La firma sueca Polestar, ha desvelado una profunda renovación para sus dos grandes estandartes eléctricos: el Polestar 3 y el Polestar 4. Entre las novedades destaca un salto significativo en la velocidad de carga de su buque insignia y un replanteamiento dinámico y ecológico para su variante coupé.
Como parte del Grupo Volvo y subsidiaria de Geely, Polestar continúa decidida a consolidarse como uno de los referentes más sólidos en el mercado premium de la movilidad eléctrica. En una industria donde la evolución no se detiene y marcas como BYD presión con fuerza, la marca quiere seguir siendo referencia, y para ello acaba de anunciar una ambiciosa batería de mejoras para el Polestar 3 y el Polestar 4. Ambos modelos actualizan sus argumentos comerciales, optimizando su rendimiento y adoptan una nueva estructura de versiones inspirada directamente en el futuro Polestar 5. Una estrategia enfocada en simplificar la elección del cliente.

Polestar 3 (2027): carga ultrarrápida en un diseño que apunta al futuro
El gran protagonista de esta actualización es, sin duda, el Polestar 3. El titán de la firma de Gotemburgo estrena una arquitectura eléctrica de 800 voltios que transforma por completo la experiencia de uso en viajes de larga distancia. Al dar el salto a esta tecnología, el SUV es capaz de admitir una potencia máxima de carga de hasta 350 kW en corriente continua. En la práctica, esto se traduce en la posibilidad de catapultar la carga de la batería del 10 al 80 por ciento en apenas 22 minutos, recortando el tiempo de espera en un notable 35 por ciento respecto a la versión precedente.
Para garantizar que esta inyección de energía sea constante y no degrade los componentes, Polestar ha integrado el nuevo software inteligente Breathe Charge. Este sistema monitoriza el estado de las celdas en tiempo real y adapta la potencia de forma dinámica, logrando arañar hasta un 38 por ciento más de autonomía en paradas exprés de solo diez minutos sin poner en riesgo la durabilidad.

A nivel mecánico, la firma introduce un nuevo motor trasero síncrono de imanes permanentes que, en el caso de la variante Performance, eleva la potencia conjunta hasta unos espectaculares 500 kW, el equivalente a 680 CV de puro músculo eléctrico.
El comportamiento dinámico también gana enteros gracias a unos nuevos reglajes en la suspensión, barras estabilizadoras revisadas y una dirección asistida que ha sido recalibrada para transmitir mayor precisión al conductor. Además, la eficiencia en el día a día se beneficia de un sistema automático capaz de desacoplar el motor delantero cuando la demanda de par es baja.

La guinda tecnológica la pone un nuevo cerebro electrónico firmado por NVIDIA, concretamente el procesador DRIVE AGX Orin, que multiplica por ochenta la capacidad de cómputo del vehículo para gestionar con una fluidez todo el ecosistema de seguridad activa. Como detalle a destacar, los clientes actuales del Polestar 3 recibirán una actualización de hardware completamente gratuita para instalar este nuevo procesador en su servicio técnico oficial.
Polestar 4 Coupe: el arte del dinamismo sostenible
Pasando al Polestar 4 nos encontramos con una actualizar pensada para consolidar su identidad deportiva, adoptando de forma oficial el apellido coupé en su denominación comercial. Aunque se mantiene como el vehículo más rápido de la gama actual en el tramo de 0 a 100 km/h, deteniendo el crono en unos fulminantes 3,8 segundos en sus versiones de tracción total, los ingenieros suecos han querido ir un paso más allá en lo que a sensaciones de conducción se refiere. Para lograrlo, el chasis ha sido sometido a una profunda revisión y rediseño.
Ahora, tanto las variantes de un solo motor como las de tracción total incorporan amortiguadores pasivos de alta capacidad, muelles optimizados y barras estabilizadoras de nueva factura. La sustitución de los antiguos muelles internos por unos topes de rebote fabricados en poliuretano mitiga las inercias y ofrece un control impecable de la carrocería en tramos revirados, incrementando el confort general sin perder ese tacto directo y ágil tan característico de la marca.

La otra gran victoria del Polestar 4 coupé se juega en el terreno de la ecología, reduciendo una huella de carbono que ya era la más baja de todo el catálogo del fabricante. Gracias a la constante optimización de los procesos industriales en la planta de Hangzhou Bay, las versiones Dual motor han logrado reducir su impacto ambiental en 1,1 toneladas de dióxido de carbono equivalente, certificando una cifra final de 20,3 toneladas, mientras que las variantes de acceso bajan hasta las 19,4 toneladas. Polestar demuestra así que las altas prestaciones y el acento tecnológico no están reñidos con un compromiso ambiental estricto y transparente.

Los pedidos ya se han abierto en nuestro país con unas precios que arrancan en los 81.900 euros para el Polestar 3 y en 65.900 euros para la variante coupé del Polestar 4.


