Aunque el Mobile World Congress ha estado dominado por robots e IA, con permiso del Robot Phone de Honor, este año Garmin ha conseguido llamar nuestra atención por su enfoque en soluciones para la salud y no tanto para el deporte. En su stand, la marca no solo mostró sus últimos productos para el seguimiento deportivo, sino que presentó una nueva apuesta conectada que redefine el uso de los smartwatches.
Tradicionalmente, los smartwatches están diseñados para monitorizar parámetros de salud y actividad física, pero sus capacidades están limitadas por el software propio de la marca o, en el mejor de los casos, por las aplicaciones instaladas por el usuario. Garmin ha visto que esto es una oportunidad desaprovechada y ha decidido abrir su ecosistema mediante la apertura de su propia SDK.

Ampliando el uso de los smartwatches en aplicaciones médicas
La apertura del SDK de Garmin permite que empresas de salud como clínicas, hospitales o centros deportivos, desarrollen aplicaciones y servicios personalizados que aprovechen los sensores y dispositivos Garmin, eso si, siempre bajo autorización del usuario y bajo la normativa del RGPD. Así, los relojes inteligentes de Garmin podrán integrarse en plataformas externas, ampliando su utilidad más allá del uso individual y deportivo.
A la hora de entender que pretende Garmin, la respuesta más aclaratoria es un ejemplo, siendo el más destacado en nuestro encuentro el que se le puede dar a un seguimiento postoperatorio. Con este nuevo servicio un hospital puede entregar a un paciente un smartwatch Garmin tras una intervención. El dispositivo, conectado a la plataforma del hospital, monitorizarían parámetros como temperatura corporal y frecuencia cardíaca, alertando automáticamente al centro médico ante cualquier anomalía. Esto facilitaría la detección anticipada de posibles complicaciones y permitiría una atención más proactiva y preventiva.
Otro ejemplo podría ser en el ámbito deportivo, donde clubes y entrenadores pueden utilizar estos dispositivos para monitorizar el entrenamiento de sus jugadores, obteniendo datos en tiempo real y adaptando los programas según la evolución de cada deportista.
Uno de los puntos clave de la propuesta de Garmin es que su papel será meramente como intermediario. Los datos del usuario no pasan por los servidores de Garmin ni se almacenan en ellos, sino que van directamente del dispositivo a la plataforma autorizada. Esto refuerza la privacidad y la seguridad, aspectos fundamentales en el manejo de información médica y personal.
Ya existen empresas trabajando con este sistema, y se han realizado pruebas piloto. La apertura del ecosistema Garmin puede impulsar a que empresas de salud se planteen aprovechar las capacidades de este tipo de dispositivos para desarrollar sus propios servicios, lo que al final siempre es un beneficio para el usuario final.



