Los extensores para las cámaras se han convertido en los grandes protagonistas en la gama alta. Muchas son las marcas que han presentado propuestas donde este accesorio quiere marcar la diferencia. Sin embargo, esto suele conllevar un precio desorbitado, algo que Vivo quiere solucionar con el Vivo X300 FE, un modelo compatible con su extensor de cámara, pero cuyo precio se reduce considerablemente en comparación con los Vivo X300 Pro y Vivo X300 Ultra. ¿Lo suficiente? eso es algo que trataremos de ver en este análisis.
Vivo X300 FE, especificaciones: |
|
Diseño
Dimensiones: 150,83 × 71,76 × 7,99 mm
Peso: 191 g Colores disponibles: Negro y morado |
|
Software
Sistema Operativo: Android 16
Capa de personalización: OriginOS 6 |
|
Pantalla
AMOLED de 6.31 pulgadas Resolución: 2640 × 1216 p
Tasa de refresco: 120Hz Brillo máximo: hasta 5.000 nits |
|
Procesador
Plataforma móvil Snapdragon 8 Gen 5
|
|
Memoria RAM
12 GB LPDDR5X Ultra
|
|
Almacenamiento
512 GB UFS 4.1
|
|
Cámaras traseras
Gran angular 50 MP f/1.57 con focal equivalente a 23 mm
Ultra gran angular de 8 MP f/2.2 con focal equivalente a 15 mm Teleobjetivo de 50 MP f/2.65 con zoom óptico 3x, digital de 100 x y focal equivalente a 73 mm |
|
Cámara frontal
50MP (f/2.0)
|
|
Batería
6500 mAh
FlashCharge de 90 W Carga inalámbrica de 40 W |
|
Conectividad
Wifi 7
BT6 |
|
Otros detalles
Sensor de huella digital ultrasónico 3D
IP68 e IP69 |
|
Precio
a partir de 1199 € |
Unboxing: dos por uno
Buena parte del atractivo del Vivo X300 FE es que es compatible con el extensor de teleobjetivo de la marca, por lo que esta a tenido a bien permitirnos probar ambos productos. Si bien el telefono de por si ya tiene muchas cosas que ofrecer, la posiblidad de poder añadir un extensor le da un plus para los aficionados a la fotografía que no quieran arruinarse comprando los modelos Ultra.
El Vivo X300 FE nos llega en un empaquetado que es un clon de lo que vimos en el modelo Pro, con una caja de color negro y diseño cuadrado, donde un gran circulo rodea el nombre del dispositivo. En esta caja encontramos el telefono protegido por una funda de papel, así como dos cajas que contienen el resto de componentes que nos llega con la compra del este smartphones.
Como es obvio, las marcas siguen manteniendo su apuesta por lanzar una sola versiónn del empaquetado y hacerlo sin el cargador. Aquí nos encontramos con el telefono en su acabado Mist Purple, una funda de silicona a juego, la herramienta para extraer la bandeja de la SIM, un cable de carga USB A a USB C y la habitual papeleria informativa.




En lo que se trata del extensor de teleobjetivo, este no se engancha directamente al móvil, sino que, al igual que sus hermanos, requiere de una funda que es donde realmente se va a enganchar el extensor. Esto hace que cuando llega a nuestras manos, lo hace con dos pequetes distintos: una con el propio extensor y otra con la funda y el accesorio de enganche.
Nuevamente se repite el diseño oscuro para el packaging, con la silueta del extensor en el frontal de su caha para que nos hagamos una idea de lo que estamos a punto de ver.


En este modelo tenemos el extensor de teleobjetivo vivo ZEISS Gen 2, es decir la segunda generación de un accesorio que nos permite un alcance focal equivalente de 200 mm.
Con un cuerpoo construido en aluminio y un peso de 153 gramos, se ve y se siente más ligero y compacto que el extensor que teniamos con el Vivo X300 Pro. En su interior se han colocado una serie de lentes de alta precisión firmadas por ZEISS en un estructura óptica de kepler. Con ello Vivo y ZEISS quieren ofrecernos un aumento óptico fisico que nos da un zoom detallado, sin aberraciones producidas por un exceso de procesado y con resultados más naturales.
La funda que nos viene separada consta de dos elementos. Por un lado tenemos la propia funda, con un exterior gris metalizado texturizado y un modulo de cámaras que sobresale del cuerpo. Esto es así para permitir la integración del modulo de enganche, el cual se desliza sobre esa protuberancia para un encaje fisico fijado mecanicamente.
Este sistema de encaje cuenta en la parte inferior con un botón que lo fija, debiendo apretarlo para separar las dos piezas. También tenemos un botón en la zona de la lente teleobjetivo, que es donde deberemos encajar el teleobjetivo. Es un sistema muy similar al que tienen tanto el Vivo X300 Pro como el nuevo X300 Ultra, pero adaptado al diseño del FE y sus cámaras en disposición horizontal.




Un diseño compacto que se agradece en el uso
Uno de los problemas de los telefonos de alta gama es que han entradop en una especie de competición por ofrecer el tamaño más grande, por lo que se agradece tener entre las manos un producto más compacto. En el Vivo X300 FE tenemos un dispositivo con una altura de 150.83 mm y un ancho de 71.76 mm, mientras que su grosor se para en los 7.99 mm, arrojando un peso de 191 gramos, que sin ser precisamente un modelo «Air», si nos da unas metricas más comodas de llevar en la mano que los monstruosos modelos Ultra.
En mi caso tengo el acabado morado, o Mist Purple, para los que les guste llamarlo por su nombre «cool». Es un color muy apropiado para el verano, alegre y de los que de inmediato nos hacen sacar una sonrisa en la cara. Nada de sobriedad, aquí lo que queremos es alegría y color.
La trasera del Vivo X300 FE tiene un acabado plano y liso, con un modulo fotográfico que destaca en su acabado metalizado, donde tenemos tres lentes flanqueando el logo de ZEISS y el flash. En este modelo se deja de lado los modulos circulares, adoptando un diseño horizontal que hace que no se bambolee cuando lo apoyamos en la mesa.

Con una certificación IP68 e IP69, este modelo presume de resistencia gracias a su certificación SGS de cinco estrellas y grado militar, lo que debería hacerlo resistente a caidas ocasionales e incluso a inmersiones. Eso si, recuerda que si lo sumerges, auque debería aguantar, es bajo tu responsabilidad y si se daña, de seguro tendrás problemas con la garantía.
A pesar de ser una versión FE, por norma tendentes a parecer más fragiles al tacto, en este caso la sensación no es para nada esa. Esto se debe en buena medida a cuerpo metálico, donde el marco de aluminio hace que se sienta resistente al tiempo que hace que el agarre se siente más firme. No tiene nada que ver con los acabados plásticos de otros modelos, el Vivo X300 FE es un gama alta con todas las de la ley, y no quiere dar impresión de menos.
En lo que a botonería y puertos se refiere, en la parte derecha tenemos el botón de encendido junto al del volumen, mientras que en el izquierdo tenemos un espacio totalmente libre, al igual que la parte superior. Como era de esperar, los puertos los encopntramos en la parte inferior, donde tenemos el puerto USB C, la bandeja para la SIM y un ancho altavoz microperforado.




Un detalle a tener en cuenta es que el grosor del Vivo X300 FE se duplica cuando añadimos la funda y el soporte para el extensor de teleobjetivo, lo que hace que no sea precisamente cómodo de llevar en el bolsillo, además de darle un aspecto robotico bastante raro. De ahí que Vivo haya hecho que este sistema de encaje del extensor se pueda retirar, lo que nos deja un acabado mucho más estético y un grosor más comedido y sencillo de llevar.
Panel de gama alta con calibración de color ZEISS Master
La colaboración de Vivo y ZEISS no se limita al apartado fotográfico, sino que esta segunda también aporta su granito de arena a la calidad de la pantalla del dispositivo, concretamente al calibrado del color.
Con un panel AMOLED de 6.31 pulgadas, el Vivo X300 FE cuenta con una resolución de 2640 × 1216 píxeles, arrojando una excelente densidad de 460 pixeles por pulgada. Lo hace con un panel U8 que cubre la totalidad del perfil de color DCI-P3, alcanzando una tasa de atenuación de PWM de 2.160 Hz y un brillo de 5.000 nits.
Aunque hace un tiempo la obsesión de los fabricantes de pantallas estaba en ofrecer el valor más alto de refresco, con el paso del tiempo se han dado cuenta que igual de importante es ofrecer un minimo lo más bajo posible para no penalizar la batería ni la experiencia.
El Vivo X300 FE alcanza una tasa de refresco adaptativa de hasta 120 Hz, lo que nos asegura imagenes fluidas a la hora de jugar o navegar. Sin embargo, cuando este velocidad no es necesaria, esta pantalla es capaz de ofrecernos una tasa de refresco de solo 1Hz, algo que ayuda a un menor consumo de recursos.
En el uso el panel del Vivo X300 FE hace honor al rango de dispositivos de gama alta, con un brillo que permite una visibilidad excelente a plena luz del día, pero que además lo hace con unos colores vivos y una gran nitidez.
La experiencia con una pantalla AMOLED sigue siendo una gozada a la hora de disfrutar de contenido, sus profundos negros no hacen más que realzar los colores en contraste, los cuales son sorprendentemente precisos. Aquí se nota la mano de la calibración que le ha dado ZEISS, aunque si no nos convence, siempre podemos escoger personalizarlo usando las opciones que Vivo nos da via software.




OriginOS nos permite configurar los colores de la pantalla del Vivo X300 FE escogiendo entre el modo natural predefinido, usar el modo brillante para colores algo más saturados u optar por el realismo con el modo profesional. Además, Vivo integra funciones de mejora visual, la cual incrementa el color y el contraste de forma general, o bien seleccionando en que aplicaciones queremos que se active.
Por otro lado, el Vivo X300 FE es compatible con HDR10+ y cuenta con certificación Widevine L1, lo que le permite reproducir contenido en streaming en alta definición tanto en Netflix, como en Prime Video o Disney+.
En este modelo la marca de ha esforzado en brindarnos la mayor capacidad de opciones de configuración para el cuidado ocular, donde la atenuación de 2.160 Hz PWM es solo el punto de partida.
Vivo cuenta con funciones de protección ocular que reducen la luz azul, ajusta el brillo para evitar la fatiga ocular o activa distintas modificaciones en el color y brillo cuando nos vamos a dormir.


Con todo esto, lo cierto es que la pantalla del Vivo X300 FE no tiene nada que envidiar a sus hermanos mayores, demostrando que los apellidos Pro y Ultra no siempre son sinonimos de que todo es mejor en ellos.
Por otro lado, bajo esta pantalla encontramos un lector de huellas 3D ultrasónico, el cual permite realizar la autenticación biométrica junto con la opción del reconocimiento facial, para mi una opción menos segura y practica, ya que con bajo luminosidad pierde mucha eficacia.
El sensor de huellas del Vivo X300 FE se ve reflejada en la pantalla para facilitarnos la colocación del dedo, aunque por posición y tamaño, es algo que no vamos a requerir. No tardamos mucho en localizar de forma intuitiva la posición correcta, por lo que el desbloqueo por huella se vuelve algo mecánico.
Me ha gustado la respuesta, rápìda y precisa, casi pasando desapercibida, lo que da un claro reflejo de su buen desempeño. Es de esas características que cuando menos notes que está, es que mejor está haciendo su trabajo.
OriginOS, un software que nota su salida de china
Vivo ha decidido optimizar recursos como parte de su expansión, por lo que ha pasado de contar con dos sistemas operativos, uno para china y otro global, a usar en todo el mundo OriginOS. Una decisión que no podemos menor que aplaudir, ya que por un lado es una claro mejoría a la hora de optimizar recursos, pero también evita odiosas comparativas en función de donde compremos nuestro Vivo, al menos a nivel de software.
En el Vivo X300 FE tenemos OriginOS 6 basado en Android 16, en concreto, en el momento de escribir estas palabras estamos en la versión 16.0.16.5 con la actualización de seguridad de Google de mayo. Una muestra de como la marca está tratando de mantener el ritmo de la gran G para brindar las ultimas novedades de Android a sus usuarios.
Con OriginOS la marca se ha centrado en la optimización del sistema, haciendo que este sea más fluido y estéticamente más vistoso, pero que sobre todo tenga el menor impacto sobre la autonomía, punto central de los últimos modelos de la marca.
Tenemos una interfaz renovada que es mas intuitiva, con unos iconos con más color de forma que se hacen notar más y facilitan que localicemos lo que nos interesa. Esto incluye nuevas opciones de personalización de la pantalla y funciones añadidas para la Isla Origin, la versión de Viva de la Isla Dinámica de Apple. Este sistema permite que realicemos acciones sobre algunas aplicaciones sin tener que abrirlas, lo que nos reduce el tiempo que necesitamos para ello.








Un aspecto curioso es que Vivo no hace una apuesta tan descarada por la IA, lo que no quiere decir que no la use, pero no lo hace dejandola ver en forma de una aplicación exclusiva o una bovada. Dado que la mayoría de sistemas usa a Gemini como base, Vivo ha decidido incluir sus funciones de forma nativa, como el borrador mágico o la ampliación de imagen en su galería y el que quiera un contacto más directo, que use Gemini.
Rendimiento
Si querias una prueba de que el Vivo X300 FE es un alta gama con todas las de la ley, puede verlo en el hardware que la marca ha metido en su interior. Para empezar tenemos un potente procesador Snapdragon 8 Gen 5, eso sí, sin el apellido Elite. Este SoC está acompañado de una GPU Adreno 829 y es capaz de alcanzar una frecuencia de 8.8 Ghz.
Junto al procesador tenemos una RAM de 12 GB LPDDR5x ampliables de forma virtual hasta los 24 GB, y un almacenamiento de 512 GB UFS 4.1 en mi caso.
Con este conjunto el Vivo X300 FE no solo se siente como un terminal de gama alta, sino que se comporta como tal, logrando sostener su rendimiento incluso ante procesos de multitarea o juegos exigentes sin que se aprecie una caida notable de la experiencia.
Aunque mi experiencia ha sido excelente, lo cierto es que siempre es mejor cuantificar la misma de forma sintética y para eso tenemos los habitiuales benchmarks por los que hacemos pasar a los smartphones que probamos.
Cuando el Vivo X300 FE pasa por 3D Mark en su versión Wild Life Extreme Stress, logra alcanzar una puntuación de 3.398 puntos con un74.8% de estabilidad. Con Geekbench 6 los resultados en un solo núcleo dan 2.821 puntos, mientras que en multi núcleo llegan a los 9.103 puntos. Finalmente, PC Mark arranca una puntuación de 14.047 puntos, dejando claro que el Vivo X300 FE, aunque sin llegar a los resultados que nos dió el Vivo X300 Pro o el Vivo X300, nos va a asegurar un rendimiento de primera.




Autonomía y carga rápida
La batería y autonomía se han vuelto unos aspectos primordiales a la hora de valorar la compra de un nuevo smartphone. Estamos cansados de esperar horas a cargar un dispositivo para que luego no llegue al final del día. Eso ya no es admisible y queremos que las marcas estén a la altura.
El Vivo X300 Fe cuenta con una generosa batería de silicio-carbono con 6.500 mAh de capacidad, con la que la compañía nos promete 10,45 horas de navegación activa o 38,4 horas de streaming de vídeo en YouTube. Es más, promete hasta 4 minutos de conversación con solo un 1% de la bateria. Algo que os aseguro que cumple y que en mas de una ocasión vamos a agradecer si no tenemos un cargador cerca. Es el tiempo suficiente para contactar con alguien y tranquilizarle o pedirle ayuda.
No solo es autonomía, también queremos menos tiempos de carga. Aquí Vivo lo soluciona con una carga por cable de 90 W y una carga inalámbrica de 40W, es decir carga de minutos y no de horas.
En las semanas de prueba me ha quedado claro que es casi imposible que no llegues al fin del día con el Vivo X300 FE, debiendo hacer un uso mas que intenso para lograrlo. Es más, incluso sobrepasar el dia es lo habitual, aunque como mucho llegando al dia y medio con un uso normal. Lo que ya de por si no está mal.
Cuando se nos acaba la autonomía, pasar del 0 al 100% nos llevará algo mas de 45 minutos si contamos con un cargador por cable que alcance la potencia admitida. Si no tenemos tanto tiempo, en unos 15 minutos ya tendremos la mitad de la carga, más que suficiente para terminar el día normalmente.
Por desgracia no cuenta con un sistema de carga inalambrica lo suficientemente potente como para probar los 40W del Vivo, por lo que en este aspecto me debo de abstener de opinar.
Fotografía: pura diversión tanto solo como acompañado
Llegamos al punto donde se pone más interesante la cosa con el Vivo X300 FE y es que la marca pone mucho hincapie en el aspecto fotográfico. No quiere que pensemos que FE son dos letras que esconden una perdida de calidad en el aspecto fotográfico, aunque ya os adelanto que no lo consiguen, no al 100% al menos.
En este dispositivo tenemos la siguiente configuración trasera:
- Gran angular 50 megapíxeles con sensor Sony IMX921, apertura de f/1.57, OIS y focal equivalente a 23 mm
- Ultra gran angular de 8 megapíxeles con apertura de f/2.2, 106º de FoV y focal equivalente a 15 mm
- Teleobjetivo de 50 megapíxeles con sensor Sony IMX882 de 1/1,95″, apertura de f/2.65, OIS, zoom óptico 3x, digital de 100 x y focal equivalente a 73 mm
- Kit Extensor de teleobjetivo vivo ZEISS Gen 2 equivalente a 200 mm
Por otro lado, en la frontal y escondida tras un pequeño orificio centrado, encontramos un sensor de 50 megapíxeles con apertura de f/2.0 con apertura de f/2.0 para selfies, el cual cuenta con modo 0.8x, 1x y 2x. Con él, el UGA queda en evidencia como el sensor que parece menos interesa ha recibido por parte de la marca, algo que, como veremos, se refleja en los resultados.
Como complemento de este conjunto fotográfico he podido probar el extensor de teleobjetivo, el cual por cierto es compatible en ambos sentidos con el sistema del Vivo X300 Pro. En este caso es la segunda generación, permitiendo focales de 200 mm de forma óptica, y alcanzando hasta los 1.600 mm de forma digital. Aunque ahora mismo lo tenemos en forma de pack con el teléfono, he preferido mostrar los resultados de forma separada para una mayor claridad.

Un detalle a tener en cuenta es que el extensor es un accesorio de buen tamaño, por lo que a la hora de usarlo debemos tener en cuenta que si tenemos que sostenerlo un buen rato, esto va a afectar a nuestro pulso, por lo que también puede afectar a los resultados. Un descanso a tiempo ayudará a unas imágenes más estables, enfocadas y nitidas.

El sensor principal del Vivo X300 FE es un Sony IMX921 de 50 megapíxeles, el cual viene con estabilización óptica de imagen y nos permite disfrutar de imágenes con una focal equivalente a 23 mm. Con ella podemos realizar grabaciones de vídeo en calidad 8K a 30 FPS o 4K a 120 FPS si queremos mas fluidez que resolución.
En las pruebas que he realizado ha sido una lente que me ha gustado mucho, aunque con un resultado irregular en el trato del color. Tenemos unas imágenes bien definidas, de buena nitidez y un trato de las texturas, pero que cuando tiene que no siempre es capaz de manejar los colores adecuadamente.
Cuando hacemos frente a situaciones sencillas, donde no hay mucho contraste ni predominan colores vivos, los resultados son colores muy naturales y realistas. Sin embargo, cuando la cosa se complica el Vivo X300 FE tiende a solucionarlo saturando los colores, algo que se aprecia sobre todo en el espectro del azul, verdes y rojos. El resultado son imágenes más vistosas, pero menos naturales.
Por otro lado, podemos sacar las fotografías usando la agrupación de píxeles u optar por el formato de 50 MP, aunque este último no parece mejorar la imagen ni ofrecer un mayor detalle.
Con esta lente también tenemos un x2 muy resultón, donde los resultados no difieren apenas de los que tenemos con el x1, lo que nos da pie a buscar acercar la escena sin miedo a perder calidad en el proceso.











Cuando comienza a decaer la luz, el sensor principal del Vivo X300 FE sigue demostrando su gran capacidad para capturar la luz, permitiendo que las fotografías que realicemos en estas situaciones nos den un muy buen detalle, con una buena colorimetría y nitidez. Lo hace manteniendo bajo control el ruido y, nuevamente, permitiendo un x2 con características muy similares.
Si optamos por aumentar los aumentos para que entre en acción el teleobjetivo, aquí apreciamos que no hay grandes diferencias mientras mantengamos el zoom en niveles ópticos, ya que cuando pasamos del x10 y entra en acción el zoom digital, la imagen pierde definición y adopta un aire artificial, claro producto del procesado de la misma.








Un modo que me ha gustado mucho es el de retrato, ya que, junto con un buen recorte, nos da un desenfoque muy natural y unos tonos realistas. Este es un modo donde los retratos no nos tratan como si hubiéramos pasado por el Photoshop, sino que tratan los tonos de piel de forma excelente para que nunca se pierda el aspecto natural.
Es destacable el recorte que logra el Vivo X300 FE en escenas donde el foco de la imagen no es plano, sino que tiene varios rangos de profundidad, como puede ser un ramo de flores.




Ya va siendo hora de que las marcas se den cuenta de que el Ultra Gran Angular no es el nuevo Macro. Al igual que veíamos antiguamente un pulular de lentes macro de 2MP, ahora se ha pasado al uso de ultra gran angulares de 8 MP. Esto de por si no es malo, pero si montas dos lentes de 50 MP y en medio de ellas una lente de 8MP para el UGA, no es de extrañar que la diferencia de calidad se haga mucho más evidente.
Vivo logra salvar los muebles en esta lente con un buen trato del color, pero mejor no amplíes demasiado la imagen. Si lo haces, la perdida de detalle y nitidez es evidente. Parece que en este aspecto se ha querido pasar de puntillas, cumpliendo.



Incluso sin el extensor, sin duda la lente que más juego nos da del Vivo X300 FE es el teleobjetivo de 50 megapíxeles. Aquí se demuestra que no siempre vas a necesitar tira de extensor, ya que para la mayoría de las situaciones la propia lente del teléfono se basta sola.
Al compartir mismo tamaño de sensor, Vivo lo que ha buscado es difuminar la diferencia que se pueda notar al pasar de una lente a otra. Esto es algo que ha logrado de una forma muy consistente, debiendo pasar del x10 para que comencemos a notar las diferencias de forma sustancial.
El teleobjetivo del Vivo X300 FE logra capturar de forma muy fidedigna los colores de la imagen, al menos normalmente, ya que no se libra del ocasional desmarque hacia la saturación. A nivel de detalle y textura los resultados también son destacables, logrando que, como podemos ver a continuación, los muros de piedra de la torre nos permitan percibir cada pieza, cada desperfecto y detalle de forma nítida.




Entiendo que no es para llevar todos los días encima, pero la verdad es que el extensor de teleobjetivo es muy divertido de usar. Con él podemos lograr imágenes que difícilmente lograría solo con un sensor, al menos a día de hoy.
Si bien los mejores resultados se obtienen con la focal de 200 mm, lo cierto es que incluso con 400 mm tenemos un gran nivel de detalle y excelente trato del color.
Cuando Vivo nos presento el X300 FE y el X300 Ultra, lo hizo motivándonos a ir a la caza de un color en Madrid, buscando lograr capturas escenas con este color en la ciudad. En mi caso me toco el naranja, lo que me permitió no solo ver el excelente rendimiento del extensor, sino también comprobar como aquí el desvío en los colores se ve acentuado a mayores aumentos.
Cuando pasaba de los 400 mm, varias veces me encontré con que lo que yo veía naranja en la vida real, en la fotografía se iba hacia el rojo. Un exceso de saturación que se unía a un procesado agresivo que tendía a buscar la viveza por encima de la naturalidad.






En la siguiente tanda de imágenes podéis ver el juego que da el extensor, pero también comprobar como no es una buena idea pasar de los 400 mm, ya que en ese momento el procesado diluye los detalles y «apastela» la imagen. Eso si, poder acercar tanto la escena es algo que simplemente parece mentira que lo logremos con un móvil.





Vivo quiere que sus cámaras no solo sirvan para capturar recuerdos, sino que también nos incentiven a darle un aire más artístico. Junto con ZEISS nos ofrece varios filtros que permiten que saquemos fotografías de galería, entre los cuales mi preferido es sin duda el B&W, aunque hay varios entre los que escoger.





¿Recordáis que os dije que la IA estaba presente, pero de manera más discreta? Pues uno de los puntos donde más se hace notar es en el apartado fotográfico. Aquí la marca nos permite usar fotografías para dejar que la IA las reinterprete. Puede transformar una escena diurna en una imagen nocturna realista, puede llenar de pétalos rosas un vacío callejón andaluz, o convertir una escena de playa en un cuadro. Los resultados no siempre son igual de buenos, pero no podemos negar que son llamativos.







Para el final hemos dejado la lente frontal, la encargada de capturarnos en selfie y videollamadas. Aquí tenemos un sensor que sigue las tendencias actuales, donde esta lente es casi más importante que las traseras. Cada vez son más los que usan esta lente para inmortalizar sus viajes o crear contenido, por lo que Vivo se ha querido asegurar de ofrecer unos buenos resultados.
Con la lente frontal del Vivo X300 FE tenemos unas imágenes de un gran nivel de detalle y color, donde el sensor captura con detalle el tono de la piel, sin buscar suavizarlos y enmascararlo. El resultado es una escena realista que hará las delicias de cualquier influencer que se precie.
Pareciera como si Vivo y OPPO se han repartido el mercado en lo que a cámaras se refiere. Mientras que OPPO ha trabajado duro en el tema de la grabación de vídeo, Vivo se ha esforzado más en el aspecto fotográfico. Es cierto que este smartphone puede grabar vídeo hasta en calidad 4K a 120 fps o en calidad 8K a 30 fps, y que lo hace con una gran calidad general, pero que siempre parecen estar un paso por detrás que su comportamiento a nivel fotográfico. Algo que sobre todo es evidente en las grabaciones nocturnas.
Galería:
Conclusiones y opinión
Este es el tercer miembro de la serie X300 de Vivo que pasa por mis manos. Al igual que me paso con los Vivo X300 y X300 Pro, el apartado fotográfico solo lo puedo definir como tremendamente divertido, mientras que a nivel de rendimiento está a un buen nivel, aunque sin llegar a lo que nos dan sus hermanos.
Con un diseño compacto, si lo comparamos con el Vivo X300 la principal razón de escoger este modelo es la inclusión del extensor del teleobjetivo, ya que sin este no hay grandes motivos para preferir esta FE edition. Claramente, compararlo con los Pro o Ultra no tiene sentido, ya que en este caso el precio sería el factor decisivo.
El Vivo X300 FE buscaba ser el modelo más equilibrado, pero se queda a medio camino. Hace muchas cosas bien, pero, dejando de lado el extensor, no logra tener ese elemento distintivo que haga que sea más recomendable que el X300 o el X300 Pro. Si lo dudas, la mejor prueba está en el precio y es que la marca ha apostado claramente por usar esta baza. A día de hoy la mejor razón para adquirirlo es el precio, pudiendo encontrarlo solo por 899€ o en forma de Bundle, que nos permite tener teléfono y extensor por solo 1.079€,







































