Ya estamos acostumbrados a ver como Razer no tiene ningún temor a salir de su zona de confort. La compañía de las tres serpientes se ha propuesto no estancarse en los productos gamer clásicos, apostando por nuevos formatos con los que llegar a otro tipo de usuarios. Hoy os traigo el análisis de un teclado, pero no de uno más de la marca. Se trata del nuevo Razer Pro Type Ergo, un teclado que inaugura la entrada de la empresa en el mercado de los teclados de tipo ergonómico.
Al contrario que el resto de la gama de teclados de Razer, donde la velocidad de respuesta y las prestaciones a la hora de jugar son los más importante, en este teclado el protagonismo es para el aspecto ergonómico, buscando que los usuarios adopten una postura más natural a la hora de jugar y trabajar. Si lo ha conseguido, eso es algo que os voy a tratar de desvelar a continuación.
Razer Pro Type Ergo, especificaciones:
| Tipo de Switch | Membrana con switch de tijera |
|---|---|
| Dimensiones y peso | 416 x 237 x 28 mm 978 gramos aprox |
| Sensación de Pulsación | Ligera y táctil |
| Tamaño | Tamaño completo ergonómico dividido con columna de macros |
| Iluminación | Razer Chroma RGB |
| Apoyo para la muñeca | Reposamuñecas de piel sintética afelpada integrado |
| Teclas multimedia | Dial de selección Razer, rueda mutimedia de clic multifunción dedicada y 3 botones de función dedicados |
| Conectividad | Conexión mediante Razer HyperSpeed Wireless (2,4 GHz), Bluetooth o tipo C |
| Teclas | Teclas ABS grabadas con láser de perfil ultrabajo |
| Otras características | Teclas macro: 5 Compatible con Razer Synapse Dial de selección Razer Tasa de sondeo de 1000 Hz Reconocimiento de teclas simultáneo y anti-ghosting Compatible con Windows/ Mac Razer Chroma RGB de 19 zonas |
Unboxing: ¿Qué viene en la caja del Razer Pro Type Ergo?
Aunque ha cambiado el formato, no lo ha hecho el diseño con el que la marca nos tiene acostumbrados en su empaquetado. Con el Razer Pro Type Ergo se sigue manteniendo el clásico fondo negro con detalles en verde eléctrico, en este caso con mas fondo de lo habitual, algo que, como veremos, se debe al propio diseño del teclado.
En la parte frontal una imagen del teclado nos deja ver su formato ergonomico partido, junto con el reposamuñecas incluido y el nombre del dispositivo. Tambien nos deja ver el idioma del teclado, en mi caso ingles USA, junto con varios iconos que nos indican que podemos usarlo tanto conectado por dongle, como por Bluetooth.
En la parte trasera se repite una imagen similar, pero en este caso acompañada de una serie de miniaturas que nos dejan ver las distintas configuración de inclinación, así como la inclusió de un botón para acceder a la función de AI Prompt, y la compatibilidad del teclado con el sistema de iluminación Razer Chroma.


El Razer Pro Type Ergo viene dentro de esta caja protegido por una funda con un habitual acabado de celulosa, negro para que haga juego con el resto del diseño, y que lo envuelve por completo para protegerlo.
Cuando sacamos todos los componentes del interior de esta caja, vemos que no hay mucho que decir, y es que junto al teclado solo nos viene un cable de conexión carga, con un puerto USB C en un lado y USB A en el otro. También nos viene el folleto de guía rápida y las pegatinas de Razer con las que lucir el amor por la marca. Eso es todo, al menos aparentemente, ya que falta el conector USB que veremos más adelante donde se esconde.
Diseño y ergonomía: una cuestión no solo estética
El Razer Pro Type Ergo no es un teclado más. Esta diseñado espècificamente para que adoptemos una postura más natural al teclear. Esto no solo es por la posición de las manos, sino que incluye la distancia entre ellas e incluso la inclinación del propio teclado. Aspectos todos ellos que Razer ha contemplado en este diseño.
Tenemos un teclado de color negro mate, con un ancho, pero no muy grueso, reposamuñecas incluido. Con él, el teclado ancanza un fondo de 237 mm, mientras que el ancho es de «solo» 416 mm a pesar de ser un teclado completo con una fila extra para macros. Algo que se ha conseguido reduciendo en espacio entre las teclas y acercando el modulo numérico.
Estamos ante lo que se conoce como un formato split, lo que hace referencia a que tenemos un teclado dividido en dos partes. Una columna central separa ambas mitades, dejando a cada lado las teclas que en teroría manejamos con cada mano. Del mismo modo, las filas no son rectas, sino que se van curvando para que esten accesibles sin tener que girar la mano al teclear.
El conjunto de esta distribución de las teclas hace que nuestra posición al teclear sea más natural, y evita que forcemos la postura tanto de la propia mano, como de la muñeca y antebrazos. La idea es que el tecleo sea tan natural como lo sería apoyar los brazos en la mesa en una conversación relajada.
En la parte inferior del Razer Pro Type Ergo tenemos un espacio casi vacío, donde solo cuatro patas interrumpen el diseño, junto con dos muescas que nos dejan ver donde está la separación entre teclado y reposamuñecas.
La ergonomía no es algo de dos dimensiones, sino que es mucho más complejo. Razer lo sabe y no es algo que haya dejado pasar. Lo podemos apreciar si ponemos el teclado de costado, un punto de vista que nos deja ver con detalle como el teclado dibuja una especia de onda que se eleva en la parte central, dejando los laterales más bajos.
Nuevamente esta decisión de diseño se basa en los estudios de como usamos un teclado y como deberíamos hacerlo. Este diseño lo que hace es ajustarse a como colocamos las manos en una postura natural, adaptando el teclado a la posición natural de nuestras manos y no viceversa. Y si, el ángulo es tan exagerado como parece. Seguro que no te lo esperabas así.
Puede que ya tengamos una configuración general, un esbozo que debería ajustarse a la mayoría de usuarios, pero que está falto de opciones de configuración. Cada persona es un mundo y Razer es de los que piensa que es el teclado el que debe adaptarse a esto.
He visto gente que teclea con el teclado plano, otros con alguna inclinación ligera y otros que parecen estar escalando. Aqúi Razer nos ofrece no solo la inclinación positiva habitual, sino también una inclinación negativa.
¿Recordais que os dije que teníamos cuatro patas en la base? pues todas y cada una de ellas cuenta con dos posición extras. Podemos alzarlas para conseguir 4 o 7 grados de inclinación positiva si alzamos la parte del fondo, o -4 y -7 grados si alzamos la parte más cercana a nosotros, algo que no es nada común ver en un teclado. En total, tenemos cinco posiciones de ajuste de inclinación, lo que debería ser más que suficiente para que des con el tuyo.
Este tipo de añadidos no solo es para adaptarse a los usuarios, sino también a las nuevas formas de trabajar, con usuarios que ya no solo trabajan sentados ante una mesa clásica, sino que en ocasiones hacen uso de mesas elevables. En estas, contar con inclinaciones negativas puede facilitarnos mucho la forma de trabajar.
Teclado de doble B con teclas ultrabajas y accesos para IA
Si bien mantiene una estética con puntos gamer, algo ineludible en un teclado de Razer, lo cierto es que este es un teclado pensado para productividad. Así, aquí todo se ha pensado para hacer que el trabajo sea más eficiente, rápido y silencioso. No tenemos interruptores mecánicos ni ópticos, sino un sistema de interruptores de tipo membrana que nos dan un tecleo más suave, ligero y silencioso. Estos interruptores se esconden tras unas keycaps de perfil ultrabajo y están realizadas en ABS, no habiendo notado desgaste ni exceso de brillo en los días que lo he estado probando.
Aunque incialmente podía parecer que es un teclado con la misma distribución de teclas que uno estandar, si le prestamos atención veremos que no es así. Los cambios comienzan por la duplicidad de la tecla B, lo que permite que la usemos con las dos manos. También tiene una tecla entre las dos partes de la barra espaciadora, la cual es una tecla de retroceso configurable. Además, tenemos teclas dedicadas a la reproducción multimedia, a la conectividad e incluso a modos macro y acceso al modo IA Prompt.
La idea de esta distribución es que podamos hacer más, y hacerlo de forma más rapida y natural, pero siempre manteniendo la ergonomía de nuestra postura.
Este es un teclado de la era de la inteligencia artificial, algo que no puede dejar de estar presente en su diseño. En la parte superior derecha encontramos una serie de teclas dedicadas, las cuales podíamos pensar que solo nos van a servir para el control multimedia, pero que en realidad son mucho más.
Razer ha incorporado un botón que nos permite ver de forma visual, en forma de iluminación indicatoria, cuanta batería le queda al teclado. Junto a este botón, encontramos el llamado botón Maestro de prompts con AI, un acceso directo que nos permite acceder a las capacidades del sistema de inteligencia artificial, el cual abre una ventana que nos permite pedirle que nos rediseñe una frase, nos haga un resumen de un texto o genere un mail para enviar. Como ya he indicado, todo está pensado para mejorar la productividad.
En el lado opuesto, Razer ha integrado un dial al que le podremos asignar hasta 8 funciones distintas. Bajo él, cinco teclas personalizables nos permiten asignarle acciones concretas o que activen una macro concreta, algo muy comodo, sobre todo cuando nos enteremos que con Synapse podemos personalizar estas teclas en función del programa que estemos usando.

Synapde se refuerza con macros y AI Prompt Master
El Razer Pro Type Ergo no se diferencia de sus hermanos gamer en el software a usar, y Synapse sigue siendo el encargado de que podamos personalizar nustro nuevo teclado. Voy a pasar de puntillas por las configuraciones habituales, ya que no hay mucho que las diferencia del resto de teclados de la marca, incluyendo la integración del sistema Sypershift para asignar más opciones de uso.
Con Synapse podemos configurar el mapero de las teclas y asignarle nuevas funciones, podemos asignar que función queremos que realice el dial y configurar el modo juego. También podemos asignar macros a las teclas «macro», valga la redundamcia, regular el brillo del teclado y el tiempo que tardará en apagarse cuando no lo usemos. Por supuesto, con Razer Chroma podemos personalizar la iluminación RGB de sus 19 zonas.







Personalmente, para mi lo más interesante de Synapse es la posibilidad de configurar el uso de las teclas macro en función del programa que estemos usando.
Imagina que estas trabajando con Illustrator y quieres usar una serie de macros, para lo cual las asignas a las cinco teclas del teclado. Sin embargo, a continuación terminas y te pasas a Word o Excel, y quieres que esas teclas tengan otras funciones. Lo mismo cuando usar el correo, Teams o tu navegador. Esto es precisamente lo que nos ofrece el Razer Pro Type Ergo, ya que las teclas de función «M» tienen su uso distinto en función del programa que estemos usando. No hace falta lo que te diga que esto nos facilita el trabajo, mejorando de forma sustancial la productividad.
No solo podemos configurar las teclas según nos convenga, sino que en Sinapse contamos con una serie de perfiles en Exchange, los cuales ya vienen predefinidos, de forma que podemos descargar ese perfil e instalarlo en cuestión de segundos.



Conectividad y autonomía: hasta cinco dispositivos conectados
A la hora de utilizar el Razer Pro Type Ergo lo podemos hacer por cable, de forma inalambrica con un dongle de conexión, e incluso usando una conexión Bluetooth. Un detalle curioso del diseño de este teclado es como Razer ha escondido el dongle de conexión Razer HyperSpeed Wireless de 2,4 GHz, ya que se encuentra tras una de las patas situadas en la trasera. Accesible cuando viajamos, pero oculta a la vista cuando no lo necesitamos.



En la parte del fondo del teclado, tenemos tanto el puerto USB C para conectarlo por cable, pero también un botón que nos permite pasar de conexión HyperSpeed a Bluetooth.
Cuando usamos la conexión Bluetooth, podemos conectarlo hasta con tres dispositivos distintos, pasando entre ellos de una forma tan sencillo como es el escoger el botón correspondiente, ya que en la parte superior del teclado Razer ha integrado tres botones para ir pasando de un distinto a otro de forma rápida y sencilla.

Experiencia de uso: un formato al que cogerle el truco
A la hora de hablar de la experiencia de uso con el Razer Pro Type Ergo, he de reconocer que no ha sido nada sencillo hacerse a él. Acostumbrado a teclados estandar, conseguir hacerse con un formato tan distinto no ha sido un proceso complicado. La curva de aprendizaje, al menos para mi, no ha sido nada sencilla, e incluso a día de hoy sigo sin sentirme realmente cómodo usandolo.
En las dias de uso he podido darme cuenta de dos cosas, la primera es que tengo arraigadas una serie de malas constumbre de tecleo que no facilitan el uso de los teclados partidos. La segunda es que una vez has conseguido acostumbrarte, aunque sea parcialmente, se nota que las manos y muñecas sufren menos en jornadas largas. Eso si, es algo que solo notas cuando llevas un tiempo con él, ya que los primeros días, la falta de familiaridad del teclado me pasó factura.
Las amplias opciones de personalización de la inclinación, el propio diseño del teclado e incluso las teclas de tipo membrana sin perfectas para la productividad, pero donde mejor lo ha hecho Razer es a la hora de permitir que podamos configurar las teclas de memoria en función del programa que estemos usando. Esto es algo que ya he visto en otras marcas, pero que una vez te acostumbras, la diferencia en la forma de trabajar es simplemente abismal.
El uso de la IA es una custión de gustos. Personalmente si he de usarlo prefiero tirar del navegador, pero siempre se agradece tener un acceso directo que nos permita usar prompts con solo apretar un botón.
La compañía habla de una autonomía de hasta 3 meses con una sola carga con la iluminación apagada, algo que no es de extrañar que escojamos si estamos trabajando con él. Es decir que la autonomía no será un problema. En mi caso y con unas dos semanas de uso, apenas puedo decir que haya perdido un 20% de batería.
Conclusiones
El Razer Pro Type Ergo es un teclado muy particular, pensado y diseñado para un usuario muy concreto que busque mejorar su productividad, pero que tenga en la ergtonomía su principal preocupación. En este aspecto el teclado de Razer cumple sobradamente, aunque a costa de 199.99€, un precio elevado que seguramente echará para atrás a mas de uno.
Esta claro que no es un teclado para todo el mundo, e incluso para los que lo quieran, a menos que estéis acostumbrados os va a requerir un prolongado proceso de aprendizaje y adaptación. Armate de paciencia, ya que te uede llevar un tiempo. Eso si, cuando lo hayas conseguido, la diferencia en la ergonomía con respecto a un teclado estandar, es algo que vas a notar de una forma notable.
Si eres una persona que trabaja muchas horas delante del teclado, necesitas un teclado silencioso y con opciones de productividad, este es tu teclado si te lo puedes permitir. En caso contrario, seguramente este teclado no será lo que buscas.
✅ Deberías comprarlo si..
- La ergonomía es un factor decisivo
- Buscas la productividad de la mano de la IA
- Necesitas un teclado que conectar a varios dispositivos de forma inalambrica
- Quieres una alta autonomía
❌ No deberías comprarlo si…
- Buscas un teclado económico
- Buscas un teclado para jugar
- No tienes paciencia para acostumbrarte al teclado
- La ergonomía no es algo importante














