencia. Si lo comparamos con los formatos Fold tradicionales, esto ya de por sí es una diferencia abismal.

Samsung Galaxy Z Fold8 trasera

En gran medida, la sensación de calidad que nos desprende este teléfono está en los materiales y la construcción, no solo en el diseño. Su bisagra se ha escondido tras una tapa metálica a juego con el resto del marco metálico con tecnología Armor Aluminum Frame, contando ambos con un acabado mate que se repite también en la trasera. Con certificación IP48, todo el conjunto se siente agradablemente suave al tacto, algo frío, pero ineludiblemente premium.

Samsung ha montado un nuevo sistema de bisagra al que denomina Armor FlexHinge, que proporciona una apertura y cierre más suaves, aunque a costa de perder el modo Flex, para mí parte fundamental de lo que consideraba un plegable Samsung.

El cierre de los dos lados que componen el plegable de Samsung se realiza con un sistema que se apoya en imanes, de tal forma que el fin del cierre se siente que va solo, y que una vez completado se queda firmemente cerrado. Lo que, como te imaginarás, representa que para abrirlo será mejor que uses las dos manos, ya que hacerlo con una sola es una experiencia más bien complicada. Sí, se puede hacer con un gesto rápido que habréis visto en redes, pero no os lo aconsejo. Ni es cómodo, ni da la impresión de que sea lo mejor para asegurar la durabilidad del teléfono.

Samsung Galaxy Z Fold8 tapa bisagra

Tenemos que tener en cuenta que los botones y puertos se deben amoldar a lo fino de los marcos, y teniendo en cuenta que cada lado se compone de dos partes, los marcos son realmente finos. Lo malo de un dispositivo tan fino es que los botones, puertos y el sensor de huellas, que se ha situado en el lateral, son tan finos y sobresalen tan poco, que a veces cuesta localizarlos al tacto. Más de una vez tienes que buscarlos antes de localizarlos y es que además son biselados, lo que no ayuda a distinguirlos al tacto.

Samsung Galaxy Z Fold8 lateral

Cuando abrimos el Samsung Galaxy Z Fold8, las medidas pasan a ser de 161.4 x 123.9 mm, mientras que el grosor se queda en solo 4.5 mm, y sí, se mantiene un diseño de esquinas en ángulo recto, nada de redondearlo como ha hecho Apple, algo que personalmente me parece una pérdida de espacio y que no aporta nada, perdiendo utilidad en favor del diseño. Aquí, Samsung lo ha hecho mejor que los de Cupertino.

Si ya nos costaba encontrar los botones, aquí la cosa se complica, ya que al poder girar el dispositivo, a veces no localizamos muy bien dónde están los botones. Parece una tontería, pero os juro que me ha pasado más de lo que podáis imaginar.

Como un somero resumen, puedo decir que este es un terminal de un precio elevado, muy elevado, pero afortunadamente es algo que se refleja en la construcción y las sensaciones que nos da. Posiblemente sea, junto con el Honor Magic V5, el plegable que más me ha gustado tener en mano.

Samsung Galaxy Z Fold8 pantalla externa

Pantalla externa: «Demasiado buena» para el formato plegable

Es curioso lo que me ha pasado con este teléfono, sobre todo porque no es algo que me haya sucedido con otros plegables, y es que su pantalla externa ha conseguido ganarse el protagonismo. Sí, puede parecer algo raro, ya que hablamos de un plegable, por lo que mejor me explico.

El Samsung Galaxy Z Fold8 tiene en su frontal un panel Dynamic AMOLED 2x de 5.5 pulgadas en formato 10:16. Mucho más cuadrado de lo que suelo usar y que cambia la experiencia de una forma radical. Este panel cuenta con una resolución WUXGA+ de 1972 x 1248 píxeles, alcanzando una densidad de 428 ppi y un brillo pico de 3.000 nits. Como ya va siendo norma en este rango de productos, tenemos una tasa de refresco adaptativa que va desde 1 hasta los 120 Hz.

Samsung Galaxy Z Fold8 pantalla externa a plena luz

Lo bueno de esta pantalla es que es una pantalla extremadamente útil y cómoda de manejar. Tanto a la hora de usarla con aplicaciones como a la hora de trabajar con documentos o consumir contenido de las redes sociales. Hasta tal punto me he acostumbrado y me ha gustado usarla, que con el paso de las semanas he relegado la pantalla interior a momentos y usos concretos. Es por eso que digo que realmente la principal culpable de que haya usado menos la pantalla interna es la excelente experiencia que me ha dado la pantalla externa.

Aparte del formato, de este panel tengo que destacar la viveza de sus colores y el excelente nivel de contraste y brillo. Además, si bien no los elimina, sí que hace un magnífico trabajo controlando los reflejos, lo que en conjunto hace que este sea un terminal que he podido usar en exteriores sin andar inclinándolo para evitar brillos o reflejos.

Pantalla interna: el mejor medio para consumir contenido y trabajar

Al desplegar el Fold8, se nos muestra una pantalla plegable que representa una verdadera evolución con respecto a lo que hasta ahora nos había presentado la marca. Para empezar, tenemos un formato 4:3 ocupado por un panel Dynamic AMOLED 2X de 7.6 pulgadas con resolución QXGA+ de 1848 x 2448 píxeles, dando como resultado una densidad de 403 ppi. AL igual que la exterior, este panel cuenta con una tasa de refresco de 1 a 120 Hz y un brillo pico de hasta 3.000 nits, por lo que la experiencia visual es muy similar.

Samsung Galaxy Z Fold8 pantalla interna

Buenos colores y detalle conforman una experiencia que, una vez más, se ve mejorada por un buen nivel de brillo y del control de los reflejos. Mientras, su formato 4:3 se puede transformar en 3:4 con solo girar el dispositivo, pudiendo escoger cuál nos viene mejor para consumir contenido, ya sea en vertical o en horizontal. Eso sí, en función del formato seguiremos viendo las habituales franjas negras, pero que son menos notorias que en el formato Fold, aprovechando mejor el espacio disponible.

El Galaxy Z Fold8 mantiene las opciones de uso multitarea que podemos tener con el Fold8 Ultra, pero con un formato más amigable para los actuales cánones de uso de las redes sociales. Además, es también un formato muy apto para trabajar con documentos, responder correos o editar nuestros vídeos y fotos antes de subirlas a las redes.

Samsung Galaxy Z Fold8 pantalla 3:4

Samsung ha mejorado de forma notable el habitual problema con el pliegue de la pantalla interna. No es que lo haya conseguido eliminar, pero sí que lo ha dejado en su mínima expresión, lo suficiente como para que no nos moleste a la vista ni sea incómodo al usar el táctil de la pantalla. Es más, como podéis ver en la siguiente imagen, hay que buscar un ángulo muy agudo para poder ver el pliegue con claridad.

La forma en la que los coreanos han logrado es con dos sistemas principales. Lo primero, una bisagra que permite minimizar la necesidad de un pliegue demasiado cerrado, mientras que por otro lado ha montado un panel donde ha compilado un sistema de doble capa de titanio sobre una capa de amortiguación colocada bajo la pantalla, logrando disimular el pliegue al tiempo que hacerla más resistente.

Cuando saqué el Fold8 de su caja, el pliegue era casi inexistente, aunque con el paso de los días se fue haciendo más visible. Esto me hizo temer que con los días el efecto se multiplicase, algo que solo semanas de uso me podrían confirmar. Justo lo que he hecho.

Seguramente habréis leído ya reviews de este dispositivo hablando del pliegue, pero pocas con el periodo de uso que yo le he dado. No hablo de días o semanas, hablo de más de mes y medio de uso, algo que solo ha sido posible gracias a que la gente de Power Planet no ha puesto problemas en prolongar mi experiencia. Gracias a ello os puedo decir que el pliegue del Fold8 se hace mas notorio los primeros días, pero que llegado ese punto parece detenerse. Si me pongo detalliusta, tal vez se haya hecho ligeramente más notorio, pero apenas se aprecia la diferencia. Es más, la imagen que acompaña mis palabras fue tomada hace solo unos días, por lo que ya lleva tras de si un tiempo considerable de uso.

OneUI 9, pero sin el modo Flex: ¿Por qué Samsung? ¿Por qué?

Pasamos al punto donde Samsung suele destacar sobre la competencia, y es que la marca solía ser la que mejor aprovechaba el formato plegable, y fijaros que hablo en pasado.

Una de las grandes ventajas que tenían los Flip o los Fold, es que eran capaces de aprovechar el formato plegable para darnos más opciones de uso. Hablo de cosas como el modo Flex, que cuando colocabas el teléfono en un angulo de 90 grados o superior, la interfaz se adaptaba a ese uso.Por ejemplo, podías ver un video de youtube mientras que en la parte inferior quedaban la zona de comentarios e información. Podías usar el teléfono como tripode con las opciones de grabación y disparo en la parte inferior o en un lateral. Vamos, opciones que daban más sentido al formato plegable. Pero llega el Samsung Galaxy Z Fold8, el teléfono plegable más disruptivo de la marca y ¿Que hace Samsung?, pues decide eliminar el modo Flex.

Samsung te permite usar el Fold8 plegado o desplegado, e incluso puedes colocarlo un tiempo a 90º, mas o menos. Sin embargo, esto no conlleva que el software ni la interfaz de adapte a ello. ¿Porque? pues supuestamemte porque la bisagra cuenta con un sistema de resorte que lo impide. Y yo me digo … ¿En serio? ¿No han conseguido añadir un salto a 90º?. No soy ingeniero para valorar la dificultad de hacerlo, pero solo puedo decir que ha sido decepcionante no contar con ello. Eso sin hablar de la humillada que ha sido ver como Apple no solo incluye algo similar en el iPhone Duo, si no que lo ha hecho mucho mejor.

Dejando de lado esto, con OneUI 9.0 bajo Android 17 Samsung sigue ofreciendo un sistema extremadamente fluido, con Galaxy AI como eje principal y funciones inteligentes añadidas que mejoran la productividad: Now Brief, interprete, Now nudge o my FanCam solo solo un pequeño ejemplo de un batallon de opciones donde Samsung demuestra que está un paso por encima del resto. Además, para los que quieran un plus de seguridad, podemos habilitar un modo que hace que todo lo que se haga se procese exclusivamente en el teléfono.

Rendimiento de la mano de Snapdragon 8 Elite Gen 5 by Galaxy

Bajo el capó del Sasmsung Galaxy Z Fold8 tenemos lo mejor en su día de Qualcomm, una tonica que siempre sigue la marca en sus modelos premium. En este caso tenemos un Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy que la gente de Power Planet nos ha enviado en su versión con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento.

Samsung Galaxy Z Fold8 imagen de pantalla de inicio exterior

Con este conjunto de hardware, que se sitúa a la altura de lo mejor de la marca, el Fold8 debería darnos una respuesta acorde al gasto que nos supone su compra. En las semanas de uso que le he dado, lo cierto es que no puedo decir nada malo del rendimiento, es un teléfono que responde con rapidez y sin fallos, que abre las aplicaciones al instante y que incluso al procesador videos lo hace de una forma muy cumplidora.

Como siempre, la experiencia es muy personal, por lo que la mejor forma de dar contexto de la misma es en base a datos puros, algo que se consigue con los tests de rendimiento que solemos usar.

En su paso por PC Mark el Samsung Galaxy z Fold8 ha obtenido una puntuación de 20.392 puntos, mientras que con Geekbench 7 ha obtenido 2.960 en single core y 9.49 puntos en multi core. Ya con AnTuTu hemos logrado alcanzar los 3.169.637 puntos, mientras que 3D MARK Wild Life Extreme nos arroja 5.729 puntos y 3D MARK Wild Life Stress alcanzaba los 6.520 puntos.

Autonomía y carga rápida

A veces pienso que Samsung aún no ha logrado superar el trauma que representó el Samsung Galaxy Note 7 en 2016, un terminal que se hizo famoso por sus problemas de batería. Es como si los coreanos prefiriesen pecar de precavidos y no arriesgar en este aspecto, aun a costa de quedar por debajo de la competencia. Sin embargo con las baterías de silicio carbono, y sin tener que aumentar significativamente la capacidad, por fin parece que se han puesto las pilas, al menos un poco.

En el Samsung Galaxy Z Fold8 se ha metido una batería de 4.800 mAh con la que la marca nos promete hasta 26 horas de autonomía, mientras que su carga por cable asegura llegar al 63% en menos de media hora. También contamos con carga inalambrica, aunque en este caso reducida a 20W.

Los primeros días de probarlo llegaba al fin del día pidiendo la hora. Era algo normal, ya que me pasaba buena parte del tiempo probando su pantalla interna, viendo vídeos y contenido a la par que trabajando. Con el paso de los días mi uso se volvió más tradicional, ya que no tenía que andar probando cosas que ya sabía como funcionaban. Eso conllevo que en la gran mayoría de los días no es que llegue alk final del día, sino que lo hago de forma sobrada, llegando a tener un 30% de autonomía como norma.

Como ya he mencionado, la pantalla externa es extremadamente funcional, por lo que su uso ha sido siempre el principal, algo que ayuda a reducir el consumo y aumenta la autonomía. A eso le sumamos una buena gestión de sus recursos, algo donde Samsung ha destacado, lo que permite que su batería de mas de si.

Algo que me ha sorprendido es la gestión de la temperatura. Su poco grosor y el hecho de montar un procesador Qualcomm que suele conllevar un buen nivel de calentamiento, me hacían temer problemas de temperatura. Sin embargo Samsung ha conseguido controlarla de forma muy destacada, siendo contadas las ocasiones donde he sufrido un aumento considerable de temperatura, y nunca como para que me fuese incomodo de manejar.

Un apartado fotográfico que decepciona en este rango de precio

Hay Samsung ¿Pero porque te cuesta tanto redondear tus plegables?. Es una de las cosas que siempre me pasa con los plegables de los coreanos. Siempre hay un punto donde pinchan ¡Siempre!. En el caso del Galaxy Z Fold8, y si odviamos el tema del modo Flex, el punto donde pinchan son sus cámaras. No es que sean malas, sino porque directamente no están a la altura de un terminal que en su web sale por 1.899 €.

En este dispositivo tenemos una lente principal de 50 MP con apertura f/1.8 y estabilización óptica de imagen, la cual se une a una lente ultra gran angular de 50 MP con sistema Quadpixel y un campo de visión de 120º. No tenemos teleobjetio, quedando el zoom en manos del sensor principal con un x2 con calidad óptica mediante recorte. Junto a ellas tenemos dos lentes frontales, en función de si está plegado o desplegado, con lentes ambas de 10 MP. Un conjunto que, seamos amables, calificaremos de conservador.

El sensor principal logra unas buenas fotografías en condiciones favorables, con unos colores que a veces tienden a la saturación, pero que normalmente son bastante fieles. Tenemos un nivel de detalle aceptable que a veces sufre en situaciones complicadad, y un buen contraste, pero con un rango dinámico algo inconsistente. Unos resultados decentes y convicentes en un gama media alta, pero no de un terminal de este precio.

Cuando cae la noche o pasamos a situaciones con poca luz, las costuras son mas evidentes, con una tendencia a apastelar los colores y blanquear algunas zonas en el modo automático, mientras que el modo nocturno mejora algo la escena, pero sin lograr deshacerse de problemas como el ruido. Nuevamente tenemos inconsistencias en los resultados del modo automático, sobre todo a la hora de enfocar el resto de la escena si escojemo un punto focal lejano.

El ultra gran angular ha sido una de las sorpresas agradables, ya que su calidad se acerca mucho a la del sensor principal, pero sumandole una buena correcciónd de las distorsiones que suelen acompañar a este tipo de lentes.

No hay teleobjetivo, por lo que el zoom queda en manos del sensor principal mediante recorte. Aquí Samsung logra unos resultados muy correctos hasta el x2, pero que van decayendo por encima de este. Aún así, la colorimetria y detalle es mucho mejor de lo que personalmente esperaba.

Galería:

Samsung Galaxy Z Fold8

Opinión tras más de un mes de uso: ¿Una compra recomendada o una decepción?

El Samsung Galaxy Z Fold8 me ha dejado descolocado, ya que hay cosas que me encantan y otras que siguen manteniendo mi opinión de que Samsung no sabe, o mas bien, no quiere, hacer un producto redondo. Es como si se dijera «Vamos a dejar algo que mejorar para la siguiente generación».

Tenemos un formato pasaporte que me ha conquistado, sin ambages ni peros. Tanto la pantalla externa como la interna me han parecido un completo acierto. Usabilidad y calidad a partes iguales, permitiendo un uso tanto profesional y de trabajo, como de ocio a la hora de disfrutar del contenido de Instagram, TikTok, Youtube o Netflix. No veo que peros ponerle y ahora si, tengo un formato plegable que me ha conquistado.

La union con Qualcoomm asegura el rendimiento, mientras que la batería, sin destacar, cumple. En general es un plegable hecho para disfrutar de su uso, muy cómodo de llevar y de usar, con un diseño que me gusta y una construcción que convence, pero que tiene carencias que dejan claro que Samsung parece que siempre se deja algo en el tintero.

El Samsung Galaxy Z Fold8 lo tiene casi todo para ser mi plegable de referencia, pero hay cosas que no le puedo perdonar. No entiendo el porque de eliminar el modo Flex, una referencia en el mercado de los plegables y uno de los puntos fuertes del mismo. Del mismo modo no se puede perdonar meter un conjunto de cámaras de gama media en un terminal que parte de casi 2.000€. Es decir, vale que la fotografía no es lo que va a convercer a quien lo quiera comprar, pero que menos que haber puesto un conjunto de lentes a la altura.

El Samsung Galaxy Z Fold8 se anunción con un precio base de casi 1.900€, un precio no apto para cardiacos. Un precio que tiene aún menos sentido cuando Apple ha presentado su Duo, y es que si te vas a gastar casi 2.000 € en un Fold8, los 2.339€ del Duo ya no parecen tan desmesurados.

Si lo buscamos en la web de Samsung, sus 1.899 € es un precio que a mi entender no tiene justificación, mientras que los 1.519 € que tiene ahora mismo en Power Planet me parece una cifra mucho más realista y que hacen que te puedas plantear su compra.

Añadenos como fuente preferida en Google

Nota

Es posible que en algunos post puedas encontrar enlaces de afiliación por el cual obtenemos una comisión, pero que no representa en ningún incremento del precio que el usuario paga por los mismos ni influye en nuestra opinión sobre dichos productos.
Pedro A.
Pedro A.https://one-tech.es
Editor Jefe, enamorado de mi familia y de la tecnología en cualquiera de sus formas, aficionado a la Sci-Fi y a mirar al cielo nocturno. Tratando de vivir la vida sin remordimientos.

Artículos relacionados

Análisis

Gadgets

Conmigo, Samsung lo tenía fácil para lograr ofrecerme un smartphone plegable que mejorara mi impresión sobre la serie Galaxy Z. Lo reconozco. Y es que los últimos lanzamientos de la compañía me dejaban siempre la impresión de "pues sí, está bien", pero sin más....Samsung Galaxy Z Fold8: Tras un mes con él, te cuento mi experiencia.