La administración Trump anunciaba ayer la prohibición de la entrada en Estados Unidos de robots fabricados fuera del país; concretamente, lo hacía de «dispositivos robóticos avanzados». Algo que se interpretó como la prohibición de robots de tipo humanoide o zoomórficos, pero que parece va mucho más allá, hasta el punto de que esta prohibición parece que afecta también a los robots aspiradores.
La FCC confirma que afecta a los robots aspiradores fabricados en China
Según leemos en The Verge, la propia Comisión Federal de Comunicaciones, más conocida como FCC, les ha confirmado que los robots aspiradores quedan incluidos en esta prohibición. Es decir, que marcas como Roborock, ECOVACS o Dreame tendrían prohibido a partir de ahora vender sus aspiradores en el país. Eso sí, no todos los robots chinos estarían incluidos, ya que se han autorizado excepciones; como con los drones, robots quirúrgicos, coches autónomos y otros como brazos robóticos, no se verían afectados.

Este movimiento de la administración Trump se une a otros como el veto a Huawei o la prohibición de routers chinos en su particular guerra comercial con el gigante asiático. Hablamos de una norma que no tiene efecto retroactivo, por lo que solo afecta a los modelos nuevos que aún no hayan sido certificados, es decir, que no incluye a los dispositivos que ya se venden en el país.
Esta noticia afectará a los grandes fabricantes chinos, pero también a los consumidores norteamericanos. La única forma en que las marcas podrían salvar este veto sería si al menos el 65% de los componentes fuera de origen estadounidense, algo que actualmente no cumple ninguna marca.
Es muy probable que esto termine afectando a otros productos, ya sean robots cortacésped o limpia piscinas, aunque siempre hablamos de nuevos productos. De ser así, hablamos de un duro golpe para las marcas, pero también para los consumidores, dado que es previsible que esto afecte tanto a la competencia a la hora de tener donde escoger, como al precio a pagar.
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