Desde que tenemos robots aspiradores en nuestros hogares, lo que antes era una tarea tediosa que debíamos efectuar a mano día a día, ahora ha quedado en manos de las robóticas manos de estos dispositivos, con marcas como Roborock que ya son parte del panorama tecnológico de nuestras casas. Recién llegado a España, el Roborock Saros 20 Neo ha sido mi arma contra la suciedad de mi casa en las últimas semanas.
Presentado en Berlín junto al Saros 20 Flow Complete, mientras que este opta por un sistema de rodillo, el Neo se mantiene fiel al sistema de doble mopa para mantener limpios nuestros suelos. En el resto de características, hay más similitudes que diferencias, incluyendo una potencia de succión de 36.000 pascales a la que no se le escapa nada, ni el pelo de mascota más rebelde.
Especificaciones Roborock Saros 20 Neo
- Tipo: Robot aspirador + friegasuelos inteligente
- Dimensiones:
- Robot: 352 x 350 x 79.8 mm
- Base: 402 x 494 x 450 mm
- Succión: Hasta 36.000 Pa (motor HyperForce)
- Navegación: Sistema retráctil RetractSense (LDS) + IA Reactive AI (cámara RGB + luz estructurada + VertiBeam)
- Movilidad y altura: Chasis AdaptiLift 3.0 / Altura mínima de 7,95 cm con sensor retraído
- Fregado y aspirado:
- Sistema de fregado con agua templada y presión descendente de hasta 14 N
- Velocidad de giro de 200 RPM
- Reducción del 30% en residuos de agua
- Cepillo principal antienredos DuoDivide
- Cepillo lateral extensible en arco FlexiArm para bordes y esquinas
- Cuidado de alfombras: Sistema dinámico para alfombras de hasta 3 cm / Desmontaje automático de mopa y estabilización del cepillo principal
- Estación base multifuncional:
- Lavado de mopa con agua caliente hasta 100 °C
- Dispensador automático de detergente
- Autolimpieza de la base con agua a 100 °C y parte inferior extraíble
- Secado con aire caliente a 55 °C
- Llenado automático del tanque con agua templada
- Autovaciado de polvo con capacidad de hasta 65 días
- Funciones avanzadas: Detección de más de 300 tipos de objetos con certificación TÜV, limpieza detrás de cortinas, reanudación inteligente tras interrupciones y prevención de impacto en puertas cerradas.
- Aplicación: Roborock App
- Precio: 999€
El robot que se crece o agacha la cabeza según la situación
Es curioso ver cómo problemas que hace poco parecían insalvables, el ingenio ha conseguido superarlos y hacerlo de forma tan elegante. Sí, está muy bien poder contar con robots que suban escaleras, o que sean capaces de recoger los calcetines que nos dejamos tirados por el suelo, pero lo que realmente busca la gente es tener un robot aspirador que sea capaz de superar pequeños resaltes y umbrales, o que sea capaz de empequeñecerse para llegar debajo de muebles bajos. Vamos, que sea capaz de afrontar situaciones del día a día en un piso o casa estándar.
Roborock este año se ha centrado en la funcionalidad, optimizando su serie Saros 20 para que sea nuestro compañero en la limpieza del hogar. Así, tenemos un robot casi circular, con unas medidas de 352 x 350 mm y una altura de 79.8 mm. Pero espera, si sacas el metro y lo mides, verás que la torreta donde se sitúa el sistema Lidar es más alta que esos 79.8 mm y no, Roborock no miente, sino que la marca ha introducido un sistema que esconde esta torreta para que el robot pueda deslizarse debajo de muebles que de otra forma sería imposible acceder.
Por otro lado, este robot cuenta con un chasis AdaptiLift 3.0, un sistema que no es novedoso, pero que sigue mejorando con cada nueva generación que lanza la compañía.
Como todos los robots aspiradores, el Saros 20 Neo cuenta con dos gruesas ruedas dentadas de goma que le propulsan y permiten que gire. Sin embargo, Roborock ha incluido también un segundo juego de ruedas ancladas en el lateral de las principales. Estas salen a juego cuando el robot se debe enfrentar a umbrales donde necesita alzarse, elevando el aspirador de forma que es capaz de superar umbrales de hasta 8.79 centímetros en dos alturas, es decir, que puede superar umbrales de 4.5 cm + 4.3 cm.
En la práctica, esta capacidad de adaptación y sus dimensiones permiten al Roborock Saros 20 Neo alcanzar casi cualquier espacio de una casa estándar. Ni los umbrales de doble altura que suelen separar terrazas del resto de la casa son obstáculos. Eso sí, para que realmente funcione, debes señalizar en el mapa ese obstáculo como un umbral, lo que fuerza al robot a tratar de superarlo.
Todo el contorno del robot y su parte inferior cuenta con sensores que permiten al Saros 20 Neo saber por dónde está circulando, detectar escaleras o la presencia de alfombras. Además, en la parte frontal la compañía ha introducido un sistema de cámara RGB y luz estructurada, los cuales, junto con el sistema de evitación de obstáculos laterales, dan forma a la tecnología Reactive AI. Esta es capaz de ver y reconocer más de 300 objetos cotidianos del hogar, un 50% más rápido que el Saros 10.
Esta tecnología no solo detecta objetos, sino que permite que el robot sepa cómo afrontar cada situación. Si es una zapatilla, las patas de una silla o similar, las rodeará. En el caso de que sea algo más problemático, como un regalo de nuestra mascota, la evitará. Sí, por el contrario, detecta que es un obstáculo donde se ha atascado, tratará de zafarse alzando su cuerpo y retorciéndose hasta conseguir tracción y liberarse. En mi caso, tengo un tendedero con una barra que une las patas, donde una vez se enredó y fue divertido ver cómo se alzaba hasta lograr salir del apuro.
Potencia y rendimiento, un seguro en la limpieza de tu casa
Esta generación de Saros cuenta con una potencia de succión de 36.000 Pa máxima, la cual se une a un cepillo principal DuoDivide que es inmune a los enredos. Se trata de un conjunto de dos cepillos que giran de forma que la suciedad se ve arrastrada al centro de los dos, incluidos los pelos, evitando que se terminen enredando.
Si has probado alguna vez un aspirador de este tipo, sabrás que en los cepillos convencionales los pelos tendían a quedarse en los extremos, formando con el paso del tiempo auténticos mechones. Con este sistema partido, al deslizarse hacia el centro y no tener donde enredarse, los pelos se deslizan hacia la boca de succión y son aspirados. Soluciones sencillas a problemas complejos.
Por otro lado, para alcanzar las zonas más alejadas, como esquinas o el contorno de los rodapiés, el Roborock Saros 20 Neo cuenta con un cepillo lateral en arco FlexiArm capaz de extenderse. Este alcanza las zonas donde el robot no puede llegar, arrastrando la suciedad al centro del robot.

Junto con su alta capacidad de aspirado, el Roborock Saros 20 Neo cuenta con dos mopas circulares que giran a 200 RPM y son capaces de ejercer una presión descendente de 14 N. Estas mopas friegan el suelo con agua templada mezclada con una solución de limpieza, lo que ayuda a que el fregado sea más efectivo.
Mientras que el Saros 20 Flow Complete opta por un sistema de rodillo, para el Neo se ha escogido mantener el sistema de mopas. Personalmente, me gusta más el rodillo, pero he de reconocer que el Roborock sabe lo que se hace y estos dos rodillos hacen un trabajo excelente. Además, una de las mopas también es extensible, por lo que llega a la zona de los laterales sin problemas.
Si en tu casa hay alfombras, de seguro que no quieres que las mopas te las mojen. Aquí el Saros 20 Neo puede funcionar de dos formas distintas, en función de cómo lo configures. Puedes escoger que el robot primero aspire y luego friegue, lo que hará que primero aspire toda la casa sin las mopas, las cuales deja en su base de carga. Una vez completado el aspirado y llegado el momento de fregar, regresa a la base, recoge las mopas y friega la casa evitando las alfombras.

La otra opción a la hora de limpiar una casa con alfombras es elegir que el robot aspire y friegue en la misma pasada. En este caso, cuando el Roborock Saros 20 Neo llega a la alfombra, este se eleva para evitar que las mopas entren en contacto con la alfombra y asi solo aspirarlas.
De todas formas, estos son los modos estándar, ya que la marca nos brinda una variedad de modos para la limpieza de alfombras, incluyendo un modo que también las friega, un modo turbo que eleva la capacidad de aspirado, e incluso un modo que evita los hilos y bordes, zonas que tienden a deshilacharse cuando son aspiradas con potencia.
Una base todo en uno para despreocuparte
Junto con el robot, el Saros 20 Neo cuenta con su propia base de vaciado, rellenado, limpieza y carga. Se trata de una base que no solo busca lo funcional, sino que tiene un diseño pensado para hacerla más agradable estéticamente, de forma que pueda incluirse en la decoración general del hogar.
En mi caso, tengo el robot en color blanco, el mismo color impoluto que luce la base. Aquí se ha optado por un diseño que busca la fluidez, sin puertas ni compartimentos a la vista, por lo que todo se ha ocultado para lograr un aspecto más limpio.
En la parte inferior de la base encontramos una pequeña rampa que permite al robot subir a la base de limpieza y secado, de forma que las mopas reposan sobre una base extraíble que facilita su limpieza. Esta base no solo enjuaga las mopas, sino que las limpia haciendo que estas se froten contra un juego de aspas fijas que retira los posibles restos, al tiempo que agua caliente a 100 °C las limpia e higieniza, siendo secadas a continuación por un chorro de aire caliente a 55 °C. Este mismo sistema se usa también para limpiar la propia base, por lo que se minimiza el mantenimiento necesario.

En la parte superior de la base encontramos los dos depósitos de agua, uno para la limpia y otro para la sucia. La primera es la que surte de agua tanto a la base como al propio robot, aunque a este segundo lo hace pasando antes por un sistema que la calienta, de forma que el robot no limpia con agua fría, sino que lo hace con agua templada que mejora su capacidad de desincrustar la suciedad reseca.
Al retirar estos depósitos, nos encontramos con un tercer depósito, más pequeño, ya que es donde colocaremos la solución de limpieza. El Saros 20 Neo es capaz de dosificar el detergente de forma que se mezcla con el agua tibia de fregado. A su lado, una tapa nos da acceso a la bolsa del depósito del polvo, ya que sí, no es un depósito que podamos limpiar, sino que el polvo se acumula en una bolsa que tendremos que cambiar cada 65 días. Un punto que hace que apreciemos mejor las 3 bolsas extras que se incluyen con la compra.




La comodidad de dejarlo todo en manos de la IA
Cuando les pregunto a mis amigos sobre sus experiencias con robot aspiradores, normalmente la facilidad de uso es el elemento base desde el que parte todo. Ya puede ser el mejor aspirador del mercado, que si le complica la vida al usuario, al final la experiencia será mala.
Desde los primeros modelos que probé, Roborock me ha gustado por tres motivos principales: rendimiento, excelente mapeo y la facilidad de uso. En este caso, esto parte por conectar el robot, rellenar los depósitos de la base y emparejarlo a la aplicación Roborock que tenemos para Android e iOS. Esta, tras instalarla y loguearnos o crearnos una cuenta, nos irá guiando paso a paso por la configuración base del robot, comenzando por un primer mapeo que nos permitirá personalizar las distintas áreas de nuestro hogar. Tras esta primera configuración ya podremos usar el robot, aunque si queremos sacarle el máximo rendimiento, hay muchas más opciones disponibles.
La App de Roborock nos permite personalizar la limpieza al extremo, teniendo en cuenta factores como si tenemos mascotas, si queremos usarlo físicamente pulsando los botones, si queremos hacerlo por voz con Rocky, el asistente de Roborock, o preferimos hacerlo con Alexa o el asistente de Google. También podremos configurar cómo queremos que el robot limpie, incluyendo qué tipo de limpieza queremos, restringir zonas, ajustar la potencia de aspirado, la cantidad de agua a usar, el orden de limpieza de las habitaciones, etc. Incluso podremos crear programaciones, limpieza por zonas o por rutinas.
Si todo esto es demasiado para nosotros, podemos dejarlo todo en manos de la IA y activar el modo SmartPlan, donde el propio robot aprende de la forma que tenemos de usarlo para adaptar la limpieza a nuestras necesidades. Es decir, podemos usar el Saros 20 Neo sin complicaciones dejando todo en manos de la IA, pero si somos de los que nos gusta trastear, la aplicación de Roborock nos permite hacer una personalización manual de la limpieza realmente notable.














Experiencia de uso
He estado usando el Roborock Saros 20 Neo desde hace unas semanas, probando su rendimiento en el día a día. Em mi casa tengo gente con pelo largo y una mascota que no solo tiene pelo largo, sino que este es fino, justo ese tipo de pelo que suele terminando por enredarse en los cepillo. Además de la suciedad y manchas habituales, he puesto a prueba su rendimiento con derrames simulados de líquidos, restos de tierra, migas de pan, pelos sueltos y otros residuos con los que comprobar sus capacidades. La idea es ver si realmente el robot es capaz de acabar con todo ello.
Lo primero que me ha sorprendido es que a pesar de su potencia de succión, el ruido que genera este robot es realmente bajo. Esperaba un mayor nivel de decibelios, pero lo cierto es que no ha sido así, para nada. El Saros 20 Neo se mueve por mi casa con precisión milimétrica, superando el umbral que separa la tarima del pasillo del suelo de baldosa del cuarto de baño sin problemas y apurando en las esquinas con su cepillo FlexiArm. Mientras tanto, sus 36.000 pascales se van ocupando de que no queden residuos, e incluso restos tan complicados como restos de tierra o polvos compactados.
La capacidad de reconocer objetos del Roborock Saros 20 Neo le permite saber cuando tiene delante unas zapatillas o un cable, sorteándolos mientras trata de apurar al máximo la limpieza. Lo cierto es que zonas como los cables o los cordones de las zapatillas, el apurado deja un mínimo de seguridad, por lo que la limpieza ahí no es impecable. Eso si, si luego retiramos el objeto, el robot retoma la limpieza y termina el trabajo.
Si bien no tengo en casa ningún mueble que apure tanto el espacio como para poner a prueba sus capacidad de meterse bajo espacio por debajo de los 7.95 cm, si logré engañarlo para obligarle a ver como su torreta se esconde. Este sistema permite que en espacios abiertos se use la torreta para una mayor precisión, mientras que en espacios mas reducidos se tira más por los sensores y el sistema de cámaras, iluminando el espacio frente a él para moverse mejor.
Como ya he mencionado, el sistema de rodillo para fregar me parece en la actualidad el más preciso y de mejor acabado, algo que en esta serie implica ir a por el modelo Flow Complete. Sin embargo eso no quita que las dos mopas del Saros 20 Neo hagan un excelente trabajo, tomándose su tiempo cuando encuentra suciedad reseca.
Para poner a prueba las capacidades de fregado con agua tibia derrame un poco de refresco y dejé que la mancha se secara. Esto complico la vida al robot, pero solo porque le hizo tomarse más tiempo en limpiar esa zona. Tras un rato pasando las mopas y regresando sobre ella, finalmente el resultado fue impecable.
Aunque una de las mopas se expande para llegar a los bordes de los rodapiés o el contorno de las patas de los muebles, su propio diseño impide que llega a las zonas más alejadas de las esquinas. Aquí deberemos de hacer un repaso manual cada ciertos días, ya que el robot no alcanzará a fregarlo.
Me ha gustado el acabado que deja tras de si el fregado, muy consistente y homogéneo, sin rastros ni líneas que delatasen su paso. Algo que consigue regresando a la base para limpiar las mopas si ha tenido que afrontar una zona complicada que pudiese haber dejado algún residuo. La verdad es que el resultado final es muy satisfactorio.
Opinión: ¿Merece la pena?
El Roborock Saros 20 Neo es capaz de mantener los suelos de nuestro hogar limpios, salvando umbrales y metiéndose bajo los muebles más altos. A nivel de aspirado poco mas se le puede pedir, evitando enredos, siendo capaz de recoger hasta el polvo más fino y alcanzar las esquinas complicadas. Algo muy parecido se puede decir en el fregado, aunque aquí mas limitado dada su imposibilidad de apurar en las esquinas.
Donde realmente para mi Roborock destaca es en el sistema de mapeo, navegación y detección de objetos. Este ha sido un punto que la marca lleva cuidando desde sus primeros días y los resultados se notan. Es de los mejores fabricantes a la hora de ofrecer robots aspiradores capaces de optimizar las rutas de limpieza y hacerlo sin dejar espacios sin limpiar. En mi entorno hay varios amigos y familiares con robots de la marca, conociendo siempre en este aspecto.
Con un precio de 999 € el Saros 20 Neo mantiene el listón de lo que espera se la marca y se convierte en una recomendación con la que de seguro no fallaremos a la hora de automatizar la limpieza de nuestro hogar.
✅ Deberías comprarlo si..
- Buscas un aspirador de gran potencia.
- Quieres olvidarte del mantenimiento.
- Necesitas un robot aspirador capaz de enfrentarse al pelo de tu mascota.
- Quieres que el robot de encargue de decidir cómo hacer la mejor limpieza.
❌ No deberías comprarlo si…
- Prefieres el fregado por rodillo al de mopas
- Estas buscando un robot aspirador barato, para eso está la serie Qrevo













