BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones – Análisis

BYD ha entrado en el mercado español buscando posicionarse como una marca capaz de competir con cualquier marca en calidades y características, pero hacerlo con un precio ajustado propio de los sellos que nos llegan desde Asia. Esta vez lo hemos puesto a prueba con el BYD SEAL U DM-i, un SUV híbrido enchufable con el que la compañía nos ofrece una alternativa de gran autonomía y un precio atractivo que hace que de inmediato despierte nuestro interés.

El BYD SEAL U DM-i es un vehículo que agrupa todo lo que la marca quiere ofrecer en conquista del mercado europeo: precio ajustado, buenos acabados, una estética atractiva y un rendimiento que sorprende en el día a día. Una semana he tenido para poner a prueba este vehículo en su acabado Comfort, con una conducción mixta que me ha permitido aprovecharme de su autonomía, pero también de la Etiqueta «CERO» de la DGT, por lo que he podido moverme por Madrid sin tener que preocuparme de restricciones.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

BYD SEAL U DM-i Comfort, especificaciones:

  • Medidas: 4.785 x 1.890 x 1.668 mm
  • Peso: 2.430 kilogramos
  • Distancia entre ejes: 2.765 mm
  • Radio de giro (m): 5.5
  • Maletero: 425 litros / 1.440 litros con los asientos abatidos
  • Batería: BYD Blade Battery de 26.6 kWh (modelo comfort)
  • Autonomía:
    • 125 Km de autonomía 100% eléctrica
    • hasta 1.125 km de autonomía WLTP en ciclo combinado
  • Puerto de carga: CCS2
  • Potencia máxima: 160 kW (218CV)
  • Par máximo: 310 Nm
  • Aceleración de 0 a 100 Km/h: 175 segundos
  • Suspensión: delantera McPherson / trasera Multibrazo
  • Otros:
    • Head-up display
    • Techo panorámico
    • Asientos delanteros con ventilación y calefacción, regulación eléctrica y modos de memoria
    • BYD e-Platform 3.0

Un SUV con una estética que no deja indiferente

Con un mercado puramente eléctrico que no termina de alcanzar los niveles esperados, los híbridos se han convertido en una opción cada vez más atractiva, lo que ha motivado que marcas como BYD apuesten fuerte por ellos. El BYD SEAL U DM-i se engloba dentro de la categoría de híbridos enchufables o PHEV para abreviar.

Este es un coche de buen tamaño, con unos buenos 4,785 metros de largo y un ancho de 1,89 metros, mientras que la distancia de ejes la tenemos en 2,765 mm, logrando dejar un espacio interior que sorprende por su amplitud. mientras que el peso de todo el conjunto se eleva a unos buenos 2.430 kilogramos.

Al contrario que marcas como OMODA o MG, BYD apuesta por ofrecer un producto más acorde a la estética que gusta en europa, con unas líneas más redondeadas y menos angulosas, aunque por contra nos ofrece una serie de limitaciones en los extras, ya que todas las opciones se limitan a escoger entre los paquetes Comfort o Desing, algo que no convence a todo el mundo. Eso si, incluso el modelo más básico cuenta con una amplia variedad de elementos incluidos como para que no echemos nada en falta.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

Con una presencia que impacta por sus medidas, BYD ha usado un diseño que trata de dar la impresión visual de menos contundencia, con un estilo que una vez más incluye un alerón trasero que sobresale ligeramente y un frontal afinado que en mi memoria me recuerda al Citroen DS «Tiburon». Eso sí, en una versión más agresiva que opta por simular entradas de aire en los laterales de la parrilla frontal y que esta luzca unas líneas horizontales que le dan un aspecto más guerrero. Visto desde el lateral, sus llantas de aleación de 19 pulgadas aumentan esa sensación con su acabado en negro con los radios pulidos.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

La gama Seal luce un estilo de diseño muy similar en sus distintos modelos, con el logo de BYD en el centro flanqueado por las ópticas. En este modelo tenemos unos faros LED alargados, los cuales además incorporan un sistema de control automático que incluye las luces de carretera, por lo que de noche y en rectas sin una buena iluminación, si no hay coches delante o que vengan de frente, automáticamente se activan para darnos una mayor visibilidad.

El morro inclinado y su particular parrilla frontal hacen que el  BYD SEAL U DM-i no deje a nadie indiferente, dándole un aire agresivo que se me hace impropio de su tamaño, pero que reconozco me ha convencido. Aunque claro está, eso siempre es algo muy subjetivo y que va en cuestión de gustos. A mi cabeza se me viene el símil de que es como ver la versión berlina del Seal, pero con esteroides.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

En la parte trasera tenemos un diseño muy en la misma línea, mezclando unas líneas agresivas con un aspecto mastodóntico, una vez más presidido por una iluminación que se ve unida en una línea de color rojo que destaca sobre el acabado gris ceniza de nuestro modelo. Por supuesto, al igual que en la parte frontal teníamos dos «tomas» de aire laterales, aquí tenemos sendas aberturas para la «salida».

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

Tras esta trasera el BYD SEAL U DM-i esconde un maletero de buena capacidad, pero que como todos los híbridos enchufables, se ve penalizado precisamente por todo lo relacionado con esta tecnología. Tenemos un maletero con una capacidad de 425 litros, pero que tras la bandeja inferior esconde un espacio que se ve ocupado (y limitado) por los cables que nos permiten la carga. No deja de ser un buen maletero, pero lejos de los 552 litros que tiene el mismo modelo en su versión eléctrica.

A su favor, el portón cuenta con una buena apertura, lo que nos facilita meter paquetes de buen tamaño. Además, si necesitamos más espacio, abatiendo los asientos traseros llegamos a alcanzar una capacidad total de 1.440 litros.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

PHEV: las ventajas de lo eléctrico sin renunciar a la autonomía

Bajo el capó del BYD SEAL U DM-i la marca ha montado un motor híbrido Xiaoyun con tecnología DM-i (Dual Mode) híbrida enchufable, en el que se presume de que es el motor eléctrico el que hace la mayor parte del trabajo, con un bajo nivel sonoro y un ofreciendo una conducción más suave. Eso sí, y detalle muy importante, para ello la batería debe estar cargada y es que uno de los problemas de este tipo de vehículos, es que a muchos conductores se les olvida este «pequeño» detalle.

Con equipamientos que alcanzan hasta los 324 cv, el modelo que hemos probado viene dotado de un motor de gasolina atmosférico y uno eléctrico, que en conjunto son capaces de ofrecernos una potencia de 218 CV. Su batería nos permite alcanzar de forma eléctrica hasta 125 Km, lo que hace que luzca en su parabrisas frontal la etiqueta «CERO» de la DGT, con todos los beneficios que ellos conlleva en las grandes ciudades como Madrid. Sin embargo, y al contrario que pasa con un eléctrico puro, cuando nos toca salir a la carretera no tenemos que padecer por quedarnos sin autonomía, ya que su motor de combustión nos permite superar la cifra de los 1.000 kilómetros sin complicaciones.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

En honor a la verdad he de reconocer que la cifra de 125 km me ha sido imposible de alcanzar, posiblemente por mi estilo de conducción, siendo los 110 km una cifra que considero más realista. Al menos en mi caso. A la hora de cargarlo, es de esos coches que sale más a cuenta tener un cargador en casa al que conectarlo por la noche, sobre todo por economía y por utilidad. En función del modelo, el BYD Seal U DMi cuenta con un sistema de carga rápida de 18 kW CC, el cual nos permite cargar la batería del 30 % al 80 % en tan 35 minutos. Recordar que BYD ya nos advierte que es con el conjunto de los dos motores cuando tenemos la mejor sensación de conducción, algo que confirmo ya que se nota mucho la presencia de este.

A la hora de sacarlo a rodar en versión eléctrica, sorprende el buen aislamiento sonoro que ofrece, con un funcionamiento suave que hace muy agradable la conducción. La marca ha incorporado lo que llama tecnología avanzada NVH (Noise, Vibration & Harshness), la cual básicamente usa una serie de materiales y una construcción diseñada para minimizar tanto el ruido del motor, como las vibraciones y las propias resonancias de la carrocería, de forma que el interior se mantiene en un muy bajo nivel sonoro.

Cuando lo sacamos a la carretera y comenzamos a probarlo en toda su esencia, de inmediato nota un comportamiento más brioso, aunque en puertos se le ven las costuras al modelo probado. Unos caballos más le hubieran sentado muy bien para esos momentos donde tenemos que sacar toda la potencia a su motor.

En un viaje de ida y vuelta desde Madrid a Ávila, lo que son unos 300 kilómetros por autopista y vías secundarias con diversos puertos, he probado a hacer el mismo trayecto con y sin tener la batería cargada. Lo primero que he notado es que el consumo de gasolina con la batería y sin batería baja unos dos litros y medio a los 100. Es decir que mientras que para ir apenas sobrepasaba los 4 litros a los 100 km, al volver esta cifra se acercaba más a los 6.5 litros a los 100 km. Del mismo modo, el ciudad y sin el apoyo del motor eléctrico, los 7.2 litros ya podemos considerarlo una cifra comedida.

Como en cualquier modelo eléctrico o híbrido, contamos con un sistema de frenada generativa, el cual hace que la batería se recargue de forma automática a medida que deceleramos. Este es un sistema que podemos regular vía software, pero que apenas te va a dejar sobrepasar un 20-25% de la batería en un uso urbano normal. Se le dice enchufable por algo, así que si quieres usar el modo eléctrico, no te quedará otra que buscar donde conectarlo.

Un interior al que no le falta de nada

BYD quiere ser la marca china diseñada para gustos europeos, lo que pasa por un interior donde te sientas cómodamente y donde no echas nada en falta. Los acabados que vemos puede que no sean de materiales de primerísima calidad, pero si que dan la impresión de estar por encima de lo que hemos visto en modelos de otras de marcas chinas emergentes. Hay plástico, si, pero se ve de calidad, duro al toque y que al tacto no nos deja esa sensación de «plasticucho». A eso le sumamos una serie de amplias zonas que simulan un acabado en piel, de forma que la sensación general es realmente satisfactoria.

En la parte frontal tenemos una gruesa columna que separa los dos asientos, donde la marca ha colocado los huecos para los posavasos y un enorme espacio de almacenamiento, pero que también aloja diversos mandos, incluyendo la palanca de cambio. BYD afirma que se ha inspirado en el océano para alojar esta sobre una superficie brillante, con un detalle que es tan simple como el empujar o tirar para ir cambiando de modo. Reconozco que no es el sistema que más me haya gustado inicialmente, pero tras un periodo de adaptación tengo que darle la razón a la marca, ya que termina siendo de los más cómodos de usar que he probado.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

Uno de los puntos que mas me han gustado del BYD SEAL U DM-i es su espacioso interior, donde tanto los ocupantes delanteros como los que están en los asientos traseros, cuentan con espacio para ir cómodamente sentados y con amplio espacio para las piernas en un usuario promedio.

Los asientos delanteros cuentan con ventilación y calefacción, regulación eléctrica y memoria que hace que el asiento retroceda cuando salimos, para facilitarnos el proceso, y vuelva a la postura que hemos ajustado cuando nos entramos. Es un pequeño detalle que nos hace sentir en un vehículo de luxe, al igual que el contar con doble reposavasos tanto delante como en las plazas traseras, doble puerto USB C en ambas filas de asientos y doble cargador inalámbrico en la parte inferior de la consola frontal.

Los diseños de BYD tienen un punto que no me gusta y que no termina de encajarme: sus techos solares. En este modelo tenemos un amplísimo techo solar dividido en dos zonas, con un sistema de cortavientos que se eleva de forma automática cuando abrimos el techo desviando posibles restos que puedan «tratar de colarse en el interior».

Desde dentro, al abrir este techo solar nos quedamos con un interior luminoso que hace que todo parezca más espacioso, siendo en los días de sol una tentación irresistible abrir este techo, aunque sea solo parcialmente. Al igual que las bicicletas, este techo es para el verano.

La parte que no me convence del techo es su cubierta de tela, demasiado fina y transparente, de forma que parece fuera de lugar con el resto de acabado. Entiendo el porqué de no usar un sistema rígido que exige un espacio de almacenamiento, pero al menos me hubiera gustado que pusieran una tela algo más tupida. Algo más en consonancia con el aspecto general del interior del coche.

Sistema de infoentretenimiento

Tras el volante contamos con una pantalla de 12,3 pulgadas que nos muestra toda la información que necesitamos saber sobre el coche y su comportamiento mientras conducimos, aunque si lo queremos también contamos con el habitual sistema de Head-up display con el que ver alguna información en el propio parabrisas. La pantalla tiene un formato muy conveniente, ya que se ajusta al propio diseño del volante de forma que este apenas nos molesta a la hora de tratar de ver que se muestra en ella. También cuenta con un formato de colores muy bien pensado, de forma que tanto de noche como de día tenemos una visibilidad impecable.

Como elemento destacado, en medio de la consola frontal de estilo flotante encontramos una enorme pantalla de 15,6 pulgadas, la cual es la base del sistema de infoentretenimiento, pero también el de configuración vía software. Esta pantalla es además la que nos mostrará toda la información cuando conectamos un smartphones Android o iOS, ya que es compatible con Android Auto y Apple CarPlay.

El propio software de BYD nos proporciona un sistema de navegación de serie y diversas aplicaciones propias. El primero por desgracia no he podido probarlo, ya que en el modelo de prueba no viene activado, mientras que las aplicaciones son las habituales de gestión de medios.

BYD SEAL U DMi, una semana de pruebas y muchas sensaciones - Análisis

Al igual que ya vimos en el BYD Dolphin, esta pantalla se puede girar para adopte un formato vertical u horizontal, algo que haremos desde el volante con un botón, aunque también se puede girar de forma automática en función del uso. Por ejemplo, si estamos en formato vertical y activamos la navegación, de forma automática adoptará un diseño horizontal.

BYD no solo nos proporciona una enorme pantalla, sino que acompaña a esta con un sistema de audio con altavoces Infinity que nos proporciona un sonido de gran potencia y muy buena calidad, completando un conjunto que ameniza nuestros viajes y permite disfrutar de nuestras playlist sin ningún pero que ponerle.

Un completo conjunto de funciones ADAS

Muchos de los sistema de ayuda a la conducción que vemos hoy en día son funcionales, pero no siempre son agradables de usar. Esto es algo que me ha pasado con frecuencia en los modelos del grupo Chery, llevando a que tenga que desconectarlos para lograr una conducción cómoda. BYD, por contra, ha logrado ofrecer un completo set de sistema de ayuda a la conducción que funcionan, pero además lo hacen sin que tengamos esa sensación de ser demasiado intrusiva.

Con el BYD SEAL U DM-i tenemos sistema de control de crucero inteligente, el cual integra control de crucero adaptativo y control de centrado de carril. También cuenta con sistema de iluminación inteligente de luces de carretera, detección de ángulos muertos, alerta de tráfico cruzado trasero y frenado de emergencia en caso de colisión. En general todo funciona de una forma muy correcta, pero sobre todo me gusta que nunca he tenido la sensación de perder el control. Cuando el sistema entre en acción, ya sea para corregir la trayectoria o para indicarme un peligro, lo hace de forma firme pero sutil, de forma que no me ha exigido esforzarme para mantener el rumbo o modificarlo. Es decir que actúa como debería ser en todos los sistemas ADAS, una ayuda siempre supeditada al control del usuario y que no nos da la sensación de que ella es quien manda.

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Conclusiones y opinión

El BYD SEAL U DM-i cuenta en su haber con haber obtenido una calificación de cinco estrellas en el test EuroNcap y ofrecer a sus clientes una garantía de 8 años o 250.000 km. Este SUV híbrido enchufable con amplio espacio interior y equipamiento completo, nos lo ofrece por un precio que la marca anuncia desde 30.990€ en catalogo, lo que le sitúa como una de las opciones más interesantes del mercado.

Durante el tiempo que lo he probado las sensaciones de conducción han sido muy satisfactorias, aunque hubiera agradecido un poco más de potencia, ya que en momentos de alta exigencia se notaba una bajada del rendimiento. Eso si, siempre es mejor la experiencia en formato dual, y es que el motor electrico nos proporciona ese extra que da una conducción más suave y fluida, una sensación de mayor calidad en desplazamientos tanto en urbano como en carretera.

Por confort interior, diseño y capacidad, el BYD SEAL U DM-i me ha convencido casi plenamente (ese techo solar … ), pero sobre todo lo ha hecho por las sensaciones a la hora de conducir, más aún cuando pienso en el precio que costaría tenerlo en mi garage.

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Nota

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Pedro A.
Pedro A.https://one-tech.es
Editor Jefe, enamorado de mi familia y de la tecnología en cualquiera de sus formas, aficionado a la Sci-Fi y a mirar al cielo nocturno. Tratando de vivir la vida sin remordimientos.

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