Con la necesidad de desplazarme constantemente para cubrir eventos y el realizar análisis de distintos dispositivos, hace tiempo que tengo claro que el disponer de una buena mochila es algo fundamental. En mi caso no solo busco una mochila que sea amplia y con compartimentos que me permitan organizarme, sino que cada vez le doy más importancia a la seguridad. Por este motivo la Korin HubPack 33 es una mochila que ya hace tiempo que tenía en el radar y que, gracias a la marca, finalmente he podido probar.
La HubPack 33 de Korin es una mochila pensada para poder llevar de forma cómoda, diseñada sobre todo para ese tipo de usuarios tecnológicos que requieren de una serie de características muy especificas. Además, lo hace pensando en ponérselo realmente difícil a los ladrones o a quienes puedan tener la tentación de echar mano a su contenido, ya que entre sus características incorpora un tejido anticorte e incluso un cable de acero que nos permite sujetar la mochila cuando tenemos que separarnos de ella por unos instantes.
[TOC]Korin HubPack 33, principales características:
- Medidas: 42.5 cm x 31 cm x 18.5 cm
- Material resistente al agua
- Tecnología antirrobo completa con cable de acero de alta resistencia de hasta 600N (equivalente a 60Kg).
- Cerradura TSA integrada
- Tejido con fibra de vidrio resistente a cortes.
- Protección RFID contra robo de información.
- Multiples bolsillos para una mejor organización
- Apertura de 180° estilo maleta.
- Soporte para trolley
- Bolsillo superior de acceso rápido con cierre magnético.
- Bolsillos frontales duales multifuncionales.
- Bolsillo vertical oculto para botella con apertura magnética.
- Bolsillos laterales ajustables según la altura de los objetos.
- Capacidad de 20.5 L.
- Peso de 1.76 kg.
- Apta para portátiles de hasta 16 pulgadas
- Correas ergonómicas AirCell para reducir presión.
- Espalda con soporte y material transpirable en tres dimensiones.
- Puerto USB‑C externo y sistema de carga inteligente integrado.
Unboxing
Como es norma comenzamos esta review mostrando como nos llega esta mochila, ya que no es una de las que vas a encontrar en la tienda, sino que debes comprarla online. Por ello no nos extraña que nos llegue en una caja de cartón para protegerla, algo que sin duda viene muy bien, ya que nos ha llegado con claros síntomas de la dureza del viaje. Con un fondo gris oscuro con un patrón de líneas negras, el verde se usa como color de acento, un estilo que también veremos en el propio diseño de la mochila. Korin destaca su marca y el nombre de la mochila junto a su diseño portable y fácil de usar. También menciona su diseño antirrobo, con almacenaje multifuncional y la integración de un sistema de carga rápido que nos va a facilitar la vida en los viajes y traslados largos.



La mochila en si nos llega embolsada para evitar que llegue sucia o con rastros de polvo del viaje, asegurándose que nos llega en un estado impecable.
Diseño ergonómico pensado para resistir y proteger
Cuando sacamos la mochila de su bolsa nos sorprende su diseño, ya que no es la habitual mochila que pierde la forma, sino que se trata de una forma rectangular que se mantiene de forma notable, aunque es cierto que no tanto como vemos al principio, ya que unas bolsas de aire en su interior se aseguran de mantener integra su estructura. Con unas medidas de 42.5 cm de alto, 31 cm de ancho y 18.5 cm de grosor, según las cifras dadas por Korin tenemos una capacidad de almacenamiento de 20.5 litros, nada mal, la verdad.
La Korin HubPack 33 que nos han enviado es el acabado en negro, aunque a la vista parece más bien un gris antracita, con el ya mencionado toque de color en verde menta. También la tenemos disponible en color gris, en cuyo caso esta zona de color cambia a un gris más oscuro con las letras de Korin en verde.
El tejido del que está hecho tiene un tacto duro, casi plástico y con una serie de reflejos brillantes. Se ve duro al tacto, que no rígido, y esto tiene su motivo. Esta mochila está pensada para evitar que nos roben lo que hay en su interior, algo que en ocasiones no pasa por abrir las cremalleras y extraer su contenido, sino por usar un cúter o cuchillo para aprovechar las aglomeraciones y rajar la mochila. Korin ha usado en la construcción de la HubPack 33 un tejido que incorpora fibra de vidrio resistente a cortes, siendo capaz de resistir un problemas el uso de un cúter. Lo he puesto a prueba y os aseguro que si alguien la quiere rajar, ya puede olvidarse de ello, a menos que busque zonas como las costuras, algo que tampoco le va a ser fácil hacer sin llamar nuestra atención.
En la parte trasera tenemos un acabado más practico, destinado a que la mochila se acomode a nuestra espalda. Aquí encontramos las correas asas que nos pondremos a los hombros, pero también una serie de correas que nos ayudarán a sujetar estas y que así tengan una colocación que nos de más estabilidad y comodidad de transporte.
Tenemos unas correa con un grueso acolchado pensado para distribuir mejor la carga, las cuales a su vez se unen entre si con una correa singular. Esto es así por que esta correa se puede ajustar en altura, por lo que no tenemos que preocuparnos por que nos quede muy alta o muy baja, nosotros decidiremos la altura a la que esté. Además, su cierre es mecánico, pero también magnético, por lo que cerrarla es algo que se hace casi solo. Basta acercar las hebillas y ellas solas va a su sitio. Por otro lado, si no vamos a usar esta correa de unión, también podemos retirarla con solo tirar de sus dos partes hacia arriba. Se deslizará por unos rieles que nos permiten retirarla como si nunca hubiesen estado ahí.
Si viajamos con un trolley y queremos llevar nuestra mochila en su soporte, tenemos una tira elástica que nos va a permitir hacerlo, por lo que en estos casos no tendremos que cargar con la mochila a la espalda.
La parte inferior no tiene misterio, ya que es totalmente plana, mientras que lo parte superior nos deja ver un asa de acabado de silicona dura, además de una gran tapa que ya os desvelaré para que sirve.
Como os he comentado la Korin HubPack 33 es una mochila semirrígida, que guarda la forma rectangular, como podemos ver en las siguientes imágenes. Así podemos apreciar los grandes bolsillos laterales, que con un recubrimiento de tipo silicona de gran calidad, ocultan nuevamente más de una sorpresa que os revelaré un poco más adelante.
Desde esta perspectiva podemos ver como la cremallera principal está en la parte trasera de la mochila, permitiendo que esta se abra en un sistema de 180º tipo maleta. Esta colocación hace que sea mucho más complicado acceder a ella cuando la llevamos puesta, impidiendo que nadie pueda manipularla. Es un sistema clásico en las mochilas pensadas para darnos una mayor seguridad cuando nos estamos moviendo en transportes públicos o entre multitudes donde las cremalleras más expuestas son accesibles a manipulaciones.


Multitud de formas de organizarte
Hay dos aspectos donde la Korin HubPack 33 me ha sorprendido, la seguridad es uno y el otro es su capacidad de almacenamiento compartimentado. Dicho de otra forma, tienes espacios, ranuras y huecos para depositar cosas hasta donde no te imaginas. Exactamente son 33 espacios distintos de almacenamiento, una cifra que es la que le da razón de ser al nombre que Korin le ha dado y que vamos a desgranaros.
El primer compartimento lo encontramos en la parte superior, ya que la solapa que os mencionábamos anteriormente esconde un hueco pensado para que podamos colocar nuestras gafas. Este espacio se cierra de forma magnética, por lo que debemos tener en cuenta que es, con diferencia, la más accesible y menos segura de todas. En mi caso lo he usado de forma ocasional, ya que las gafas en un accesorio que solo necesito usar puntualmente, pero al que le he dado otros usos, como llevar un bálsamo labial y cosas similares que pueda necesitar coger rápidamente, pero que tampoco es algo que me preocupe perder.


Otro compartimento accesible, pero mucho mas protegido lo tenemos en la parte trasera, la cual queda pegada a nuestra espalda cuando llevamos la mochila puesta. Este es un espacio mucho más amplio, con un cierre simplemente por presión, donde podemos poner cualquier documentación que queramos tener a mano, como puede ser los billetes de un avión, la de una reserva de hotel, entradas o incluso el pasaporte antes de pasar por un control.


Los laterales de la mochila también ocultan bolsillos, con un total de tres, de uso muy distintos todos ellos. En primer lugar tenemos, mirando de frente en la parte derecha, lo que parece un bolsillo de gran altura con una banda en la parte media, pero que en realidad se trata de dos bolsillos distintos. En la parte superior de esta zona tenemos un pequeño bolsillo, mientras que la banda intermedia oculta un segundo bolsillo, siendo esta banda un seguro por si lo que colocamos en ese bolsillo sobresale del espacio interior. Sin embargo Korin se guarda una sorpresa y es que la base del bolsillo superior está sujeta con velcro, por lo que si la despegamos nos encontramos con que tanto el bolsillo superior como inferior se comunican, dejando la opción de usar ambos como un único gran bolsillo vertical.
Si nos vamos a la parte izquierda, en apariencia tenemos lo mismo, pero en realidad es algo totalmente distinto. En este lado lo que tenemos si es un único bolsillo que ocupa todo el espacio vertical, con un pequeño tirador de silicona que nos ayuda a abrir el hueco. Este espacio está destinado a que coloquemos una botella o un paraguas compacto sin que sobresalga, ya que el espacio no se expande hacia fuera de la mochila, sino hacia dentro.


Si miramos dentro de la mochila vemos que hay un sistema de tipo bolsa que es el espacio que va a ocupar la botella o el paraguas que colocaremos en el bolsillo lateral. Esta bolsa se expande cuando usamos el bolsillo y se encoge cuando no lo usamos, de forma que solo ocupa espacio si hay un uso de este. Cómodo y limpio, dejando un aspecto externo que se mantiene intacto. Aquí no vemos el habitual bolsillo externo que nos deja ver la botella, sino que la oculta. Esto además ha tenido un efecto colateral inesperado por mi parte, ya que hace de aislante y permite que las botellas mantengan el agua fría más tiempo, mientras que cuando lo he usado con botellas de tipo termo, he logrado que mi café esté más tiempo a una buena temperatura. El menor contacto con el exterior da este plus de aislamiento tan de agradecer.

En la parte frontal de la mochila tenemos una zona que por tamaño podríamos pensar que está dedicada a guardar una tablet o similar, pero que en realidad son dos bolsillos multiusos. Aquí lo que tenemos son múltiples bolsillos destinados a llevar cosas finas y no muy grandes, como una batería portátil, documentación, las llaves, etc. En el caso del bolsillo de la izquierda tenemos a su vez dos pequeñas bolsas malladas con sistema de cierre de cremallera oculto, donde podemos tener los cables de carga o accesorios de pequeño tamaño, mientras que en el bolsillo derecho tenemos una anilla con sistema de conexión tipo clip en la que podemos poner las llaves de casa, el mando del garage y cosas así.


Aunque pudiera parecer que estos bolsillos están demasiado accesible, Korin ha pensado en ello montando en la parte superior un sistema que oculta los tiradores de las cremalleras. Podemos usarlo escondiendo por entero el tirador, o bien dejando que este asome ligeramente. Con un poco de esfuerzo podemos abrir las cremalleras, pero cuando estamos con la mochila en uso y en movimiento, abrir estas cremalleras no es nada sencillo ni fácil, aunque no es imposible.
Como he mencionado, los bolsillos son multitud en la Korin HubPack 33, y no siempre son tan evidentes como podíamos pensar ni tienen el uso que creeriamos. Un ejemplo lo tenemos en las correas, donde encontramos un cargador USB tipo C, el cual se conecta con el interior de la mochila. Si ponemos una batería en el interior, podemos usar este puerto para conectar un cable y cargar cualquier dispositivo sin tener que quitarnos la mochila ni abrirla.
Esto en viajes largo o cuando necesitamos recargar el móvil pero seguir usandolo, es algo que nos va a salvar la papeleta más de una vez. Al contar con una solapa que nos permite ocultar este puerto, solo estará visible cuando lo queramos o necesitemos, además esta solapa cuenta con un bolsillo donde podremos llevar el cable con el que usar el puerto USB. Eso si, me hubiera gustado que el puerto USB C hubiera estado un poco más separado o tuviera algo más de holgura, ya que no siempre es cómodo conectar el cable al puerto.



Con un mundo donde cada vez se usan más las tarjetas de contacto para hacer pagos, contar con un sitio donde podamos tenerlas protegidas es agl que siempre agradecemos. En el caso de la Korin HubPack 33 tenemos en la correa derecha un espacio donde podemos colocar nuestra tarjeta y tenerla siempre accesible. Este espacio cuenta con sistema de bloqueo RFID para impedir accesos no deseados a nuestras tarjetas.
Aunque ya llevamos unos cuentos bolsillos y compartimientos, lo cierto es que apenas hemos arañado la superficie de lo que es capaz esta mochila. Algo que apreciamos mejor al abrirla, dejando ver en su interior un amplio y espacioso interior. Podemos ver además un bloque verde en la parte superior, que no es otra cosa que la parte interna del sistema de combinación del cierre, el cual veremos más adelante.
La apertura de 180º de la Korin HubPack 33 permite una mayor accesibilidad al interior, permitiendo que podamos colocar lo que queramos guardar de forma mucho más cómoda, algo que dado la profusión de espacios nternos es de agradecer.

Tenemos un espacio de almacenamiento de 20.5 litros, algo que podremos aprovechar al máximo gracias a su fácil apertura, pero también a una serie de espacios muy bien distribuidos y delimitados, que además se ha colocado de forma que podamos proteger los más delicados.


En el interior de la Korin HubPack 33 tenemos nada menos que diez espacios distintos. Entre ellos encontramos espacios acolchados para un portátil de hasta 16 pulgadas y una tableta de hasta 12.9 pulgadas. También tenemos espacio para baterías o smartphones, un ratón, hasta dos lápices ópticos o bolígrafos, y cualquier dispositivos electrónico similar.
Korin ha pensado en un usuario muy tecnológico para esta mochila, por lo que le ha dado todos los espacios posibles para guardar cualquier tipo de dispositivo o accesorio que pudiera necesitar llevar. También tenemos el cable que conecta con el puerto USB C externo, por lo que podemos conectar una batería que usar para cargar nuestros dispositivos con este puerto.
Aun habiendo usado todos los bolsillos, el espacio interior aún tiene una amplia capacidad, pudiendo guardar incluso un par de mudas para usar esta mochlla en viajes cortos.




Seguridad activa y pasiva
En la parte superior, oculto tras el asa superior, tenemos el sistema de cierre de seguridad al que podemos unir las dos tiras de la cremallera principal. Este cierre cuenta con sistema TSA, es decir un cierre aprobado por la Administración de Seguridad en el Transporte de EE. UU. (TSA), lo que permite a los agentes de seguridad poder husmear dentro de nuestro equipaje usando una llave maestra universal, algo que viene identificado con el distintivo rombo rojo.

En la parte trasera superior hay un espacio desde donde sale un cable de acero de alta resistencia. Este cable en su extremo cuenta con un lazo, lo que nos permite unirlo a uno de los extremos del cierre de la cremallera principal cuando este está sujeto al cierre superior. Por cierto, aquí también encontramos una tira que podemos usar para colgar la mochila de un tirador, ya sea en un ropero o en cualquier otro símil. Algo que suelen hacer en muchos guardarropas de museos y otros espacios. Ahh, y si nos fijamos, tras las asas veremos que hay dos zonas acolchadas, las cuales por cierto ocultan dos bolsillos ocultos más

Con una resistencia de hasta 600N, el equivalente a unos 60Kg, la idea es que usemos este cable para sujetar la mochila a un banco, una verja o cualquier otro objeto fijo que sirva para asegurar la mochila e impedir que nadie se la lleve cuando la dejamos en el suelo.

Experiencia de uso y opinión
La Korin HubPack 33 es una mochila que realmente me ha convencido en muchas funciones, aunque no estaría de más retocar ciertas cosas. No puedo ponerle pegas en su cantidad de espacios y bolsillos disponibles, y mucho menos en su sistema de seguridad. Contar con un sistema de cierre por combinación, su cable de seguridad y el tejido anticortes es algo que nos da una seguridad que no había tenido con ninguna otra mochila. Al mismo tiempo se nota una construcción de muy buena calidad, aunque las zonas de silicona adquieren pronto un cierto brillo que no me ha gustado. Sin embargo hay aspectos que, personalmente cambiaría.
Para empezar se supone que tanto en la base del frontal, como en las correas tenemos unas zonas reflectantes para la noche, pero que lo cierto es que apenas se perciben. No seré yo quien se fie de ellas para que me vean de noche. Por otro lado, el espacio interior fuera de los espacios indicados, lo cierto es que no cuenta con ningún tipo de ajuste, por lo que todo lo que pongamos allí se va a mover con libertad. Hubiera agradecido unas cinchas o algo similar, aunque sea para sujetar algo de ropa que me hubiera permitido usar la mochila en viajes cortos sin que mi ropa se apelmace y arrugue por efecto de la propia gravedad.

Su diseño ergonómico y sus amplias zonas acolchadas hacen que sea muy cómoda de llevar, incluso cuando tenemos un peso considerable en ella. En buena medida esto es debido a la comodidad para ajustar el tamaño de las correas de sujeción, las cuales una vez encontremos la medida, se sujetan con un cierre por presión, el cual se libera con solo tirar de los extremos de las cintas de ajuste. Lo malo es que más de una vez he tirado sin querer, soltando el cierre y debiendo recolocarlas luego.
Mientras que otras mochilas que hemos probado están diseñadas para el día a día y viajes cortos, el uso de la Korin HubPack 33 está más enfocada solo para el día a día o, como mucho, como complemento para viajes. Sin duda su amplia capacidad y su seguridad son sus principales bazas, aspectos donde destacan.
La Korin HubPack 33 la podemos comprar con un precio de 188.69€ o 219$ en función del mercado donde lo hagamos, con envíos globales. Ojo, ten en cuenta que el envió puede acarrear gastos, ya que en mi caso me llego con un coste extra de 25€ tras su paso por la aduana.











