Terremoto en las instalaciones del Cavallino Rampante y es que Ferrari ha presentado el que es su primer modelo 100% electrico, un avance que debería de haner sido un paso hacia el futuro de la marca, pero que ha tenido justo el efecto contrario. El nuevo Ferrari Luce es la apuesta de la marca italiana por no quedarse atrás en un terreno donde los coches europeos están perdiendo la batalla, desde lo modelos más basicos hasta los de más alta gama.
El Ferrari Luce tenía todas las de ganar, al menos sobre el papel. Un presupuesto desmesurado y la firma LoveFrom como encargados de diseñar el futuro de la marca, presuponian que veríamos un nuevo Ferrari que no dejaría a nadie indiferente, algo que se ha cumplido, pero no como le hubiera gustado a la marca.
El Ferrari que nadie esperaba: así es el Luce, el Ferrari «etiqueta Cero«

Jony Ive y Marc Newson son los diseñadores que han creado el Ferrari Luce, el primero de ellos adsemás se presentya con la medalla de haber sido diseñador del iPhone. El resultado de su propuesta, un deportivo de lineas redondeadas que ha generado tanta polemica como controversia, y es que los fans de la marca no ven reflejado en él el espiritú de Ferrari.
Cuando te imaginas un Ferrari a la mente nos viene imagenes como las del Ferrari Testarossa, el F40 o mas recientemente el del F80. Iconos del diseño que ya a primera vista despertaban en uno de sensación de potencia y velocidad, de agresividad y elegancia, que hacen de los vehículos de la marcva de Maranello algo especial. Con estos coches, no solo tenías un vehículo de altas prestaciones, sino que pasabas a formar parte de la historia del automovilismo en su más pura esencia.

Con el Ferrari Luce tenemos un diseño más limpio y aerodinamico, con un estilo bicolor que más asemeja una berlina de una marca china, que un producto de Ferrari. Hasta tal punto es así, que no pocos han dicho de él que es el Apple Car que nunca llego a ver la calle, e incluso hay quien ha ido más allá, llenando la red de memes que lo comparan con una tostadora, un frigorifico e incluso con vehículos vintage como las furgonetas de Volswagen. Sin embargo, la imagen que ha dado la vuelta al mundo es la de Luca Cordero di Montezemolo, histórico expresidnete de Ferrari, quien al borde de las lagrimas pedia que no pusieran el sello de la marca en el coche, asegurando que «al menos, los chinos no lo copiarán«, en un claro menosprecio al diseño del coche.
La #Ferrari Luce non è proprio piaciuta a #Montezemolo pic.twitter.com/yFBb76XOTP
— askanews (@askanews_ita) May 26, 2026
Tras el anuncio del nuevo Ferrari Luce, las acciones de la marca bajaron de golpe un 8%. Los más puristas hicieron pagar caro el alejarse tanto del estilo de la marca, aduciendo que representaba una perdida de la identidad de la firma. Sin embargo, eso no parece haber desanimado a los compradores, y es que según recogen diversos medios, a pesar de su precio de 550.000 €, Ferrari ya tiene pedidos que se extienden hasta 2027.

Más de 1.000 CV para el Ferrari más controvertido de la década
Con una potencia de 1.050 caballos, gracias a dos motores frotales que ofrecen 282 caballos y a dos traseros que agregan 831 caballos, y un peso de 2.268 kg, la marca afirma que tardará 2.5 segundos en llegar a los 100 km/h y 6.8 segundos en alcanzar los 200 km/h. Cifras que se completan con una batería con tecnología Li-NMC que le da una autonomía de hasta 530 km y una carga rápida de 350kW.

El silencio de los coches eléctricos no es lo que suele buscar un fan de Ferrari, donde el sonido del motor suele ser algo que forma parte del encanto del sello. Ante la imposibilidad de ofrecer un motor con sonido clásico, y desechando el reproducir un sonido enlatado, Ferrari ha optado por desarrollar un sistema que captura el sonido del eje trasero y lo amplifica, proyentandolo hacia el exterior para ofrecer un sonido característico.
Cuando otras marcas historicas, como Lamborghini, han echado para atrás el desarrrollo de coches 100% electricos, Ferrari ha mantenido una apuesta que solo el tiempo dirá si le da o no resultado. De momento, la polémica está servida.



