Las elecciones de medio término de Estados Unidos comienzan a notarse en la bolsa y es que Wall Street vivió el jueves 5 de noviembre una de sus peores sesiones de los últimos meses, y en gran medida la inteligencia artificial fue la culpable de ello.
Al cierre de ventas, el Nasdaq se había hundido un 5,52%, lo que representa su mayor caída desde el mes de abril de 2025, casi un 10% con respecto al máximo obtenido a principios de octubre. El índice Standard & Poor’s 500 cedió un 4,4%, mientras que el Dow Jones bajó un 3,4% y el Nasdaq Composite lo hacía un 5,5% según los datos de cierre. Curiosamente, esta caída ha tenido lugar apenas un día después de que los mercados celebraran con subidas el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses, borrando de un plumazo todo lo ganado en esa sesión.

El miedo al freno de la IA como desencadenante
Si miramos los datos ofrecidos por Associated Press, los fabricantes de chips fueron los más castigados en esta caída. A Micron cayó un 17,73%, pero no fue la única, ya que en la misma línea sufrieron pérdidas AMD, Intel y Nvidia, la actual segunda compañía más valiosa del mundo por capitalización, que llegó a caer nada menos que un 9,3%. La caída fue tal que, según Reuters se llegó a perder 2.5 billones de dólares.
La victoria sin paliativos de los demócratas en las dos cámaras del Congreso, cuyo control asumirán en enero de 2027, incluyó sendas victorias en Texas y Georgia, dos zonas clave para la expansión de los centros de datos relacionados con la Inteligencia Artificial. En ellos, varios de los candidatos habían hecho campaña para frenar la construcción de estas instalaciones por su impacto ambiental. Por ellos, los analistas afirman que los inversores temen una mayor supervisión y limitaciones, tanto estatales como locales, en materia de permisos, lo que retrasaría nuevos proyectos y pondría en riesgos ciertas inversiones.
Sumado a estas dudas, se suma otra que lleva tiempo sobre la mesa y es que hay serios temores a una posible burbuja relacionada con la IA y sobre si esta es realmente rentable ante las enormes inversiones que se están realizando actualmente en infraestructuras.
Si bien esta caída no ha sido exclusiva de la bolsa neoyorquina, ya que los índices Nikkei de Japón y el Kospi de Corea del Sur también han sido castigados, el viernes se vivió un ligero repunte de los datos impulsados por los buenos datos de empleo de octubre.
Queda claro que la victoria de los demócratas y la incertidumbre han levantado suspicacias en los mercados, por lo que habrá que ver cómo se desarrolla en los próximos meses la convivencia del presidente republicano con las cámaras demócratas, un choque que se prevé que tenga lugar tarde o temprano y que de seguro afectará a los mercados.
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