Xiaomi tiene un ganador seguro con la gama Redmi Note y no está por la labor de poner eso en riesgos con experimentos innecesarios. Es por ello que año tras año y generación a generación, vemos como la compañía se mantiene fiel a un estilo donde compagina rendimiento y precio en una gran variedad de modelos. La serie Redmi Note 15, que la compañía presentó hace un par de semanas, no es una excepción, y en su lanzamiento vimos nada menos que cinco modelos, incluyendo versiones con 4G, una rareza hoy en día. De esta serie hoy os analizamos el Redmi Note 15 Pro 5G, un terminal que es posiblemente el más equilibrado de todos los presentados.

Redmi Note 15 Pro 5G, especificaciones: |
Diseño
Dimensiones: 163.61 x 78.09 x 7.96 mm Peso: 210 gramos Colores disponibles: Negro, Azul glaciar y Titanio |
Software
Sistema Operativo: Android 15
Capa de personalización: Xiaomi HyperOS 2 |
Pantalla
AMOLED de 6.83 pulgadas Resolución 1.5K (2772 x 1280) 447 ppp Tasa de refresco de hasta 120Hz Brillo: 3200 nits (pico) Dolby Vision 3840 Hz PWM Corning Gorilla Glass Victus 2 |
Procesador
MediaTek Dimensity 7400-Ultra |
Memoria RAM
8 GB/ 12GB LPDDR4X |
Almacenamiento
256GB / 512GB UFS 2.2 |
Cámaras traseras
Principal 200 MP con OIS, f/1.7 con distancia focal equivalente de 23 mm Ultra gran angular de 8MP f/2.2 distancia focal equivalente de 15 mm |
Cámara frontal
20 MP f/2.2 |
Batería
6.580 mAh Carga por cable de 45 W Carga inversa de 22.5 W |
Conectividad
5G Bluetooth 5.4 |
Otros detalles
Sensor de huellas en pantalla IP66, IP68 |
Precio a partir de 399.99 € |
Unboxing
El Redmi Note 15 Pro 5G aterriza en mis manos en una caja de color blanco, donde un gran rectángulo rojo sirve como fondo para destacar el nombre del teléfono. Fuera de este espacio tenemos una líneas donde destacan la batería de 6.580 mAh y los 200MP de su cámara principal, aspectos que la marca quiere resaltar de este dispositivo.
Mientras que en la parte trasera tenemos la habitual parafernalia legal, en el interior de la caja encontramos una segunda caja donde tenemos los accesorios incluidos en la compra.



Ya hace tiempo que nos acostumbramos a ver que cuando compramos un nuevo smartphone, este viene sin el cargador. Algo que se debe a las ordenanzas de la Unión Europea para evitar el desperdicio tecnológico. Con la compra del Redmi Note 15 Pro 5G veremos que, si bien tenemos una funda de silicona gris oscura y el cable de carga, no tenemos cargador. Esto hace obligatorio tener que disponer de un cargador con 45W de potencia para aprovechar al máximo las capacidades del teléfono, o bien plantearnos tener que comprar uno.
Diseño familiar con poco cambios
Como ya he mencionado, Xiaomi no ha buscado una revolución a nivel de diseño con el Redmi Note 15 Pro 5G, lo que hace que a primera vista se vea similar al Redmi Note 14 Pro 5G que ya probamos el año pasado, aunque con una serie de cambios para modernizarlo que apreciamos a poco que nos fijemos.
En el diseño de esta generación seguimos viendo el módulo de cámaras en un claro guiño al logo de Xiaomi en su forma, pero ahora incrustado en un cuerpo que deja atrás el acabado curvo en favor de unos acabados planos.
Con un cuerpo con una altura de 163.61 mm y un ancho de 78.09 mm, esta generación es más ancha y alta que la pasada, además de más pesado, ya que sube su peso desde los 190 gramos de Note 14 Pro 5G hasta los 210 gramos de esta generación. A cambio de esto, Xiaomi ha rebajado considerablemente el grosor, pasando de los 8.4 mm a solo 7.96 mm.
Un menor grosor y acabados rectos hacen que el aspecto visual se vea más moderno, pero sobre todo que se vea más elegante. Las curvas ya son algo que se asocia a modelos pasados, por lo que la trasera y los lados planos le dan un aire más actualizado. Esto se ha reforzado con colores planos y uniformes, sin patrones ni nada parecido, sino que en España tenemos acabados negros, titanio y el modelo que tengo en mis manos, el azul glaciar.
Junto con un pulido del diseño, Xiaomi ha dotado al Redmi Note 15 Pro 5G de certificación IP66 e IP68, con lo que es capaz de aguantar polvo e inmersiones en agua dulce de hasta 2 metros durante 30 minutos.
En la parte superior del marco encontramos un altavoz junto con el emisor IR que nos permite usarlo como si de un mando a distancia se tratara, mientras que en la parte inferior tenemos un segundo altavoz que nos da un audio estéreo, además de la bandeja para la SIM y el puerto USB tipo C. En ambos casos se trata de acabados planos, redondeándose ligeramente en los márgenes y curvandose en las esquinas para hacerlo más cómodo de manejar.


La única botonería que encontramos la tenemos en el lado derecho, con una configuración clásica de botón de volumen y de encendido, los dos con el mismo acabado que el marco y un buen recorrido que nos permite percibir al momento cada click que hagamos en ellos.
A pesar de contar con funciones IA, en este modelo no tenemos los cada vez más comunes botones dedicados a la IA, algo que agradezco ya que es una cosa que no termino de acostumbrarme a usar.
A pesar de que su trasera y marcos se ven de aspecto metalizado, esto es solo un efecto del diseño y la pintura, ya que en realidad se trata en ambos casos de plástico. Si bien en los marcos no se nota tanto, la trasera al tacto se siente innegablemente de este material. A su favor tiene un acabado sedoso que se defiende bastante bien de las huellas, algo que nos evitará tener que andar constantemente limpiandolo.
El Redmi Note 15 Pro 5G no es un terminal compacto, pero tampoco exagerado en sus medidas, sobre todo por que no se siente como tal en las manos. Eso sí, la colocación un poco más abajo de los botones hubiera sido algo que hubiera agradecido para poder manejarlo mejor a una mano.
Pantalla de gran formato y fluidez
Para la pantalla del Redmi Note 15 Pro 5G se ha escogido un panel AMOLED de 6.83 pulgadas, el cual está incrustado en un marco simétrico que hace que visualmente el espacio frontal se vea bien aprovechado. Este panel cuenta con una resolución 1.5K de 2.772 x 1.280 píxeles, arrojando una densidad de 447 ppp. También cuenta con una tasa de refresco que alcanza los 120 Hz, que en muestreo táctil llega a los 2.560 Hz, queriendo dejar claro que a pesar de no ser un dispositivo gamer, puede ofrecer un rendimiento fluido a la vista y en la respuesta táctil.
Consciente de que donde realmente pierden capacidades las pantallas es en exteriores, Xiaomi ha integrado en el Redmi Note 15 Pro 5G un brillo para este panel que alcanza los 3.200 nits de máximo. Como siempre no se trata de un brillo que afecte a todos sus píxeles, pero lo cierto es que pese a ello en exteriores el teléfono nos permite una muy buena visibilidad en exteriores. Lo hace además con una muy correcta adaptación automática al entorno, por lo que en este aspecto la experiencia es satisfactoria.
Otro de los aspectos donde destaca la pantalla del Redmi Note 15 Pro 5G, es en el color, brillante y con tonos vivos que no llegan a parecer saturados, algo de lo que adolecían hasta hace no mucho las pantallas chinas.
Un detalle a tener en cuenta es que que no se trata de un panel LTPO, por lo que el ajuste manualmente permite escoger entre 60 Hz o 120 Hz, mientras que de forma automática es capaz de escoger entre tramos con modos de 30 Hz, 60 Hz, 90 Hz y 120 Hz. Además, Xiaomi nos permite habilitar que aplicaciones queremos que sean capaces de alcanzar una alta tasa de refresco y cuáles no.



Sonido y biometria
Junto con la pantalla tenemos un sistema doble de altavoces, los cuales de inicio sorprenden por la potencia de los mismos, pero también por cómo logra que el hecho de subirlo apenas repercute en la calidad.
El Redmi Note 15 Pro 5G tiene un muy buen sistema de sonido estéreo, de los mejores que he visto en este rango de precios. El audio que nos ofrece es de muy buena calidad, detallado y sin rastro del «sonido enlatado» que no es algo extraño en este rango de precios. Lógicamente se nota algo de reverberación a niveles máximos, pero que apenas es algo más que un rastro. En general tenemos un buen nivel de agudos y medios, siendo los graves el rango más flojo del espectro.
Por otro lado, bajo la pantalla el Xiaomi Redmi Note 15 Pro 5G tiene un sensor de huellas que nos ha dejado un sabor agridulce. A la hora de su funcionamiento el sensor es rápido y muy preciso, respondiendo al momento y de forma muy rápida con solo una ligera pulsación. Dicho esto, el problema es que por norma no vas a acertar a la primera con el sensor, ya que su colocación en la pantalla es demasiado baja.
Me sigue sorprendiendo cómo hay marcas que siguen colocando sus sensores de una forma tan incómoda, ya que basta con que lo uses una vez para que te des cuenta que está demasiado bajo. Teniendo en cuenta que los botones están a una altura considerable, pasar del sensor a usar los botones exige una recolocación por completo de la mano. Como poco, es incómodo, pero sobre todo es sorprendente que Xiaomi haya pensado que este era un buen lugar para colocarlo.
Software, un aspecto que no termina de mejorar
Si hay una pega que no paramos de sacarle a los smartphones de Xiaomi es la exageración de bloatware, algo que la marca sigue incluyendo como una forma de maximizar la rentabilidad de sus teléfonos. Con el paso de los años nos hemos acostumbrado a tener algunas aplicaciones preinstaladas, pero Xiaomi sigue empeñada en hacernos las cosas más complicadas llevando el bloatware a otro nivel. Tenemos aplicaciones que no queremos, aplicaciones duplicadas, juegos, y más.
Tener tantas aplicaciones es muy molesto, pero me lo esperaba de Xiaomi. Lo que reconozco que me ha pillado de sorpresa es que el Redmi Note 15 Pro 5G no viene con Android 16, la versión más nueva del sistema, sino que viene con Android 15 oculto bajo la capa de HyperOS 2. Algo que es raro en un terminal que llega al mercado español en el 2026, siendo sin duda lo más decepcionantes del equipo.
Aunque la IA está presente de la mano de Gemini de Google, Xiaomi no nos inunda con aplicaciones o servicios en este aspecto, por lo que Gemini es la única baza que tiene el REedmi 15 en este aspecto.












Rendimiento, un pequeño salto para permanecer en el mismo sitio
Bajó el capó del Redmi Note 15 Pro 5G vamos a encontrar un procesador MediaTek Dimensity 7400-Ultra que mejora el rendimiento, un poco, con respecto a su predecesor que montaba un Dimensity 7300-Ultra. No se trata de una mejoría como para destacarse, sino que es de base una mejora para mantenerse en el mismo lugar. Este procesador cuenta con cuatro núcleos que funcionan a 2,6 GHz y cuatro a 2,0 GHz, fabricado en un proceso de 4 nm. Su principal mejora no es en el rendimiento, sino en la eficacia, una forma de mantener un rendimiento correcto, pero hacerlo con un menor consumo de us autonomía.
Con versiones con 8 GB o 12 GB de RAM LPDDR4X y hasta 512 GB de almacenamiento UFS 2.2, el Redmi Note 15 Pro 5G se ha sometido a nuestras habituales pruebas de rendimiento, las cuales han dado las siguientes variaciones:
- 3D Mark Wild Life: 3.619 puntos
- 3D Mark Wild Life Extreme Stress: 1004 puntos
- PC Mark: 13.305 puntos
- Geekbench 6: Single core 1.050 puntos / Multi core 2.965 puntos
Si comparamos este modelo con el Honor Magic8 Lite que probamos recientemente, vemos como su rendimiento es muy parejo y es que están enfocados en el mismo escenario, más eficacia que potencia bruta. Con ello podemos mover cualquier aplicación media e incluso defenderse en juegos con gráficos poco exigentes, pero sin que pretendamos llegar más allá.





Autonomía, en plena diana
Ya le he dado toques en el sistema operativo y en su rendimiento, pero ello no quiere decir que se han acabado los puntos buenos de este dispositivo, ya que nos falta hablar de su autonomía.
Desde el interior del Redmi Note 15 Pro 5G nos contempla una batería de 6.580m mAh de silicio carbono, lo que permite almacenar más energía en menos espacio. Cargar esta batería nos llega unos buenos 90 minutos, eso sí, sin contamos con un cargador capaz de ofrecer una carga de 45W, el máximo que admite esta batería, ya que en Europa este no viene incluido.
Buscar una autonomía de dia y medio es algo más que plausible, siendo habitual incluso alcanzar los 2 dias de uso cotidiano Una cifra que ahora nos puede parece normal, pero que hace solo unos meses nos parecía una temeridad.
Fotografía: 200 MP que se echan el peso en sus espaldas
El Xiaomi Redmi Note 15 Pro 5 G, cuenta en su parte trasera con dos lentes. Por una parte, tenemos una lente gran angular de 200 megapíxeles con un sensor ISOCELL S5KHPE de Samsung. Una cámara que cuenta con sistema OIS que se echa a la espalda todo el peso del conjunto fotográfico. Junto a ella tenemos una lente ultra gran angular Omnivisión de 8 megapíxeles, la cual cuenta con una apertura f/2.2. Junto a éstas encontramos un sensor frontal de 20 megapíxeles con una apertura f/ 2 2, el mismo que ya vimos el año pasado.
Se trata de un conjunto donde la lente principal lleva el peso tanto de la fotografía del día a día como del Zoom, el cual se logra con un recorte de las fotografías obtenidas con la cámara principal. Todo ello se controla desde una aplicación ya harto conocida, pero que a su favor tiene el que a todos nos es muy familiar.



A plena luz del día, el Redmi Note 15 Pro 5 G toma unas excelentes fotografías, con una gran nitidez y reproducción de los colores. Destaca en esas fotografías el excelente rango dinámico, así como el detalle que logra. Si tuviera que ponerle un pero, este posiblemente fuese lo poco consistente que es en el tratamiento del color, ya que en algunas ocasiones notamos una tendencia a la saturación.
Con este sensor principal podemos sacar fotografías a 200 megapíxeles, algo que personalmente considero que no es necesario, ya que la diferencia de calidad apenas es sobre fiable e incluso podríamos decir que con este tamaño, se pierde estabilidad a la imagen y detalle.






En las fotografías nocturnas, el gran sensor logra capturar más cantidad de luz, con lo cual tenemos una buena colorimetría y detalle. Las imágenes que nos ofrecen lucen colores vibrantes y fue unas oscuras que consigue alzar de forma muy correcta. Eso sí, ni su gran tamaño consigue hacer que las imágenes que sacamos haciendo uso del zoom, pierdan considerablemente su calidad y muestren una notable aparición de ruido.



Su sensor principal es capaz de ofrecernos un zoom de 2x y 4x, Los cuales se obtienen de un recorte de las fotografías obtenidas por la cámara principal. Esto es algo que se nota, ya que el zoom carece de la calidad que le ofrecería una lente dedicada. Tenemos una buena imagen, pero con una pérdida de calidad y de detalle que se hace más notorio en el 4x.






El ultra gran angular de 8 megapíxeles es una comparsa que está pensada para poder acompañar a una lente principal, que se encarga básicamente de todo. Se trata de una lente que está pensada más para añadir una cifra en las especificaciones, que realmente para poder pensar que estamos hablando de una cámara que merece la pena utilizar en nuestro día a día. Al menos si queremos exigirle un mínimo de calidad y detalle.
En general, se nota una ligera mejoría con respecto a la generación anterior, pero nada reseñable, ni que nos sirva para poder decidir cambiar de uno a otro en caso de que aún tengamos nuestro viejo Redmi Note 14 pro.
Galería
Conclusiones
El Redmi Note 15 Pro 5 G es posiblemente el modelo más equilibrado de toda la nueva serie Note 15. Las diferencias con sus hermanos menores son notables, mientras que las que les separan del modelo Pro Plus, no son tantas. Como siempre, su principal baza consiste en un excelente equilibrio, calidad precio, teniendo curiosamente, como máximo competidor, un modelo de la misma compañía, el Xiaomi 15 T.
Los elementos claramente destacables de este dispositivo son su pantalla y batería, junto con una gran cámara principal. Con un precio que parte de los 399,99 €, este dispositivo se convierte en un seguro superventas con el que la compañía triunfará nuevamente, pero que ahora ve como la competencia se acerca peligrosamente.

















