Uno de los retos a los que me enfrento en mi día es el de asistir a reuniones y eventos donde no solo tengo que estar pendiente de lo que se diga, sino también de tomar notas para que nada se me olvide. Para ocasiones como esas se ha convertido en mi mejor aliado el Plaud NotePin S, un pequeño dispositivo que, con el diseño de un accesorio de moda, pone a nuestra disposición la IA para que nos sirva como sistema de toma no notas «vitaminado».
El Plaud NotePin S está pensado para que podamos llevarlo puesto y pase desapercibido, de forma que no se convierta en una molestia ni limite nuestros movimiento, permitiendo que nos olvidemos de que lo llevamos puesto y nos centremos en la reunión, la clase o el evento en cuestión. Esta evolución del Plaud NotePin, es en si una miniaturización del formato Plaud Note, donde podemos olvidarnos del móvil, manteniendo casi todas las cualidades.
Plaud NotePin S, especificaciones:
- Dimensiones: 51 x 21 x 11 mm
- Peso: 17,4 g
- Batería: 320 mAh
- Tiempo de carga: 2 horas
- Conexión: Bluetooth LE 5.2/Wi-Fi
- Micrófono: 2 MEMS
- Almacenamiento: 64 GB
- Alcance efectivo de grabación: Hasta 3 metros
¿En qué se diferencia el Plaud NotePin S del Plaud NotePin?
Si ponemos el Plaud NotePin S al lado de su predecesor, el NotePin, vemos que es un diseño que apenas ha cambiado, algo que es razonable, dado que realmente podemos considerar a este como una evolución del primero, dándole más autonomía, una usabilidad mejorada y sobre todo, añadiendo una serie de accesorios que hacen que ya no tengas escusa para no usarlo.
Cuando recibimos el nuevo Plaud NotePin S notamos que la caja donde nos viene es de mayor tamaño y peso, algo que no se debe atribuir al propio dispositivo, sino a los «extras» que ahora vienen incluidos. Eso si, se mantiene el mismo diseño en el empaquetado, con ese fondo blanco donde se resalta una imagen del dispositivo y su nombre, además del lema donde se presume de como la IA marca la diferencia.
Cuando abrimos la caja, de inicio lo que vemos nos resulta familiar. Tenemos a la vista el propio Plaud NotePin S junto con un clip para llevarlo en la solapa y una tapa. Junto a esto tenemos una pequeña tapa de cartón negro que oculta el resto de elementos del pack. Tras ella tenemos la base de carga y el cable para conectarlo, siendo todo lo dicho elementos que ya teníamos con la compra con su predecesor.


Donde la cosa cambia en esta generación, es cuando comenzamos a ver los accesorios que se incluyen y que anteriormente teníamos que comprar aparte. En esta evolución se quiere brindar la opción de poder usar el NotePin S de una forma más ponible, por lo que se ha incluido en la compra una pulsera y un cordel, por lo que podremos llevarlo puesto como un accesorio más, en casi cualquier situación. Eso si, si bien esa es la novedad más evidente, en este generación también se ha añadido una mayor batería y un botón en el diseño que mejora la usabilidad del dispositivo, aunque de ello hablará más a fondo más adelante.
Desplegando todo sobre la mesa, en el pack de compra del Plaud NotePin S se ha incluido una pulsera, el cordón-s, un accesorio de tipo clip, un pin magnético, la base de carga y el cable de carga. Es decir, todo lo que necesitamos para convertir a este dispositivo en nuestro «libro de notas digital» portátil.
Diseño compacto que toma forma con sus accesorios
Como he mencionado, a primera vista las diferencias entre generaciones no son demasiadas, aunque si que existen. Para empezar, si bien se mantiene las mismas dimensiones de 51 mm de largo, 21 mm d ancho y una altura de 11 mm, el peso sube hasta los 17.4 gramos, es decir menos de un gramo con respecto al NotePin, lo que hace que en la practica sea inapreciable.
El formato de tipo capsula que ya nos gustó en el pasado, se ha mantenido en su mayoría, incluyendo un pequeño LED de estado en la parte inferior del frontal y el logo de la marca en la parte superior.
Uno de los aspectos que no me terminaron de convencer anteriormente, es que entre el LED y el logo se situaba el control táctil que iniciaba o paraba la grabación. Estaba, pero no se veía ni se notaba al tacto. Simplemente debías pulsar y «a ojo» atinar en el botón. No era lo más cómodo de usar y parece que desde Plaud se han dado cuenta de ello. Ahora tenemos un botón, claramente visible y que, sobre todo, es muy reconocible al tacto. Con el Plaud NotePin S puedo iniciar la grabación o pararla, sin tener que siquiera mirar el dispositivo. Al tacto puedo localizar el botón de grabación y accionarlo sin problemas.
Si le damos la vuelta, vemos que en la parte trasera no hay cambios, manteniendo un formato plano con una serie de pines que se usará para cargarlo y que de forma magnética se une tanto al cargador, como a los distintos accesorios que lo complementan.
El nuevo Plaud NotePin S tiene en su interior una batería que ha crecido hasta los 320 mAh, lo que representa un aumento de casi un 20% en un cuerpo del mismo tamaño, pero que en si no representa un impacto sobre la autonomía, la cual nos permite contar con 20 horas de grabación continua o 40 días en espera. Para cargar esta batería tenemos una base de carga de color blanco, la cual usa el ya estandarizado puerto USB tipo C, manteniendo fijo el NotePin S con una unión por imanes. Completar una carga nos va a tomar unas 2 horas, por lo que es aconsejable que antes de acudir a una reunión o al evento donde quieras usarlo, te asegures de haberlo cargado al completo.


El primero de los accesorios que incluye el pack de compra del Plaud NotePin S es precisamente un pin magnético. Esta pensado para que te coloques dentro de la camiseta el pin y en el lado exterior de la misma el NotePin S. Así, lo llevaremos como si fuera un pin que hubiéramos enganchado a la ropa. No te preocupes de que se vaya a caer, ya que en una camiseta normal, se sostiene con firmeza. Por supuesto hablamos de prendas finas, como una camisa o camiseta, ya que si tratas de usarlo sobre prendas gruesas, lógicamente veras que no hay suficiente agarre. Para eso Plaud nos ofrece otros accesorios.


Si prefieres llevar el NotePin S en la solapa de la chaqueta o simplemente prefieres sujetarlo mediante un sistema de clip a la ropa, la marca nos ofrece el accesorio correspondiente para este uso. En este caso solo debemos unir ambos elementos, los cuales queda fijo casi como si de una sola pieza se tratara. Aquí podemos ver la fuerza de la unión magnética, y es que no resulta sencillo separarlos luego. Si lo pones en la solapa, ya puedes dar saltos si quieres, que de allí no se va a mover.

Un tercer accesorio de uso incluido es el cordón, el cual cuenta con un pequeño enganche para unir el Plaud NotePin S. Este cordón viene con un sistema de ajuste basado en nudos correderos, por lo que puedes ajustarlo al gusto con solo tirar de los extremos. Posiblemente sea el más cómodo de poner, pero el cómodo de llevar. Básicamente porque, al igual que pasaría con cualquier colgante, se mueve cuando nos estamos moviendo, por lo que personalmente su uso lo veo para casos muy puntuales.


Para cerrar las propuestas de uso que nos ofrecen los accesorios incluidos, Plaud nos propone la muñeca como la mejor forma de llevar nuestro nuevo Plaud NotePin S. Lo hace con una muñequera de acabado textil que se ajusta con un cierre por velcro, con un acabado negro que hace juego con la sencilla elegancia del diseño del dispositivo. La unión de ambos se hace por presión, introduciendo el Plaud NotePin S desde la parte inferior del marco de sujeción de la correa, de forma que cuando lo colocamos en la muñeca, se hace imposible que se suelte.
Puede que parezca que la muñeca no es la mejor posición para llevar nuestro dispositivo, pero debemos tener en cuenta que los micrófonos integrados tienen un rango de acción de tres metros, por lo que no habrá problema en grabar y transcribir nuestras reuniones cara a cara, o incluso en salas pequeñas. Sin duda su principal desventaja es que compite con los smartwatch en su colocación, por lo que si tienes un reloj o un smartwatch, se hace raro verse las ambas muñecas cargadas con dispositivos, o incluso peor, ver dos dispositivos en una sola muñeca. El uso de la correa es de las más cómodas, pero como el resto de accesorios, hay que valorar el momento y donde lo usaremos para ver si es el más conveniente, y es que precisamente ese es el punto fuerte de esta generación, la amplitud de opciones de uso que nos permite.



¿Qué tal funciona el Plaud NotePin S como grabadora?
Puede que pienses que el papel que hace el Plaud NotePin S puede ser perfectamente realizado por un smartphone, pero te aseguro que nada mas lejos de la realidad. No hablamos solo de la comodidad de uso o de lo cómodo que es, ya que, reconozcámoslo, plantar el móvil con la grabadora en medio de una reunión, no es la mejor de las presentaciones. El Plaud NotePin S es un dispositivo especialmente diseñado para profesionales del periodismo, estudiantes o cualquier persona que necesite tomas notas o realizar grabaciones de voz en sus reuniones, manteniendo las manos libres y sin tener que preocuparse de que se apague el móvil o no capte bien la voz.
El diseño que ha usado Plaud no es solo para hacerlo compacto y ligero de llevar, sino que está diseñado para que lo llevemos de tan manera que le permita captar de la mejor forma posible, la voz de los distintos interlocutores de una reunión. Con una sola pulsación larga, el dispositivo comenzará a grabar, mostrando su LED encendido para que todos los asistentes sean informados de que se esta grabando la reunión, ya que no olvidemos que las grabaciones deben ser notificadas y consentidas para poder realizarlas legalmente.
Tras probarlo en distintas reuniones y eventos, lo primero que me ha quedado claro es que a nivel de grabación el Plaud NotePin S es excelente, pero con un alcance limitado. Según la marca, los tres metros es la distancia limite desde donde este dispositivo es capaz de captar las voces con claridad. En mi opinión esa distancia peca de precavida y yo la ampliaría al menos un metro más. Vamos lo suficiente para que abarque una habitación normal.
Las grabaciones que realiza luego las podemos escuchar, o bien podemos pedirle que las transcriba a texto, algo que hace utilizando distintos modelos de IA. Aquí podemos dejar que sea la aplicación que decida cual usar, o podemos escoger un modelo concreto de forma manual, pudiendo seleccionar ChatGPT, Gemini o Claude, con distintas versiones disponibles en cada una de ellas.
Gracias al uso de la inteligencia artificial, las transcripciones no tienen porque ser planas, sino que podemos escoger entre distintas plantillas para que los resultados se ajusten a nuestras necesidades. Además, diferenciando por la voz, puede identificar y señalar a los distintos participantes de la reunión.
Gracias a la aplicación para PC y para smartpohone de Plaud, el Plaud NotePin S nos puede servir no solo como grabadora y como forma de tomar notas, sino que una vez finalizada la reunión podemos pedirle que genere resúmenes o nos indique los puntos más destacados de lo dicho. Además, ya no solo tenemos sincronización con nube o con nuestro PC a traves de la aplicación, sino que al disponer de integración con servicios como Drive, Onedrive, NotePad o Slack entre otros, podemos acelerar nuestros procesos de trabajo independientemente de la plataforma que usemos habitualmente.
Un detalle que me parece una de las mejores bazas del uso del Plaud NotePin S, es que las grabaciones que realiza las mantiene en el dispositivo hasta que se sincroniza con el móvil, y a través de este, con la nube. Es decir, que cuando iniciamos una grabación no se abre la aplicación en el móvil, por lo que no dependemos de él. Del mismo modo, si estamos en una reunión online a través del PC, podemos lanzar la app para PC para que esta se encargue de grabar lo que se diga. Eso si, solo si tenemos un producto de Plaud, ya que es algo que va ligado al uso del hardware de la compañía.
Por otro lado, si estamos en un PC donde no tengamos la app instalada, pero queremos acceder a nuestra cuenta, ahora la compañía nos ofrece una versión web que no necesita instalación.








No todo es perfecto y hay que tener en cuenta que el Plaud NotePin S viene con un plan gratuito de 300 minutos mensuales, pero si superar ese tiempo, deberías contratar uno de sus planes de suscripción, siendo el más económico el de 19.99€ mes, que sube los minutos a 1.200 al mes y añade más plantillas, acceso a la beta de sus asistente por IA, Ask Plaud, y otras funciones.
Conclusiones
Con un precio de 179€, aunque en el momento de escribir este análisis lo podemos ver por 152.90 €, es apenas 10€ más caro que su predecesor, una diferencia que a mi entender merece la pena asumir el coste extra. Eso si, se trata de un producto muy de nicho, donde los sectores profesionales son su principal objetivo. Ya seas periodista, ejecutivo, abogado o medico, el tomar notas o tener siempre anotado lo que se diga en una reunión, o esas ideas que de repente se te ocurren, es un extra que solo sabes apreciar cuando lo tienes a mano.
Donde antes tenía que andar realizando anotaciones cripticas, ahora solo debo centrarme en la reunión; donde antes se me pasaban puntos clave, ahora solo tengo que buscar lo dicho en la transcripción; donde antes tenía que hacer resúmenes con las ideas principales de un evento, ahora solo tengo que pulsar un botón. El resultado, una mayor productividad y una aceleración del trabajo que me ha liberado tiempo y dado paz mental a mi cerebro.
El Plaud NotePin S es uno de esos productos que me reconcilian con el uso de IA y que demuestran como, en efecto, pueden marcar un antes y un después en nuestra forma de trabajar … en las distancias cortas.
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✅ Deberías comprarlo si..
- Realizar entrevistas o reuniones cara a cara
- Asistes a eventos en distancias cortas
- Necesitas un sistema de anotación siempre a mano
- Buscas un dispositivo de grabación, que también te transcriba y resuma tus reuniones
❌ No deberías comprarlo si…
- Si ya tienes el Plaud NotePin
- Si necesitas grabar reuniones en espacio amplios













