Nos ha tocado vivir una época donde ya no nos podemos fiar de lo que vemos, oímos o leemos, y es que la IA no solo está marcando un nuevo futuro, sino que en malas manos está tratando de moldear a los propios ciudadanos. Basta entrar en redes sociales como X o TikTok para ver miles de mensajes generados con IA, buscando de forma deliberada que los usuarios no puedan distinguirlos. De este tema ya hemos hablado con el caso destacado de María Quispe, pero hay centenares o miles de casos similares.
Muy consciente de este desafío, la Unión Europea ejerce una vez más de pionera y precursora, implementando una serie de reglas para identificar este contenido, cuya entrada en vigor comienza hoy mismo.

¿Qué es el Artículo 50 del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial?
Dentro de su intención de proteger a los ciudadanos del uso malintencionado de la IA, la Unión Europea aprobó el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, cuyo artículo 50 entra hoy en su fase de aplicación. Pero ¿qué dice exactamente?
En primer lugar, este artículo exige a los proveedores de sistemas IA que interactúen con personas, que estas deben estar informadas de que están interactuando con un sistema IA a menos que esto sea algo evidente. Por ejemplo, si recibimos una llamada realizada por un sistema IA, este debe informarnos de que estamos tratando con una IA y no una persona. También exige que, cuando una IA genere contenido de audio, imagen, video o texto, este contenido debe estar marcado «en un formato legible por máquina y detectable como generado o manipulado artificialmente«. Es decir, que si estamos viendo un vídeo en TikTok generado por IA, este debe ser claramente identificable tanto de forma visual como en metadatos. Algo que no solo afecta al contenido creado, sino también al contenido original que haya sido modificado usando IA.
Este reglamento no solo nos protege del contenido generado, sino que también exige que se avise y explique a los usuarios cuando estos se vean expuestos a «sistemas de reconocimiento de emociones o de un sistema de categorización biométrica«.
Aunque la aplicación general del Artículo 50 entra en vigor hoy, 2 de agosto de 2026, la normativa otorga un periodo de gracia adicional hasta el 2 de diciembre para aquellos sistemas de IA generativa que ya están en el mercado, dándoles este margen para adaptar sus herramientas de marcado de agua y marcado visible.
¿Cómo nos va a afectar?
El primer impacto de la aplicación de esta ley será para los creadores, ya sean particulares o empresas, los cuales deberán identificar claramente el contenido generado con IA. Esto, a la hora del consumidor, implica que veremos marcas de agua y anotaciones que nos deberían dejar claro que estamos consumiendo un contenido generado por IA, lo que ayudará a prevenir la difusión de fake news y la desinformación.
Este es un claro ejemplo de cómo los organismos comienzan a tomar conocimiento de cómo se debe regular este tipo de contenido, y cómo la IA puede interactuar con las personas.
Cada día es más difícil distinguir qué es real y qué es IA, y es que, dado los avances de los sistemas de aprendizaje y las herramientas de creación, estamos asistiendo a nuevas formas de llegar al consumidor o usuario a través de contenido generado por IA sin que, en muchas ocasiones, seamos conscientes de que lo que vemos o la persona con la que hablamos no es real. Desde hoy, esto es algo que debería ser más fácil distinguir para los europeos, aunque también hay quien teme que este tipo de leyes puedan terminar retrasando el avance de los sistemas IA en Europa y que las empresas queden por detrás de competidores foráneos.
Imagen generada por IA


