
Ya con las puertas cerradas del MWC 2026, podemos decir sin temor a equivocarnos que este año ha habido dos grandes protagonistas: la inteligencia artificial y la nueva generación de robots humanoides. Sobre el primer punto no ha habido sorpresa, ya que todos dábamos por sentado que sería uno de los grandes atractivos del evento. Sin embargo, en el apartado de los robots, la sorpresa no ha sido tanto su presencia como la enorme evolución que hemos visto, incluyendo la irrupción de marcas que hasta ahora eran ajenas a este sector, como es el caso de HONOR.

Una patada en la puerta para entrar en el mercado de la robótica
China ha dado un golpe sobre la mesa dejando claro que a día de hoy están un paso por delante del resto de fabricantes en robótica humanoide. No se nos quita de la retina la exhibición que hicieron en el festival de la primavera, donde vimos un verdadero escuadrón de robots practicando artes marciales con una agilidad pasmosa. Compañías como Agibot ya se han hecho un nombre en el sector, pero si algo nos ha quedado claro en este año es que debemos esperar un verdadero aluvión de nuevas marcas en los próximos meses, algo en sintonía con lo que china ha hecho ya con los coches eléctricos.
Cuando me enteré de que HONOR iba a presentar un robot humanoide, mi primera impresión fue que vería un simple proyecto a futuro. Algo como un robot saludando y dando sus primeros pasos torpemente. Nada más lejos de la realidad, y es que los medios presentes pudimos ver con incredulidad un producto ya acabado, que no solo avanzaba con seguridad sobre el escenario, sino que daba la mano al CEO de la marca como si de un viejo amigo se tratara.

HONOR quiere reinventarse, o mas bien, quiere renovarse. No es que le vaya mal a la otrora marca blanca de Huawei, sino todo lo contrario, pero no quiere quedarse atrás en una nueva era que avanza a pasos agigantados. En la ciudad Condal los directivos de la marca quisieron hacer ver al mundo lo que es su visión de futuro, el cual pasa por lo que han denominado «Plan Alpha«.
El gigante asiático quiere pasar de ser una empresa que fabrica smartphones y tabletas, a convertirse en una empresa que ofrece un ecosistema con la inteligencia artificial como eje sobre el que pivotar. Para ello no solo integra funciones IA, sino que las acompaña de un hardware que les saque el máximo provecho.


Aunque parecía difícil, el Robot Humanoide no ha sido el único protagonista en el stand de la marca, sino que, a la hora de llevarlos los focos ha tenido la competencia del Robot Phone, posiblemente el smartphone más extraño que veremos en el mercado. Si, he usado el tiempo verbal correcto, ya que no es un concepto o un proyecto, sino que tienen intención de lanzarlo al mercado este mismo año.
El uso de la IA en la robótica se nos mostró en las capacidades de Robot Humanoide para realizar movimientos complejos, incluyendo saltos, pasos de baile y hasta atreverse a marcarse un moonwalker, un paso de baile que popularizo Michael Jackson y que el robot de HONOR bailó al ritmo Believer de Imagine Dragons.
Junto con esto, la marca nos dio a conocer otros usos de la IA aplicados al mundo de la robótica, como una mano que jugaba al «Piedra, papel o tijera», ganando el 100% de las veces. También nos mostró una mano que nos daba la mano, algo con lo que se quería demostrar la capacidad de saber cuanta presión ejercer para ser un saludo firme, pero sin ser molesto o parecer flojo. Ambos los pudimos comprobar y asombrarnos con los resultados.




En el MWC 2026 hemos comprobado que la intención de HONOR no es entrar poco a poco en el mercado de la inteligencia artificial aplicada al hardware, sino que pretende sacar musculo y demostrar que ha venido no solo para quedarse, sino para tratar de convertir su Plan Alpha en un completo ecosistema que abarque mucho más que los smartphones inteligentes. Si en años pasados la marca demostró su potencial, este año Honor se ha coronado en el sector tecnológico, destacándose no solo como un competidor más, sino como una empresa con gran capacidad de innovación en un mercado en constante evolución.


