España en su día fue un país con mucho renombre en el mundo del motor, con marcas que a día de hoy siguen siendo un icono para los amantes de las cuatro ruedas, aunque muchas de ellas ya lo hacen solo en forma de recuerdo.
Una de las marcas españolas más conocidas es Ebro, empresa española fundada en 1954 a raíz de la salida de Ford del país. Tras años en el olvido, tras su integración en el sello Nissan, en el 2023 renació como parte del Grupo Chery, que retomó el nombre para dar comienzo a su asalto al mercado español y europeo. De su catálogo hoy probamos el EBRO S400 HEV, el modelo más asequible de la marca, el cual he estado conduciendo durante siete días y del que hoy os cuento mis impresiones.
El Ebro S400 HEV es un SUV compacto híbrido autorrecargable con etiqueta ECO, pensado sobre todo para una conducción urbana familiar, que ha sido ensamblado en Barcelona, en las antiguas instalaciones de Nissan. Su diseño es un remodelado del Chery Tiggo 4 que la compañía comercializa en China y otros mercados, pero ahora bajo el sello de una marca más familiar para el público europeo.
EBRO S400, especificaciones:
- Dimensiones: 4.320 mm (L) x 1.831 mm (An) x 1.646 mm (Al)
- Batalla: 2.610 mm
- Peso: 1.550 kg
- Maletero: 430 litros ampliables hasta 1.155 litros
- Depósito de combustible: 51 litros
- Plazas: 5
- Sistema híbrido gasolina + eléctrico (HEV):
- Motor térmico: 1.5 DHE de 4 cilindros en línea. Doble árbol de levas en cabeza, refrigeración líquida, ciclo Atkinson, atmosférico.
- Potencia máxima del motor eléctrico: 204 CV (150 kW)
- Potencia máxima motor térmico: 70 kW (95 CV) a 6.000 rpm
- Potencia combinada: 211 CV (155 kW)
- Par máximo: 310 Nm en el motor eléctrico y 125 Nm en el motor gasolina.
- Transmisión: Automática 1DHT con tracción delantera
- Velocidad máxima: 150 km/h
- Aceleración 0-100 km/h: 8,9 segundos
- Batería y sistema híbrido
- Tipo: Lithium-ion (NCM)
- Capacidad: 1,83 kWh
- Tensión nominal: 353,3 V
- Modo de funcionamiento eléctrico puro, modo tándem, modo paralelo y recuperación de energía
- Consumos y emisiones:
- Consumo combinado: 5,3 l/100 km
- Autonomía total: Más de 950 km
- Consumo urbano baja velocidad: 4,3 l/100 km
- Consumo media velocidad: 4,2 l/100 km
- Consumo alta velocidad: 4,6 l/100 km
- Emisiones CO₂ en ciclo combinado: 120 g/km
- Normativa: Euro 6e-B
- Etiqueta ambiental: ECO (DGT)
- Equipamiento:
- Doble pantalla panorámica de 12,3″
- Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos
- Procesador Snapdragon 8155
- Sistema de cámaras 540°
- Asistente por voz «Hola, EBRO»
- Climatizador bizona
- Asientos calefactados
- Asiento conductor con regulación eléctrica
- Volante multifunción en cuero
- Llantas de 17 pulgadas 17 × 6 1/2J con neumáticos 215/60 R17
- Seguridad:
- 24 sistemas ADAS de serie
- Control de crucero adaptativo (ACC)
- Frenada automática de emergencia (AEB)
- Detector de ángulo muerto (BSD)
- Aviso de cambio de carril involuntario
- Asistente de mantenimiento de carril
- Alerta de tráfico cruzado trasero
- Alerta de colisión frontal
- Asistente para atascos
- Reconocimiento de señales
- Cámara y sensores perimetrales
- 7 airbags
Un diseño que grita urbanita
El EBRO S400 tiene un diseño que grita urbanita por los cuatro costados, como una versión compacta de sus hermanos mayores, con unas dimensiones que le hacen indicado para las calles estrechas y los giros cerrados de las grandes urbes. Este es un SUV compacto con una longitud de 4.32 metros, un ancho de 1.8 metros y una altura de 1.65 metros, alcanzando una distancia entre ejes de 2.61 metros y un peso de 1.550 kilogramos. Lo podemos encontrar en dos modelos, con el acabado Premium desde 19.990€ y el acabado Excellence por 2.000€ más.
Su base china apenas se ha tocado en su llegada a Europa, con solo algunos retoques en el equipamiento y acabados interiores, mientras que en el exterior apenas hay más variación que el logo de EBRO que vemos en su frontal y trasera. Esto no es que sea algo malo, porque el EBRO S400 tiene un diseño de líneas modernas y que buscan aparentar robustez y resistencia.
En el frontal del EBRO S400 tenemos una gran parrilla que ocupa gran parte del espacio, con el sello de la marca en el frontal y dos ópticas verticales flanqueándola. Esta misma parrilla, tanto en la parte superior como en la parte inferior, tenemos dos líneas metálicas para remarcar esta parrilla. El conjunto es un estilo agresivo amplificado con sus ópticas LED que se expanden hacia los laterales.
En la parte trasera tenemos un diseño que bien podría lucir un OMODA o un JAECOO, ya que parece que todos los modelos del Grupo Chery mantienen un diseño en la misma línea. Un alerón resguarda un gran cristal tintado, bajo el cual una tira horizontal une todo el conjunto de las ópticas, luciendo el sello EBRO frotando en medio.
Al igual que muchos modelos hoy en día, EBRO pone dos orificios en los laterales que parecen unos difusores, pero que realmente montan unos catadióptricos que a su vez remarcan el gran portón trasero del maletero.
Para acentuar este aire urbanita, el EBRO S400 tiene un lateral de líneas suaves, remarcado a la mitad por una línea que lo divide, mientras que sus llantas de aleación bicolor tratan de darle un aire más moderno y juvenil.
El conjunto es un SUV compacto que se mueve entre una mezcla entre los gustos asiáticos y europeos, una línea que cada vez es más difusa y que en el caso de este modelo se traduce en una estética que busca remarcar la sensación de robustez y transmitir la sensación de que estamos comprando algo superior a lo que hemos pagado.
Interior pragmático bien equipado
Al igual que el exterior, en el interior del EBRO S400 es casi un calco del modelo de Chery, pero aquí sí que vemos algunas diferencias. Como suele ser norma, la compañía china opta por ofrecer un equipamiento completo, con solo dos versiones donde tampoco hay muchas diferencias, siendo estos básicamente los cristales traseros tintados, la cámara 540º y la tapicería de piel vegana con los asientos delanteros calefactables.
Ya de entrada nos da la impresión de un interior muy bien aprovechado en espacio, con un amplio salpicadero donde se han instalado dos pantallas de 12.3 pulgadas cada una. La de la izquierda se sitúa tras el volante y nos va a dar toda la información relativa a la conducción, mientras que la de la derecha es la dedicada a la parte de infoentretenimiento, siendo compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay. Además, EBRO nos ofrece un asistente virtual que podemos activar manualmente o bien mediante el comando de voz «Hola, EBRO».
En la zona del habitáculo frontal tenemos una columna central, donde tenemos una palanca para el cambio junto con dos huecos portavasos. También tenemos un espacio para dejar el móvil y un gran compartimento para guardar objetos como las llaves, cartera, etc.
Como he podido probar el modelo en acabado Excellence, los asientos son de cuero sintético Eco Skin, al igual que el volante. Estos asientos calefactables nos abrazan al estilo deportivo, por lo que en curvas cerradas no tendremos tendencia a salir de ellos, sino que tenemos una muy buena sujeción.
En la parte trasera tenemos un habitáculo que permite a los pasajeros ir cómodamente sentados, sin apreturas y con un suelo plano que hace más cómodo el estar sentados y poder estirar un poco las piernas. Lo hace en un ya habitual diseño de dos plazas y «media», donde el que va en medio siempre estará algo más apretado que el resto.
A pesar de su formato compacto, el EBRO S400 presume de un maletero con 430 litros de capacidad, que podemos ampliar abatiendo los asientos traseros hasta alcanzar unos buenos 1.155 litros, una cifra muy cumplidora para un vehículo de este segmento. Además, su portón trasero, al abrirse, deja un espacio llano que nos facilita cargar, por lo que no solo tiene capacidad, sino que también nos facilita el hacerlo.
Híbrido autorrecargable que no necesita enchufe, para lo bueno y lo malo
El EBRO S400 HEV nos ofrece un motor híbrido que combina la combustión con un motor eléctrico, con los que logra que la DGT le conceda la etiqueta ECO, con todas las ventajas que lleva aparejadas, lo que le hace más atractivo para los usuarios que viven en, o cerca de, grandes urbes con zonas de bajas emisiones.
Tenemos dos motores, un motor de combustión 1.5 DHE de 4 cilindros en línea de ciclo Atkinson y un motor eléctrico, que conjuntamente son capaces de alcanzar los 211 CV y alcanzar una velocidad máxima de 150 km/h. Con este binomio podemos en modo eléctrico, híbrido, de forma que carga la batería con el motor térmico y paralelo, donde ambos motores funcionan en conjunto.
Para llevar esta potencia a las ruedas delanteras tenemos un sistema de transmisión automática 1DHT, que logra una aceleración que lleva a que alcancemos los 100 km desde 0 en unos 8.7 segundos. Unas cifras que dejan claro que es un coche para el día a día, un coche urbano donde lo que se busca es un buen rendimiento.
Seguridad: 24 sistemas ADAS de serie
El EBRO S400 en el modelo que tenemos entre manos, monta un conjunto de 24 sistemas ADAS, 7 airbags y un sistema de cámaras de 540º, el cual nos permite «ver» el coche desde una vista cenital, frontal, delantera, lateral o trasera. Lo que nos viene especialmente útil a la hora de aparcar en plazas muy ajustadas.
A la hora de conducir, el EBRO S400 nos ofrece alerta de colisión frontal, frenada de emergencia automática, aviso de cambio de carril involuntario, control de crucero adaptativo, reconocimiento de señales y alerta de tráfico cruzado trasero, entre otros. Es decir, un completo conjunto de funciones que nos ayudan en la conducción y que se agradecen en un vehículo de este segmento y precio.
Al igual que en muchos modelos del grupo, el sistema de ayuda a la conducción es algo basto, demasiado intrusivo en ocasiones y con un comportamiento demasiado imprevisible, lo que le resta efectividad. Algo que ya hemos comprobado no es solo cosa del software, sino en lo que tiene mucho que decir los diversos sensores que implementa el grupo en sus vehículos. Por fortuna la mayoría de estas ayudas es posible elegir si habilitarlas o no, por lo que podemos acomodarlo a como nos sintamos más comodos a la hora de conducir.
Comportamiento al volante: eficiencia en ciudad con sus menos en carretera
A la hora de poner a prueba el EBRO S400 es muy de agradecer el espacio del habitáculo, lo que nos permite mantener una postura cómoda y distendida en la conducción, con una buena visibilidad y los ángulos muertos justos. Los controles en el volante son los mismos que OMODA y JAECOO, por lo que la sensaciones en su manejo son similares. Si cambia la distribución de los controles en la columna central, algo que no me ha terminado de convencer en su posición, demasiado adelantada y en forma de botones tipo interruptor.
Algo que delata que estamos ante el modelo más asequible de la marca son sus acabados interiores, sobre todo en el apartado de los plásticos. No entiendo esa manía de optar por plásticos brillantes de baja calidad, ya que en el modelo que he probado ya se nota los típicos arañazos de limpiarlo. Algo que por cierto también vemos en el exterior, en la zona de la trasera de los laterales, donde un símil de ventana en color negro muestra los mismos síntomas de uso.
Por otro lado, los asientos son cómodos, dejando una buena distancia al volante y techo, que además nos calientan en los días más fríos gracias a su sistema de calefacción integrado.
La conducción del EBRO S400 está pensada para un escenario urbano, donde se desenvuelve con soltura y que, gracias a sus medidas, permite que nos desplacemos por las calles de cualquier urbe sin complicaciones. Su motor térmico de 95CV combinado con el motor eléctrico de 204 CV, nos da una potencia combinada que le da un brío muy de agradecer.
Cuando lo sacamos a la carretera el EBRO S400 deja ver un nivel de asilamiento acústico muy mejorable, lo que nos hace demasiado consciente de lo que hay a nuestro alrededor. En este terreno también podemos apreciar como las cifras que nos da la marca, sobre todo en cuestión de potencia y par motor, no se reflejan en la experiencia, con una desagradable tendencia a sobre revolucionarse. Algo que pasa no solo en situaciones donde se le exige, sino en el momento menos inesperado.
Tenemos modos de conducción ECO y SPORT, pero en este caso apenas vamos a apreciar diferencia más allá de un poco más de push en el segundo, pero nada memorable.
Por otro lado su sistema de suspensión es cumplidora, pero no es un coche que nos haga viajar entre algodones, dejando claro que su terreno está en el medio de la gran ciudad.
Según la marca el consumo del EBRO S400 es uno de sus atractivos, con un promedio de 5.3 litros que a bajas velocidades podría llegar a los 4.3 litros, prometiendo una autonomía de más de 900 kilómetros. La primera cifra es la que más se aproxima a la realidad, aunque cuando pasamos a carretera y largas distancias, fácilmente se va a mover en un entorno entre los 7 y 7.2 litros.
La sensación con la que he terminado es que es un coche que permite una conducción urbana cumplidora, pero que sacado de su elemento natural nos deja más de una seña de que necesita mejorar muchos aspectos. Aquí la conducción no invita a relajarte, algo que por otro lado es complicado dada la mala insonorización, y te quedas con la sensación de que buena parte de los caballos se han ido de paseo y no están cumpliendo su labor.
EBRO S400: opinión y conclusiones
El EBRO S400 es un coche que podemos encontrar por poco más de 19.000€, una cifra que hoy en día explica mucho de la experiencia que nos ha dado. Es un vehículo pensado para ciudad que una vez fuera se siente desubicado. Su diseño está pensado para aparentar más de lo que compramos, algo que se confirma cuando nos ponemos al volante.
Este SUV compacto con «sello español» va necesitando de un poco más de atención por parte de la marca, sobre todo en aspectos como la insonorización y el comportamiento en la carretera, y es que por mucho que sea un coche diseñado para la ciudad, es exigible que tenga un mejor comportamiento en largas distancias.









































