Huawei es sin duda el mejor ejemplo de que a veces lo que pretendia ser un castigo, se puede volver totalmente en contra y animar a tus oponentes a convertirse en compentencia, donde antes era un simple colaborador.
La compañía llegó a ser el segundo mayor fabricantes de smartphones a nivel mundial, antes de que el gobierno de Estados Unidos decidiera vetar su acceso a servicios y tecnologías norteamericanas. Lo que en principio parecía un golpe definitivo a la marca, se convirtió en el aliciente que la empresa necesitaba para incrementar su independencia y apostar por ser autosuficiente, incluyendo no solo el desarrollo de su propio sistema operativo, HarmonyOS, sino haciendo que la empresa invirtiera cantidades obscenas en el desarrollo de sus propios chips.
Ya antes del veto la empresa estaba trabajando en potenciar sus procesadores Kirin, aunque apoyandose en la tecnología norteamericana. Tras el veto, la empresa se vio privada del acceso a marcas como Intel o TSMC, por lo que miró hacia casa y encontro en la empresa china Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), su principal aliado en el desarrollo de sus procesadores. El problema es que a nivel tecnologico aún estaban muy por detras del resto de empresas, una diferencia que poco a poco Huawei va reduciendo a base de talonario.

Según ha reportado Tech Home, en un reciente evento, la compañía ha anunciado que apòstará por la tecnología LogicFolding en el desarrollo de los nuevos Kirin 2026, o Kirtin 9050, un procesador que taerá una mejora superior al 41% en si eficiencia, alcanzando una mejora de la frecuencia máxima del 12.7%, lo que le llevarçia a alcanzar unos 3.1 GHz. Lo hará gracias a un aumento del 53.5% en la densidad de transistores, hasta alcanzar los 238MTr/mm². Para que nos sirva de comparación, el Kirin 9030 Pro que se usa en el Mate 80 Pro Max, tiene una densidad de solo 125 Mtr/mm².
Con esto Huawei lograría un avance significativo en la potencia de sus procesadores, aunque de momento aún lejos de lo que ofrece, por ejemplo, Qualcomm. Sin embargo es un claro indicio de como la marca va aumentando pasa a pasa las capacidades de sus procesadores, dejando ver que solo es cuestión de tiempo que pueda plantearse como una verdadera competencia a nivel de rendimiento. Solo queda por ver, cuanto le llevará conseguirlo.



